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Acusan a senadora Loreto Carvajal (PPD) de recibir pago por ayudar en nombramiento de Conservador
Abogado Eduardo Lagos prestó declaración el 6 y 7 de enero, pero se negó a firmar el testimonio, aseverando que fue objeto de malos tratos. La parlamentaria dice que no es cierto que haya realizado gestiones para que se nombrara a Yamil Najle, que fue formalizado el miércoles.
Una nueva arista del caso “Muñeca bielorrusa” implica ahora a la senadora del PPD Loreto Carvajal, esposa del exdiputado Gabriel Silber (DC), quien fue socio de la oficina jurídica que encabezaban los hoy encarcelados abogados Carlos Eduardo Lagos y Mario Vargas Cociña, ambos acusados de haber pagado coimas a la exministra de la Corte Suprema Angela Vivanco por medio de la pareja de esta, Gonzalo Migueles, quien también se encuentra privado de libertad.
Según informó Ciperchile, Lagos prestó un testimonio en el cual declaró que “la senadora Loreto Carvajal (PPD) hizo gestiones para conseguir el nombramiento de Yamil Najle como conservador de Chillán y que habría recibido una retribución a cambio”. Carvajal, por cierto, es senadora por la Región de Ñuble.
Yamil Najle, como informó El Mostrador, fue formalizado el miércoles recién pasado junto a su par de Puente Alto, Sergio Yáber, y el dueño de la casa de cambios “Suiza”, Harold Pizarro, acusados de participar en la trama destinada a encubrir el origen de los pagos que llegaban desde Lagos hasta Migueles. Los tres quedaron con arresto domiciliario total, dado que la fiscalía no pidió la prisión preventiva en contra de ellos, pues -al igual que Silber- se convirtieron en cooperadores eficaces del órgano persecutor.
Lagos prestó testimonio el 6 y 7 de enero, y aunque finalmente se rehusó a negar la declaración, según informa Ciperchile la fiscalía abrió otra causa penal, en contra de la senadora Carvajal. El mismo medio indica que desde la fiscalía regional de Los Lagos -que lleva la causa llamada “Muñeca Bielorrusa” enviaron los antecedentes a la fiscalía nacional, con el fin de que dicho órgano decida si se designa a otro fiscal regional para que indague si la imputación de Lagos en orden a que la parlamentaria habría sido coimeada son efectivos o no.
La parlamentaria calificó los dichos de Lagos como un “acto revanchista” e “infame”, que atribuyó a la cooperación de su esposo con la justicia, y aseveró que ella no intervino en la nominación de Najle.
El recurso de Lagos
De acuerdo con el reportaje, Lagos decidió no firmar su testimonio acusando una serie de apremios ilegítimos, debido a los cuales interpuso un amparo judicial ante el Octavo Juzgado de Garantía.
En ella indica que “el día 06 de enero de 2026 fui trasladado por funcionarios de la Unidad de Traslados de Alto Riesgo de Gendarmería de Chile hasta las dependencias del OS7 de Carabineros de Chile, ubicadas en calle Santa Isabel 1156, comuna de Providencia, con el objeto de prestar declaración ante el Ministerio Público” y que “dicho traslado se efectuó manteniendo en todo momento medidas de sujeción, consistentes en esposas en las manos y grilletes en ambos tobillos, arribando al lugar aproximadamente a las 13:00 horas”, donde lo esperaba el fiscal Marco Muñoz Becker y tres funcionarios de Carabineros.
Al inicio del testimonio, dijo, “atendida la extensión previsible de la diligencia, solicité expresamente al fiscal que dispusiera el retiro de las esposas y grilletes, por cuanto me estaban provocando un daño físico particularmente en mis tobillos, generándome dolor intenso y lesiones visibles, lo que hice saber de manera expresa a los presentes en dicha diligencia”, pero ello fue rechazado, según él sin fundamentos.
Agrega que “la diligencia se extendió por un lapso aproximado de ocho horas continuas, y en múltiples oportunidades manifesté expresamente al Fiscal que el dolor en uno de mis tobillos era intenso e incapacitante, señalando que no me encontraba en condiciones físicas de continuar declarando bajo dichas circunstancias. No obstante, el Fiscal no adoptó medida alguna, manteniendo las condiciones descritas e ignorando reiteradamente mis solicitudes, negándose a acceder a ellas”.
Al día siguiente fue de nuevo trasladado hasta el OS7, en las mismas condiciones y sin que se le retiraran los grilletes de los tobillos, asevera en su recurso, en el cual dice también que “las condiciones descritas exceden con creces cualquier finalidad de seguridad o custodia, transformándose en una forma de aflicción física ilegítima que vulnera mi integridad física y psíquica”.
Además que solicitar que el juez de garantía se constituya en el anexo Capitán Yaver, donde se encuentra detenido, solicitó también que se oficie al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).