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EFE
Diosdado Cabello también estuvo negociando con EEUU antes de caída de Maduro
Estados Unidos viene conversando con el principal responsable de las violaciones a los Derechos Humanos tras Maduro desde inicios de la segunda administración de Donald Trump. Cabello es requerido en Chile, acusado de haber ordenado al Tren de Aragua el asesinato del teniente Ronald Ojeda.
Funcionarios de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron conversaciones con el actual ministerio de Interiores y Justicia de Venezuela y (hasta la captura de Nicolás Maduro) número dos del régimen chavista, Diosdado Cabello, meses antes de la incursión norteamericana en el país.
Cabello, como se recordará, es de quien dependen todos los aparatos de represión de Venezuela, y está acusado de múltiples violaciones a los Derechos Humanos, corrupción y tráfico de drogas, incluso en Estados Unidos. Asimismo, en Chile está sindicado por la fiscalía ECOH como la persona que dio la instrucción a Héctor “Niño” Guerrero, el líder máximo del Tren de Aragua, para que secuestraran y asesinaran en Santiago al exteniente venezolano Ronald Ojeda, hecho de incluso fue denunciado por el Estado de Chile ante la Corte Penal Internacional, dada la evidencia existente en orden a que se trató de un crimen político, ordenado desde las más altas esferas del gobierno venezolano.
En dicho sentido, según reportó esta mañana la agencia Reuters, al igual que con Delcy Rodríguez, Estados Unidos viene conversando con Cabello desde los inicios de la segunda administración de Donald Trump (que el 20 de enero cumple un año).
“Las comunicaciones, que no se habían reportado previamente, son cruciales para los esfuerzos del gobierno de Trump por controlar la situación en Venezuela. Si Cabello decide desplegar las fuerzas que controla, podría fomentar el caos que Trump busca evitar y amenazar el control del poder de la presidenta interina Delcy Rodríguez, según una fuente informada sobre las preocupaciones de Estados Unidos”, advierte la agencia internacional.
Si bien Estados Unidos ha considerado a Rodríguez como el eje central de su estrategia para la Venezuela tras Nicolás Maduro, estima que Cabello tiene el poder para mantener esos planes en marcha o frustrarlos. “Si se va, y cuando se vaya, los venezolanos sabrán que el régimen realmente ha comenzado a cambiar”, dijo Elliott Abrams, exrepresentante especial de Trump para Venezuela.
A los personeros a los cuales se les encargó la tarea de comunicarse con Cabello desde la administración Trump se les otorgó anonimato total, a fin de hablar con libertad sobre materias gubernamentales sensibles con el número dos del chavismo.
Desde Washington advirtieron a Cabello, dice Reuters, que no se decía reprimir a la oposición venezolana tras la captura de Maduro. Aunque la dictadura que ahora encabeza Rodríguez a liberado a varias decenas de presos políticos, continúa la restricción a la libertad de prensa en todo el país y existen reportes no confirmados de encarcelamientos en contra de opositores.
Las conversaciones se suman a las sostenidas por Washington con Rodríguez meses antes de la operación que terminó con la captura del heredero de Hugo Chávez. Según una investigación del Miami Herald, tanto la actual presidenta encargada como su hermano Jorge (presidente de la Asamblea Nacional) se propusieron a la actual administración nortemericana como “una alternativa ‘más aceptable’ al régimen de Nicolás Maduro”.
Las sanciones contra Diosdado y su rol tras caída de Maduro
Cabello aparece mencionado en la misma acusación formal estadounidense por narcotráfico que se utilizó como justificación para arrestar a Maduro, pero no fue detenido. En 2020, Estados Unidos ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por él, acusándolo de ser una figura clave del “Cártel de los Soles”. Dicha recompensa fue aumentada a 25 millones de dólares. Cabello ha negado públicamente cualquier vínculo con el narcotráfico.
Cabello ha sido leal a Maduro y ha ejercido influencia sobre las agencias de contrainteligencia y ha estado vinculado con milicias progubernamentales. A pesar de su historial, es uno de los pocos leales en quienes Washington ha confiado como gobernantes temporales para mantener la estabilidad. Sin embargo y tras la operación, voces en Washington cuestionaron por qué no fue arrestado. “Sé que solo Diosdado es probablemente peor que Maduro y peor que Delcy“, declaró la representante republicana por Florida María Elvira Salazar.
El gobierno venezolano ha afirmado que Cabello, como ministro del Interior, está supervisando un esfuerzo para liberar detenidos, aunque grupos de derechos humanos afirman que las liberaciones avanzan con extrema lentitud y cientos siguen detenidos injustamente. La Casa Blanca y el gobierno de Venezuela no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios formulada pro Reuters.