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Cambios en buses RED: por qué dejarán de operar las “orugas” en horario nocturno
La decisión responde a criterios de eficiencia económica, considerando que los buses articulados implican mayores costos de operación y mantenimiento en comparación con los vehículos convencionales.
El sistema de transporte público RED experimentará modificaciones en su operación nocturna tras el ajuste presupuestario del 3% definido por el Gobierno para enfrentar el déficit fiscal. La medida fue confirmada por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, quien detalló que los cambios buscan optimizar costos sin afectar la frecuencia del servicio.
Qué cambios habrá en los recorridos nocturnos
El principal ajuste considera la salida de circulación de los buses articulados —conocidos como “orugas”— durante la noche, siendo reemplazados por buses estándar de menor tamaño.
“El principal cambio será el reemplazo de buses articulados por buses normales (…) No se necesitan, y mucha gente lo puede ver en distintas partes de Santiago: buses articulados circulando en la noche con tres o cuatro pasajeros, cuando perfectamente podría operar con buses de 12 metros a la mitad del costo“, precisó.
Por qué se eliminan los buses articulados en la noche
La decisión responde a criterios de eficiencia económica, considerando que los buses articulados implican mayores costos de operación y mantenimiento en comparación con los vehículos convencionales.
Según explicó la autoridad, “un bus articulado cuesta el doble que uno normal (…) El costo de operación, mantenimiento y repuestos de un bus articulado es el doble que el de un bus convencional“.
Cómo impacta esta medida en el servicio
Desde el Ministerio se aseguró que los cambios no implicarán una disminución en la frecuencia nocturna, sino una adecuación del tipo de buses según la demanda real de pasajeros.
En esa línea, se indicó que “el concepto de optimización del sistema es dejar de usar buses articulados en la noche, cuando no son necesarios, y emplear buses convencionales de 12 metros, e incluso, en algunos casos, unidades más pequeñas dependiendo de la zona. Esto es tremendamente beneficioso, e incluso el exministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, lo ha reconocido explícitamente”.
Qué relación tiene esta medida con el gasto público
El ajuste forma parte de una política más amplia de contención del gasto, donde el sistema de transporte representa un componente relevante del presupuesto estatal.
Finalmente, el ministro subrayó que “cada peso que le pagamos como país al Transantiago es un peso que le quitamos a regiones“, reforzando la necesidad de avanzar hacia un uso más eficiente de los recursos públicos.