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Pasémonos al lado B

por 30 septiembre, 2016

Pasémonos al lado B
"Hoy existen más de 65 empresas nacionales certificadas con sello B que compiten por el compromiso de generar lucro en forma íntegra y responsable, con ambición y persistencia en la lucha por alcanzar impacto social a gran escala, incluyendo a los trabajadores, a la dirección, al medioambiente y a la comunidad".
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Queramos o no, con el tiempo el concepto de emprender se ha ido asociando al de un camino difícil, arriesgado y demasiado competitivo, en el cual frases como “¡ya está todo en el mercado!” –para algunos– se han instalado casi como premisas.

Sin embargo, hay emprendedores que no se paralizan, que pierden el miedo y deciden ir mucho más allá en el denominado emprendimiento social; la tendencia de entregar soluciones innovadoras, para hacer frente a los asuntos sociales y contribuir, así, al medioambiente.

De hecho, según la última encuesta de la Fundación Thomson Reuters, Chile está entre los mejores países del mundo para emprender socialmente, encabezando el listado en Latinoamérica y ubicándose en el sexto lugar a nivel mundial. Y se refleja.

Hoy existen más de 65 empresas nacionales certificadas con sello B que compiten por el compromiso de generar lucro en forma íntegra y responsable, con ambición y persistencia en la lucha por alcanzar impacto social a gran escala, incluyendo a los trabajadores, a la dirección, al medioambiente y a la comunidad.

La organización Mujeres del Pacífico –que este año obtuvo el sello B–, desarrolla herramientas para que mujeres emprendedoras realicen sus negocios, además de generar alianzas entre Chile y el exterior, siendo un claro ejemplo de cómo una empresa puede contribuir a la sociedad.

Sin embargo, para llegar a esto, es preciso contar con apoyo. Se requieren instituciones públicas que promuevan el emprendimiento y logren establecerlo como una alternativa real de colaboración en el crecimiento del país e impacto a largo plazo.

Paralelamente, debe haber más inversionistas conscientes de que el retorno no solo es económico, sino también social y ambiental, además de trabajar por consumidores informados que estén dispuestos y entiendan que comprar productos y servicios del emprendimiento, los hace también ser parte de esta rueda cargada de oportunidades.

Es tiempo para que nuevas generaciones den un paso adelante, se atrevan a la creación de nuevos negocios y oportunidades con la posibilidad, no menor, de crecer económicamente en el compromiso por posicionar una empresa como la mejor "para el mundo".

José Tomás Infante
Cofundador de Kross

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