Publicidad
Rodrigo Valdés alinea a la Nueva Mayoría detrás de la idea de que hay que concentrarse en el crecimiento

Rodrigo Valdés alinea a la Nueva Mayoría detrás de la idea de que hay que concentrarse en el crecimiento

Publicidad
Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
Ver Más

Esta semana el ministro de Hacienda logró el importante apoyo de Isabel Allende y ayer se sumó la DC. A esto se añade que, después de varias semanas en que el empresariado no le dio tregua, este comienza a dar señales de apertura.


Desde que asumió como ministro de Hacienda el mes pasado, Rodrigo Valdés ha tenido como objetivo principal balancear las expectativas.

Por un lado, dejar claro que él no llegó para parar las reformas y, por otro, tender puentes al sector privado para recuperar las confianzas y reactivar la débil economía. Una tarea complicada, más aún por la corta luna de miel que le dio el empresariado, hecho reflejado en la presión que le viene poniendo hace ya varias semanas la CPC y la Sofofa para que, como mínimo, se moderen las reformas, en particular la laboral.

Parte de su misión parece estar teniendo éxito. Esta semana el ministro Valdés logró alinear a La Moneda y a las figuras más poderosas de la Nueva Mayoría detrás de su estrategia de que hay que concentrarse en reactivar la economía, que vuelva la inversión privada y que se generan confianzas.

Ayer se reunió con la directiva de la Democracia Cristiana, encabezada por el senador Jorge Pizarro y el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Andrés Zaldívar, y se llevó su total apoyo en el sentido de que hay que priorizar el crecimiento.

Valdés reiteró la necesidad de mantener el diálogo entre los distintos actores y de avanzar con responsabilidad en las reformas.

“Conversamos de los avances que estamos teniendo y sobre todo de este esfuerzo de cómo cautelar los compromisos que se han ido tomando, con cambios fundamentales para que se vayan haciendo con responsabilidad, a una velocidad que podamos hacerlos sostenibles”, afirmo Valdés sobre el encuentro.

La cita con la directiva de la DC tuvo lugar luego de reunirse el lunes con la presidenta del PS, la senadora Isabel Allende, quien le aseguró un compromiso total con su gestión.

El fin de semana la senadora dijo que hay que «tener el coraje de decir que, con las actuales condiciones económicas, no será posible hacer todo lo que hubiésemos querido, y vamos a tener que priorizar y tener gradualidad, ante la imposibilidad de hacer las reformas simultáneamente».

El apoyo del PS y la DC se suma el que le habría dado la propia Presidenta y cerraría el debate interno que amenazaba con generar conflictos al interior de la coalición de Gobierno.

En el Consejo de Gabinete de esta semana, encabezado por Michelle Bachelet, el ministro de Hacienda dejó claro que hay que adecuar las prioridades gubernamentales y que “el crecimiento del gasto tiene que ser a un ritmo menos rápido de lo que estamos acostumbrados, esto se hace en un marco donde tenemos que mejorar la gestión”.

Pero, a la vez, precisando que no se trata de un “ajuste” y que “no significa en nada descuidar los cambios principales, las transformaciones en que estamos comprometidos. Pero sí es importante avanzar a un ritmo coherente y, quizás más importante, contener expectativas que están fuera del marco de lo que se ha acordado”.
El titular de Hacienda subrayó la importancia de ser “realistas y responsables” en el gasto presupuestario “para no ofrecer cosas que no son sustentables en el tiempo».

De acuerdo a La Segunda, Bachelet le dio su apoyo y acordó congelar nuevas demandas y concentrarse en implementar las reformas en marcha.

Lo acontecido esta semana deja a Rodrigo Valdés empoderado y con las herramientas para ahora ir a dialogar con el sector privado.

La corta luna de miel

Esta semana el ministro ha repetido la importancia de mantener el diálogo en forma activa. «Lo que estamos haciendo día a día es eso, escuchar, de manera de que todos vayamos empujando este carro desde el mismo lado».

Y parece que después de varias semanas en que el empresariado no le dio tregua, este comienza a dar señales de apertura.

Anoche en el Consejo de la Sofofa, el consejero Herman Chadwick dijo que «el ministro tiene la voluntad de escuchar al mundo privado «.

De acuerdo al diario Pulso, Chadwick, manifestó que Valdés muestra voluntad para restablecer las confianzas entre el mundo público y el privado. «Confianza es sinónimo de inversión», agregó.

Las palabras las pronunció con el ministro presente y ante cerca de 70 miembros del gremio, entre ellos Andrónico Luksic.

En la cita, Valdés se sinceró: reconoció a los empresarios que el segundo semestre será peor a lo esperado.

A las expresiones de Chadwick se suman las del gerente general de Falabella y presidente del círculo de personas y organización de Icare, Sandro Solari, quien ayer dijo que «para avanzar y crecer con sostenibilidad no podemos seguir aislados en trincheras. Necesitamos con urgencia reconstruir mediante el diálogo constructivo puentes de confianza que hoy están desligados»

Aunque advirtió acerca de la Reforma Laboral, diciendo que «Chile necesita una reforma para todos, para los sin trabajo, los jóvenes, mujeres y para los adultos mayores».

La actitud de Solari y Chadwick constrasta con la dureza de las críticas del presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock.

Hace dos semanas prácticamente chantajeó al ministro al plantear que, si no cambia las reformas laboral y tributaria, la inversión privada no repuntará.

Esta semana, a la salida de una reunión con el ministro, dijo que «hay una cantidad de reformas que uno no sabe cómo se van a financiar con un país tan paralizado».

«Los empresarios estamos todos expectantes a cómo van a terminar estas reformas. No termina una cuando ya se empieza a hablar de la siguiente».

El mes pasado, en una entrevista con La Tercera, Alberto Salas, presidente de la CPC, señaló que Valdés tiene que mostrar con “hechos” que es serio para que alianza público-privada “no quede solo en palabras”.

Aunque Valdés fue claro en señalar ante una audiencia de Icare que las reformas no se paran por el hecho de que el empresariado lo pida.

Un alto ejecutivo de la banca opina que Valdés la tiene complicada y que hay un sector duro del empresariado que no lo verá con buenos ojos, a no ser que pare las reformas.

Un consejero del Centro de Estudios Públicos (CEP) explica que muchos empresarios quedaron «quemados» por la mala relación con el ex ministro de la cartera, Alberto Arenas, y por eso son escépticos.

Detrás de la postura dura de los gremios, hay empresarios que dicen que esa visión no es unánime.

Las declaraciones de Jorge Awad a mediados de junio a La Segunda revelan algunas discrepancias internas.

Según el ex dirigente empresarial, la CPC es un microclima, donde se pone a Chile “a 14 grados bajo cero, nada se mueve, todo se congela”.

Aunque fuentes del sector empresarial creen que las críticas de Awad a sus similares tienen que ver más bien con un conflicto personal de él con los otros líderes de la CPC y la Abif, lo cierto es que nadie quiso responder a sus críticas.

Más llamativo resultó ser que las críticas de Awad no fueran recogidas por ningún otro medio escrito. Un ex alto dirigente de los empresarios cree que en diarios como La Tercera y Pulso (ambos de Copesa, el grupo de medios del empresario Álvaro Saieh) y El Mercurio (Edwards) la voz de los empresarios es la que prima. “Creo que en definitiva en los medios escritos existe una muy buena evaluación de cómo funcionan los gremios empresariales”, señala.

Y es que los empresarios acostumbran a cuadrarse a nivel interno y hacer pública una visión uniforme, independientemente del contexto social en que se dé el debate político.

El principal ejemplo de la imposibilidad de tener visiones distintas en la clase empresarial se dio a propósito de las elecciones en la Sofofa, donde Von Mühlenbrock se impuso por goleada sobre el dueño de Sonda, Andrés Navarro.

“Piensa en Andrés Navarro: con sus espaldas, multimillonario, amigo personal de Piñera, con historial dentro de la DC, con redes por todos lados y sacó 25 votos en la Sofofa de un total de 100. O sea, cuando se ponen de acuerdo, no entra nadie”, dijo Awad al vespertino.

A fines de enero de este año, Navarro preparaba su campaña a la Sofofa y señaló públicamente que creía que parte del desprestigio de los empresarios tenía que ver con el tono duro de los dirigentes empresariales, el cual él no compartía.

Sin personalizarlos, apuntaba tanto a los dichos que, en medio de la reforma tributaria, emitió el timonel de Sofofa cuando aseguró que los empresarios podrían sacar sus inversiones del país si son menos rentables por los cambios impositivos, como a las afirmaciones del entonces timonel de la CPC, Andrés Santa Cruz, acerca de la reforma laboral, cuando dijo que Bachelet respondía a la clientela política con dicha iniciativa.

Publicidad