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De alimento cuestionado a aliado clave: la ciencia reivindica el valor nutricional del huevo Alimentos Créditos: El Mostrador.

De alimento cuestionado a aliado clave: la ciencia reivindica el valor nutricional del huevo

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Durante años fue limitado por su contenido de colesterol, pero hoy la evidencia lo reposiciona como un alimento completo, accesible y beneficioso. Expertos destacan su alto valor proteico, su aporte clave al desarrollo y su seguridad en un consumo moderado dentro de una dieta equilibrada.


Durante años, el huevo cargó con una reputación cuestionada, principalmente por su contenido de colesterol. Hoy, sin embargo, el consenso científico es otro: lejos de ser perjudicial, se ha consolidado como un alimento nutritivo, accesible y beneficioso, siempre que se consuma en el marco de una dieta equilibrada.

Así lo respaldan estudios internacionales y guías alimentarias actualizadas, que han dejado atrás las antiguas restricciones. “El huevo es un alimento de excelente calidad nutricional, que aporta proteínas completas y diversos nutrientes esenciales, por lo que puede formar parte habitual de una alimentación saludable”, explica Perla Valenzuela, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.

Desde el punto de vista nutricional, destaca por su proteína de alto valor biológico, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. “Esto lo convierte en un alimento fundamental para la mantención y reparación de tejidos, especialmente relevante en etapas como la niñez, el embarazo, la adultez mayor o en personas físicamente activas”, señala la nutricionista.

Clave para el desarrollo y el sistema nervioso

El huevo también es una fuente relevante de colina, un nutriente clave para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso. “La colina cumple un rol fundamental durante el embarazo y la infancia temprana, ya que participa en el desarrollo cognitivo y neurológico”, agrega Valenzuela.

A esto se suma su aporte de vitaminas A, D y B12, junto con minerales como hierro, fósforo y selenio, que contribuyen a la salud ósea, al sistema inmune y a la producción de energía.

Pese a ello, el colesterol sigue siendo una de las principales preocupaciones asociadas a su consumo. No obstante, la evidencia actual ha cambiado el foco. “Hoy sabemos que, en la mayoría de las personas, el colesterol de los alimentos tiene un impacto mucho menor en el colesterol sanguíneo que el consumo de grasas saturadas y trans”, aclara la académica de la UNAB. En personas sanas, el consumo moderado de huevo no se asocia a un mayor riesgo cardiovascular.

Eso sí, existen excepciones que requieren atención. “En personas con diabetes, dislipidemias o antecedentes de enfermedad cardiovascular, el consumo debe ser individualizado y guiado por un nutricionista, considerando el contexto global de la alimentación”, puntualiza.

Consumo y preparación: claves para potenciar sus beneficios

En cuanto a las cantidades, la recomendación general apunta a hasta un huevo diario —alrededor de siete a la semana— para adultos sanos. “Estas recomendaciones pueden variar según la edad, el nivel de actividad física o el estado de salud. Por ejemplo, deportistas, embarazadas y adultos mayores pueden beneficiarse especialmente de su aporte proteico”, explica. En personas con enfermedad renal avanzada, en tanto, se deben seguir pautas específicas bajo supervisión profesional.

La forma de preparación también incide en sus beneficios. “Las preparaciones que mejor conservan su valor nutricional son el huevo cocido, pochado o revuelto con poca grasa”, recomienda Valenzuela. Por el contrario, frituras en abundante aceite o combinadas con alimentos altos en sodio pueden disminuir sus गुण. “Una buena alternativa es realzar el sabor con hierbas, especias y aliños naturales, en lugar de recurrir al exceso de sal”, sugiere.

En definitiva, el huevo vive hoy una reivindicación basada en la evidencia. Versátil, económico y fácil de incorporar en la dieta diaria, se posiciona como un aliado nutricional clave. “Más que evitarlo, la invitación es a integrarlo de forma consciente, variada y acorde a cada persona”, concluye la académica UNAB.

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