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Foto: AgenciaUNO
Sin humo blanco tras cita nocturna: Gobierno no logra amarrar al PDG y negociación queda abierta
La reunión telemática que se inició la noche del lunes terminó sin anuncios ni acuerdo en torno a la Ley Miscelánea. Sin declaraciones al cierre, desde el entorno del partido de Franco Parisi indicaron que el diálogo con el Ejecutivo sigue en curso y que este martes podrían conocerse novedades.
La cita nocturna que tenía a La Moneda en modo “todo o nada” terminó sin humo blanco… pero tampoco con portazo.
A las 20 horas de este 20 de abril se inició el encuentro telemático clave entre el Gobierno de José Antonio Kast y la bancada del Partido de la Gente (PDG), la cita que en Palacio veían como el termómetro del destino de la Ley Miscelánea o “Plan de Reconstrucción Nacional”. Pero tras más de una hora de conversación, el silencio fue la única declaración oficial.
Ni vocerías, ni puntos de prensa, ni señales públicas del Ejecutivo o del PDG al cierre de la reunión. Puertas adentro, el hermetismo fue total.
Sin embargo, desde el PDG entregaron una señal a El Mostrador: las conversaciones con el Ejecutivo no quedaron cerradas. Todo lo contrario, según señalaron desde la bancada, bajando el tono a cualquier interpretación de quiebre inmediato.
Y más aún: anticiparon que el capítulo sigue abierto. Este martes habrá novedades, agregaron desde el partido de Franco Parisi, dejando instalada la idea de que la negociación sigue viva y que el desenlace todavía no está escrito.
El cierre de esta jornada deja al Gobierno en el mismo punto de partida, con los votos aún en la incertidumbre y el PDG manteniendo su rol de bisagra, pero sin comprometer aún su respaldo ni su rechazo definitivo.
La reunión telemática clave de este lunes contó con la participación del ministro de la Segpres, José García Ruminot, y del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quienes encabezaron la ofensiva del Ejecutivo para intentar destrabar el respaldo del PDG a la Ley Miscelánea. Ambos llegaron con la instrucción de recoger observaciones del partido y explorar márgenes de acuerdo, especialmente en las medidas enfocadas en la clase media, aunque sin abrir la puerta a dividir el proyecto, uno de los principales puntos de conflicto.
En Palacio no hay margen de error: con 76 votos asegurados, el oficialismo necesita al menos 78 para que la idea de legislar avance. Y el PDG es, en los hechos, la llave que puede inclinar la balanza.
Pero el almuerzo de este lunes no entregó esa definición. Tampoco un rechazo. Simplemente, nada oficial.
Durante la tarde de ayer, el ministro García Ruminot sostuvo un almuerzo con la bancada completa del PDG en el Congreso, en una cita que en el Ejecutivo buscaban que funcionara como “ablandamiento” político antes de la definición nocturna. Ahí se pusieron sobre la mesa las principales inquietudes del partido, especialmente las relacionadas con medidas de impacto en la clase media.
El PDG llegó con un paquete de condiciones: mejoras al FUT, devolución de IVA en medicamentos y pañales, y otras propuestas que buscan reforzar el foco social del proyecto. Desde el Gobierno, en tanto, se reiteró la intención de mantener la Ley Miscelánea como un solo paquete, sin dividirla, aunque con disposición a “recoger observaciones”.
Según lo que se transmitió tras ese encuentro, hubo un tono más bien de apertura y diálogo, sin cierres ni portazos, pero tampoco acuerdos concretos.
Cabe mencionar que el propio Parisi marcó línea al “recomendar” a sus parlamentarios votar en contra del proyecto. Pero la orden no amarró a toda la bancada: los diputados Cristián Contreras (Dr. File, posteriormente expulsado de la bancada, pero no del partido) y Javier Olivares se desmarcaron del libreto y dejaron abierta la puerta a respaldar la iniciativa, exhibiendo una fractura interna que complica la disciplina del partido.
La pelota sigue en juego. Y este martes aparece ahora como el día en que La Moneda deberá mostrar si logra cerrar el acuerdo que le falta… o si el proyecto estrella del Gobierno sigue, una vez más, quedando en suspenso.