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El misterioso Sr. Ibarra: el desconocido intermediario de los chinos para comprar minera Dominga PAÍS

El misterioso Sr. Ibarra: el desconocido intermediario de los chinos para comprar minera Dominga

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Marco Fajardo
Por : Marco Fajardo Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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La venta de minera Dominga –de propiedad de la familia de Carlos «Choclo» Délano– a inversionistas extranjeros, no es una operación sencilla. Hace unas semanas, José Antonio Ibarra, intermediario a nombre de un consorcio chino interesado en adquirir el proyecto, avaluado en US$ 2.500 millones, sostuvo que los chinos llevan a cabo una «due diligence» (auditoría externa) y que la transacción estaría a punto de cerrarse favorablemente. ¿Pero quién es este misterioso señor Ibarra, que podría cerrar una venta multimillonaria y, de paso, salvar a las familias Délano y Garcés de cargar con este polémico proyecto que amenaza la biodiversidad? Salvo algunas excepciones, lo cierto es que prácticamente nadie lo conoce. El gestor es un completo desconocido en el sector de la inversión china en Chile, tanto entre altos miembros del mundo minero y bancario como en el ambiente diplomático chino, donde, como se sabe, conocen muy bien a los inversionistas de su país y con quiénes hacen sus negocios. En el mundo comercial, Ibarra se presenta como miembro de tres entidades, pero dos de ellas carecen de dirección física y sitio web. Una de estas incluso fija dirección comercial en lo que hoy es una bencinera en Concón. La tercera es una empresa familiar que tampoco figura con una dirección precisa y solo cuenta con un número celular de contacto. Juan Esteban Musalem, presidente de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo (CHICIT), y Hexing Wang, presidente de la Asociación Gremial de Empresarios Chinos en Chile, aseguran no haber escuchado nunca su nombre, al igual que los exembajadores en China Fernando Reyes Matta y Luis Schmidt. Este último, quien fue dos veces embajador de Chile en dicho país y de vasta experiencia en el intercambio entre ambas naciones, especialmente bajo el mandato de Sebastián Piñera, va más allá y cuestiona la viabilidad de la venta. «Me cuesta creer que un inversionista chino, sabiendo lo complicado que es este tema, y que todavía se está resolviendo en la justicia, ande diciendo que va a comprar», señala.


Desconocido entre altos círculos de la inversión china en Chile es el gestor inmobiliario José Antonio Ibarra Morán, quien figura públicamente como representante de inversionistas chinos para la compra del proyecto minero Dominga.

Los consultados expresaron además sus dudas sobre la transacción. La iniciativa por US$ 2.500 millones, que pretende instalar una mina de hierro por 20 años y un puerto en la Región de Coquimbo, lleva una década de tramitación ambiental, tiene un fallo pendiente en la Corte Suprema y enfrenta la abierta oposición del Presidente Gabriel Boric, quien durante su campaña la rechazó explícitamente, al igual que organizaciones locales y sociales.

De acuerdo con datos oficiales, las inversiones chinas más grandes del último periodo han sido realizadas por la empresa State Grid Corporation, esto al adquirir CGE y Chilquinta por unos US$3.000 millones y US$2.230 millones, respectivamente. Después se ubica la empresa Tianqi, que hace unos años adquirió el 24% de SQM por un total de US$4.276 millones.

Más atrás está la licitación de las subestaciones Kimal-Lo Aguirre por parte de China Southern Power Grid, por US$1.900 millones; la adquisición de Australis Seafoods por parte de Joyvio –empresa china perteneciente a la matriz de Lenovo, Legends Holdings Corporation–, por un total de US$922 millones. Y la concesión por US$804 millones del tramo Talca-Chillán de la Ruta 5, operado por Survías, filial de la compañía China Railway Construction Corporation, la tercera constructora más grande del mundo. Otras empresas chinas con inversiones importantes en Chile en la actualidad son Shunde Rixin and Minmetals, Sky Solar Holdings y State Power Investment Corporation (SPIC).

Un desconocido

En el caso de Dominga, además se desconoce cuál es la empresa china interesada en adquirirla.

«A mí me caben serias dudas. Yo no tengo por qué dudar de este caballero, pero que vaya a venir un inversionista a comprar sabiendo que en el caso de Dominga está siendo cuestionado por las autoridades medioambientales y de Gobierno, no sé cómo se puede producir eso», expresó el dos veces embajador de Chile en China, Luis Schmidt, expresidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, de vasta experiencia en el intercambio entre ambos países.

De manera similar se expresó Juan Esteban Musalem, presidente de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo (CHICIT), al ser consultado sobre el caso.

«Lamentablemente no contamos con información sobre este tema en particular», manifestó Musalem.

«No conozco nada de la minera Dominga», afirmó por su parte Hexing Wang, presidente de la Asociación Gremial de Empresarios Chinos en Chile.

En tanto, el exembajador en China Fernando Reyes Matta, expresó: «No sé nada del tema. Me sorprendí».

Interés en Chile

Lo que sí es una realidad es el interés del gigante asiático por invertir en el país.

Según el titular de la CHICIT, en los últimos años se ha comenzado a estructurar una interesante ofensiva de grandes corporaciones chinas, públicas y privadas, que han llegado a instalarse en Chile con el fin de adquirir activos clave o de extender sus negocios en la región.

Estas inversiones se han concentrado preferentemente en los sectores minero, de energías renovables y financiero. Existe también un gran interés en la búsqueda de oportunidades en los sectores turístico, de infraestructura, además de la agroindustria, en donde destaca la presencia de una de las empresas vitivinícolas más grandes de China: Yantai Changyu Pioneer Wine.

Otros sectores igualmente importantes en los que la presencia china se va abriendo paso, son los de las telecomunicaciones, con la pionera llegada de Huawei, y el rubro automovilístico, en donde las firmas BYD y Yutong ya se encuentran introduciendo el uso de vehículos eléctricos, particularmente de los buses.

Por último, cabe agregar que, a raíz de la pandemia de COVID-19, ha surgido también el interés de explorar la posibilidad de realizar inversiones en el área de la salud, como lo demuestra el comienzo de la construcción de una planta productora de vacunas en Chile, por parte del laboratorio chino Sinovac.

Entidades sin web ni dirección

En el caso del gestor Ibarra, no aparece vinculado públicamente a ninguna de estas inversiones anteriores. Con respecto a Dominga, hay que considerar que la magnitud de la inversión sería similar a la relacionada con Chilquinta.

En LinkedIn, el gestor se describe como «un empresario con 35 años de experiencia en rubros tan diversos como el sector inmobiliario, la construcción, la agricultura y la exportación al mercado asiático y europeo, así como el desarrollo de proyectos tecnológicos».

Ibarra ha sido presentado por el diario El Mercurio como el representante de inversionistas chinos interesados en comprar la minera Dominga, en una dupla con la ingeniera china Joanne Zhou.

Según Diario Financiero, ambos se conocen desde 2017, cuando crearon la organización China Chile Economic Partnership (CCEP), en el marco de la búsqueda conjunta de negocios.

Sin embargo, CCEP –en la cual Ibarra figura como director según LinkedIn– no tiene dirección, sitio web ni tampoco menciones en la web, excepto en la señalada red LinkedIn del propio Ibarra.

El mismo medio informó que Zhou además estuvo ligada a la empresa Sunforest. Sin embargo, esta firma fue liquidada judicialmente este año por una deuda que frente a Dominga parece menor: apenas unos 100 mil dólares.

Plataforma de inversión

Su emprendimiento más conocido es la plataforma de inversiones GIP (Global Investment Platform), en donde se describe como «vice presidente ejecutivo»

Se trata de una plataforma privada que opera de manera virtual, con la que inversionistas de todo el mundo pueden entrar a la propiedad de diversas empresas a través de la tecnología blockchain.

Sin embargo, GIP está en la misma situación que CCEP: ni sitio web ni menos dirección física.

En 2019, la plataforma firmó un memorándum de entendimiento con la U. de Chile. Asimismo, en la prensa peruana se informa que en 2020 GIP intentó adquirir la aerolínea peruana Peruvian Airlines. Pero la firma del vecino país canceló la acción porque GIP no logró reunir los 55 millones de dólares comprometidos.

El socio de Ibarra en GIP es Roberto Sone, un ingeniero chileno-japonés ligado al mundo de la tecnología, cuyo principal acierto empresarial fue la firma TIMM, con la que se asoció al multimillonario mexicano Carlos Slim.

Cercanos a Sone admiten que desconocen mayores antecedentes de Ibarra, fuera de que se trata de un emprendedor que intentó levantar empresas en diversos rubros.

Empresa familiar

De todas las empresas vinculadas a Ibarra, solo TuHaus existe en la web. En la red social LinkedIn, Ibarra aparece como director de la misma. Sin embargo, en su sitio web, como dirección aparece «Casablanca, Chile», junto a un número celular, correspondiente a uno de sus hijos.

Legalmente se trata de «TH INVESTMENT CO SPA», la que se define como «microempresa». En ella, Ibarra tampoco aparece con su nombre. Figuran como socios su esposa, María Ossandón, y sus seis hijos, y dos sociedades.

Se trata de TH MARKET CO SPA y TH BUILDER CO SPA. La primera empresa figura con una dirección en Apoquindo 5950, donde funciona un espacio de cowork. La segunda, en tanto, aparece mencionada en un extracto del Diario Oficial de 2021, donde Ibarra figura como administrador general de la sociedad.

Ibarra además aparece ligado a un caso judicial de 2013. Acusó a una empleada del banco Santander por estafa, porque «le habrían falsificado un pagaré por cerca de 5 millones de dólares producto de la repactación de una deuda que mantenía con la entidad bancaria», según informó un medio de la cadena de El Mercurio en aquel momento.

«Como consecuencia de este hecho doloso, al denunciante se le embargó además un extenso terreno en la comuna de Casablanca donde desarrollaba un proyecto de venta de parcelas de agrado (Fundo El Porvenir), generando la quiebra del inversionista».

Por el caso, en abril de 2014, Ibarra incluso presentó un recurso ante la Corte Suprema, sin éxito. Pocos meses después, en agosto, se publicó el remate de un terreno suyo en el litigio con el banco ante el Primer Juzgado Civil de Viña del Mar, por un valor mínimo de 22 millones de pesos.

Estrategia china

Musalem destacó que la llegada de inversiones chinas a Chile se inserta en una estrategia global de muy largo aliento del país asiático, que tiene incluso sus primeras manifestaciones a principios de este siglo.

«En Chile los grandes inversionistas chinos han venido desplegando un trabajo bastante responsable, de carácter consultivo y exploratorio, que obviamente comenzó de una manera muy tímida, pero que ahora podríamos afirmar que está alcanzando cierta madurez, dentro de los respectivos canales legales», explicó.

«Los caminos utilizados han sido amplios y diversos, han entrado primero adquiriendo compañías ya existentes, o a través de su vinculación con un socio local, pero también generando proyectos propios», detalló.

En ese sentido, la presencia de agencias de los principales bancos chinos, como el China Construction Bank (CCB) y el Bank of China, ha generado un impulso muy grande, al contar en el medio local con una fuente muy potente de financiamiento.

«Podemos decir finalmente y con satisfacción, que buena parte de las firmas mencionadas son miembros de CHICIT, como Huawei, BYD, SPIC, CCB y Survías», señaló Musalem.

Desconocimiento

En este contexto, Hexing Wang, presidente de la Asociación Gremial de Empresarios Chinos en Chile, no solo señaló su desconocimiento sobre Ibarra, también expresó serias dudas sobre la viabilidad de la operación en el contexto actual chileno.

«Antes Chile era estable, hoy es diferente», manifestó, en referencia a lo ocurrido tras el estallido social de 2019.

El asiático recordó la fallida experiencia de la minera china Minmetals en Chile. En 2005, la firma selló un acuerdo estratégico con Codelco, en el cual la firma estatal chilena se comprometía a venderles cobre a los asiáticos a cambio de que estos tuvieran una opción preferente en la compra de la mina Gaby.

En 2016, sin embargo, se anunció el fin del acuerdo, ya que Gaby nunca llegó a manos chinas. El dirigente chino destaca que, ante esto, Minmetals se fue a Perú, donde sí ha invertido a gran escala.

En el caso concreto de Dominga, Wang destacó que hay una «imagen negativa», además de la «resistencia civil». «Una empresa seria haría un estudio completo. Una inversión requiere mucho trabajo», resaltó.

El exembajador Reyes Matta, en cambio, no descartó la opción de Dominga para los chinos. Señaló que «en la minería hay otros plazos» y que los asiáticos «no se dejan llevar por la coyuntura. Los chinos son pacientes».

«Ayer leí una columna que decía que China está pasando por unas inquietudes económicas este año, pero su proyección en los ámbitos de telecomunicaciones y tecnológicos es de largo plazo. Y esa es la misma lógica en este tema: de una u otra manera, la posibilidad de que China entre a Dominga está instalada. Ellos están observando el escenario, esperando que se consolide, a ver cuántos son los años de transición, cuándo va a ser la nueva  legislación minera. Eso sí lo están siguiendo de cerca», expresó.

El exembajador Schmidt es más escéptico.

«No sé quiénes serán los socios chinos interesados en la minera Dominga. No tengo idea. Me parece extraño (el interés de) por una minera, cualquiera sea, de cualquier tipo, un inversionista. Ellos son los primeros en saber que este proyecto está cuestionado. No lo puedo descartar, porque no depende de mí, pero me cuesta creer que un inversionista chino, sabiendo lo complicado que es este tema, y que todavía se está resolviendo en la justicia, ande diciendo que va a comprar».

¿Es conocido Ibarra como gestor?

«No lo tengo claro yo», responde Schmidt, aunque recordó que China es un país de 1.200 millones de habitantes. «Él dice que sí».

El exembajador estuvo casi una década en China promoviendo las inversiones en Chile, no sólo en el sector minero, sino también en la generación de energía, alimentos, infraestructura, electromovilidad y energía verde. En su primer periodo (2010-2014) realizó «cerros de seminarios» al respecto «y ahí las empresas se te acercan directamente o piden una entrevista contigo para tratar el caso que uno habló en tal o tal seminario. Y nos fue bien, y en el segundo periodo también. Chile es un país que está valorizado en China en el concierto latinoamericano».

Ibarra fue consultado por este medio, pero no quiso entregar mayores informaciones.

«Trabajo estrechamente desde hace varios años con inversionistas chinos, soy importador y exportador desde y hacia China y en algunos casos mantengo relación societaria con ciudadanos chinos. Mayor información no le puedo dar por razones obvias», aseguró.

Consultado por Dominga, dijo: «Le agradezco su interés, por motivos de cláusulas de confidencialidad me es imposible responder sus inquietudes. Una vez realizada la operación, liberado de la confidencialidad estaré a su disposición para resolver sus consultas».

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