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Operativo del ICE deja un muerto en Minneapolis: alcalde acusa ejecución de fuerzas de Trump PAÍS Créditos: EFE

Operativo del ICE deja un muerto en Minneapolis: alcalde acusa ejecución de fuerzas de Trump

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Una nueva polémica se desató en EEUU. Este caso evocó el recuerdo de George Floyd —ocurrido también en Minneapolis— y reabrió el debate por el uso de la fuerza, en medio de un choque político abierto entre Trump, que respalda a ICE, y autoridades locales que denuncian una acción federal letal.


Un operativo migratorio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) terminó este miércoles con la muerte a tiros de una mujer de 37 años en Minneapolis, en un hecho que rápidamente escaló a un enfrentamiento político entre autoridades locales demócratas y la administración de Donald Trump.

Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el propio mandatario sostienen que el agente actuó en defensa propia frente a un “acto de terrorismo doméstico”, autoridades de la ciudad, parlamentarios y organizaciones civiles aseguran que los videos del incidente contradicen esa versión.

Las imágenes que circulan en redes sociales y que han sido revisadas por el alcalde Jacob Frey y el gobernador Tim Walz muestran a varios agentes del ICE acercándose a una camioneta oscura durante una redada. En el registro se observa que el vehículo retrocede y se aleja de los funcionarios cuando se escuchan al menos tres disparos, tras lo cual el auto termina chocando con otro estacionado. No hay señales visibles de agentes heridos en los videos.

Captura de pantalla

Captura de pantalla

Según el jefe de la policía de Minneapolis, Brian O’Hara, la víctima —una mujer blanca, ciudadana estadounidense y que no era objetivo de ninguna investigación— se encontraba en su vehículo bloqueando la calle, en un contexto de protestas contra las redadas migratorias. “No hay nada que indique que esta mujer fuera un blanco de aplicación de la ley”, afirmó. La mujer recibió un disparo en la cabeza y fue trasladada al Centro Médico del Condado de Hennepin, donde se confirmó su muerte.

El episodio reavivó recuerdos del asesinato de George Floyd en 2020, también en Minneapolis, y volvió a colocar en el centro del debate nacional el uso de la fuerza por parte de autoridades federales. Esta vez, sin embargo, el caso suma un componente político aún más marcado: una administración republicana defendiendo a sus agentes y endureciendo el discurso, frente a autoridades locales demócratas que acusan una intervención federal caótica y letal en sus comunidades.

“ICE, get the fuck out of Minneapolis”

El alcalde Frey, visiblemente molesto, rechazó de plano la versión federal. “Vi el video. La narrativa de que esto fue defensa propia es basura. Esto fue un agente usando su poder de manera imprudente y alguien terminó muerto”, sostuvo en una conferencia de prensa, en la que además lanzó un mensaje directo a la agencia: “ICE, váyanse al carajo de Minneapolis. No los queremos aquí”.

Desde Washington, el tono fue diametralmente opuesto. El DHS aseguró en un comunicado que la mujer “usó su vehículo como arma” e intentó atropellar a los agentes, calificando el hecho como “terrorismo doméstico”. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respaldó esa versión, mientras que el presidente Donald Trump acusó públicamente a la víctima de resistirse y obstruir el trabajo policial, responsabilizando a la “izquierda radical” de crear el clima que derivó en el incidente.

Las declaraciones encendieron aún más la polémica. La congresista demócrata Ilhan Omar afirmó que la mujer actuaba como “observadora legal” de la redada y acusó al DHS de mentir. “No hubo intento de atropello y no hay agentes heridos. Salgan de nuestra ciudad”, escribió en redes sociales. En la misma línea, el gobernador Walz llamó a no creer en la “máquina de propaganda” federal y aseguró que el estado garantizará una investigación completa e independiente, que estará a cargo del FBI junto a la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota.

Grupos latinos exigen que ICE rinda cuentas

Organizaciones latinas y de defensa de migrantes condenaron el hecho y apuntaron directamente a la política migratoria de la Casa Blanca. El Caucus Hispano del Congreso sostuvo que la muerte es “resultado directo de una política irresponsable de excesos violentos” y acusó al Gobierno de buscar “crear un ambiente de miedo y brutalidad federal”. Voto Latino, en tanto, afirmó que “ninguna comunidad debería ser sometida a violencia o intimidación simplemente por existir”.

El tiroteo ocurrió en medio de un despliegue extraordinario del ICE en Minnesota, donde el DHS ha enviado hasta 2.000 agentes como parte de una ofensiva migratoria vinculada, según el Gobierno, a investigaciones por fraude en programas de bienestar social, con foco en guarderías asociadas a miembros de la comunidad somalí. Solo en Minneapolis se reportan más de 1.000 detenciones acumuladas, la mayor operación del año en la zona.

Tras el disparo, decenas de manifestantes se congregaron cerca del lugar, increpando a los agentes federales. Hubo uso de gas lacrimógeno y spray pimienta para dispersar a la multitud, lo que dejó a varias personas recibiendo atención médica. Testigos citados por medios locales aseguraron que la mujer fue baleada en el rostro mientras intentaba alejarse en su vehículo.

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