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Del Toco a Hamburgo: la Chilehaus es parte del nuevo patrimonio mundial de la humanidad

por 10 julio, 2015

Del Toco a Hamburgo: la Chilehaus es parte del nuevo patrimonio mundial de la humanidad
"Tocopilla fue a fines del siglo diecinueve e inicios del siglo veinte el principal puerto de la región de Antofagasta, medido en exportación de salitre, entonces se genera el estrecho vínculo entre este puerto y Hamburgo, donde la memoria y las tradiciones marineras todavía nos ofrecen pistas de ese pasado".
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La Chilehaus (casa de Chile) es un símbolo de la importancia de la economía del nitrato chileno en el mundo y, en particular, en Alemania. Hamburgo fue el principal puerto alemán de destino del salitre extraído desde el desierto de Atacama, pero es especial de los cantones de Taltal y del Toco, donde se ubicaron las principales oficinas salitreras de esa nacionalidad. Desde los puertos de Taltal y de Tocopilla, además de Pisagua, Iquique, Antofagasta, entre otros, los veleros y vapores cargados de nitrato surcaron los océanos hacia los principales puertos del planeta.

La principal naviera alemana de veleros fue la de Ferdinand Laeisz, conocida como línea “P”, por los nombres de sus barcos: Potosí, Parma, Preussen, Priwall, Panamá, Passat, Peking, Placilla, Pisagua, Palmyra, Parchim, Pera, Pampa, Pirat, Paposo, Pestalozzi, Palmenia, Prompt, Polunessia, Professor, etc., algunos de 4 y 5 palos con casco de acero, como el Potosí y el Preussen. Los más bellos veleros fueron los clippers, finos y estilizados, tal como fue diseñada la Chilehaus por el arquitecto Fritz Höger, entre 1922 y 1924, curiosamente en la fase final del ciclo del salitre.

El hombre detrás de esa gran obra de construcción fue el empresario salitrero Henry Sloman quien, si bien su origen era inglés, se puede afirmar sin error que era alemán. Su familia se había establecido en Hamburgo, donde creció hasta partir, como tantos aventureros con espíritu científico o empresarial (ejemplos similares no son extraños en la industria del nitrato) hacia América Latina antes de la guerra del Pacífico. El principal empleo que alcanzó en la industria salitrera fue en la Compañía alemana de Fölch y Martin. Después de independizarse de esta empresa inició su fase de empresario en el cantón del Toco, al sur del río Loa.

El apellido Sloman terminará siendo sinónimo del Toco, a pesar que el gran beneficiario del litigio por los ricos mantos calichales del Toco fue el inglés Eduardo Squire, quien comprara los terrenos rematados por Juan Gilberto Meiggs al gobierno de Bolivia en 1873. Meiggs traspasó los derechos a Carlos Watson y este a Eduardo Squire.   Una vez Squire dueño de un contrato especialmente ventajoso otorgado por el gobierno de Bolivia a Meiggs, logró el reconocimiento de los mismos por el gobierno chileno. Con todo a su favor Squire construye el ferrocarril desde Tocopilla a las oficinas salitreras, pero será Sloman en verdadero industrial.

Algunas de sus salitreras fueron: Bellavista, Buena Esperanza, California, Candelaria, Diana, Empresa, Grutas, Santa Fe o Virginia. Desde esas oficinas y otras, salieron los recursos financieros que le dieron vida a la Chilehaus en Hamburgo, el puerto de la niñez y juventud de Sloman.

Tocopilla fue a fines del siglo diecinueve e inicios del siglo veinte el principal puerto de la región de Antofagasta, medido en exportación de salitre, entonces se genera el estrecho vínculo entre este puerto y Hamburgo, donde la memoria y las tradiciones marineras todavía nos ofrecen pistas de ese pasado. También está la prensa en los archivos y la propaganda salitrera en los campos de cultivo como testimonio, y, por cierto, el patrimonio arquitectónico con edificios como la Chilehaus en el barrio portuario de Kontorviertel de Hamburgo.

En febrero de 1918 partieron desde el puerto desde Tocopilla los vapores Caupolicán y El Capitán con salitre de la Compañía Salitrera H.B. Sloman y C°, demostrando con ello que nuevamente las salitreras alemanas pudieron exportar nitrato chileno después de finalizada la Primera Guerra Mundial. En 1922 se iniciará la construcción de la Chilehaus. Sin embargo, ya antes este industrial había demostrado su visión para grandes construcciones, en 1905 Henry Sloman inicia la construcción en el seno del río Loa, en las proximidades del Toco, de una represa que fue gran atracción en su época, actualmente conocida como “Tranque Sloman”; con ella le dio electricidad a sus oficinas salitreras, pero algunos románticos dicen que lo hizo para leer novelas en las oscuras noches del desierto de Atacama.

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