La ciencia de medir
¡Buenas tardes, estimados y estimadas tripulantes de este Universo Paralelo!
Los datos parecen hoy la materia prima de la ciencia. Un experimento sofisticado, como el Gran Colisionador de Hadrones acumula unos 200 petabytes al año, y eso es solo una fracción mínima de la información que produce: la enorme mayoría se descarta en tiempo real. Un telescopio como el Vera Rubin, instalado en el Cerro Pachón, en la Región de Coquimbo, genera cerca de 50 petabytes al año. En otro orden de cosas, la flota satelital Sentinel, que monitorea diariamente la superficie agrícola de todo el planeta, produce alrededor de 3 petabytes anuales.
- Para poner esto en perspectiva: un computador sencillo o un teléfono celular tienen hoy una capacidad de unos 250 gigabytes. Se necesitarían 4 mil de estos aparatos para almacenar un solo petabyte. Otra forma de verlo: si grabáramos en alta resolución toda la vida de una persona a lo largo de 100 años, necesitaríamos apenas medio petabyte.
El análisis de Big Data —que exige capacidades de cómputo gigantescas y las herramientas de inteligencia artificial más potentes— está hoy en las fundaciones de la ciencia experimental. ¿Significa eso que la ciencia también está sucumbiendo ante los grandes cerebros electrónicos?
Aunque parte importante del trabajo rutinario y de los análisis más directos se ha ido trasladando a las máquinas por más de un siglo, las grandes teorías, las grandes síntesis, siguen dependiendo de cerebros humanos. Quizás no exista una teoría que haya destilado mejor los fenómenos físicos que la gravedad de Newton, quien estaba muy lejos del Big Data y no tenía mucho más que seis órbitas planetarias para construir su teoría.
- Quizás las máquinas del futuro logren igualar la creatividad del cerebro humano. Por ahora, es difícil que máquinas que, por definición, están entrenadas para generar aquello que es más probable, puedan producir un resultado demasiado creativo. En eso seguimos siendo insustituibles.
Las máquinas de hoy devoran petabytes; a Newton le bastaron seis puntos en el cielo. Por ahora, esa chispa sigue siendo enteramente humana.
En esta edición de Universo Paralelo tenemos algunos ejemplos de experimentos que requieren de grandes capacidades de procesamiento. Para profundizar en ello, invitamos a Timo Anguita, doctor en Astronomía de la Universidad de Heidelberg, Alemania, y docente del Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello; y Juan Vargas, ingeniero en Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile e investigador líder en Biodiversidad y Capital Natural del Centro de Biotecnología de Sistemas de la Universidad Andrés Bello (CSB-UNAB). También participan dos conocidos de la casa: Ignacio Retamal, doctor en Ciencias y la periodista Francisca Munita.
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UNA NUEVA FORMA DE MIRAR EL UNIVERSO

Crédito: Foto de José Gabriel Ortega Castro.
Durante siglos, la astronomía ha avanzado gracias a una combinación de mejores telescopios y nuevas formas de observar el cielo. Cada gran salto tecnológico ha permitido responder preguntas que antes parecían inalcanzables, pero también ha abierto interrogantes completamente nuevas. Hoy estamos entrando en una de esas etapas, con el inicio oficial del Legacy Survey of Space and Time (LSST), proyecto científico del Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Cerro Pachón, en la Región de Coquimbo.
- Rubin representa una nueva manera de estudiar el universo. En vez de apuntar a un objeto específico, recorrerá de manera sistemática todo el cielo austral visible una y otra vez durante diez años. Será, en la práctica, la película más completa y detallada que se haya construido del universo.
Esto es posible gracias a una combinación tecnológica sin precedentes. El observatorio cuenta con un espejo de 8,4 metros y la cámara digital más grande jamás construida, con 3.200 megapíxeles. Su registro continuo del cielo permitirá detectar objetos extremadamente débiles, además de identificar cambios a escalas de minutos, hasta años. Las miles de imágenes producidas por noche implicarán un volumen y flujo de información nunca antes visto en astronomía, lo que nos ha obligado a desarrollar nuevas herramientas de análisis basadas en inteligencia artificial y ciencia de datos.
- Rubin logrará descubrir millones de objetos nuevos en el Sistema Solar, seguir la evolución de estrellas variables, detectar explosiones de supernovas apenas ocurran, entender los procesos de acreción en agujeros negros supermasivos y observar fenómenos transitorios que hasta ahora pasaban inadvertidos. El universo no será una fotografía estática sino un escenario dinámico, donde podremos estudiar los cambios casi en tiempo real.
Ofrecerá una oportunidad única para estudiar dos de los mayores enigmas de la física moderna: la materia oscura y la energía oscura. Aunque constituyen la mayor parte del contenido del universo, todavía desconocemos mucho de su naturaleza. La profundidad alcanzada por el sondeo permitirá detectar miles de millones de galaxias y medir con enorme precisión cómo la materia oscura afecta su apariencia, distribución y evolución. Asimismo, la detección de millones de fenómenos transitorios lejanos, como supernovas, permitirá medir con mayor precisión la expansión del universo y, por lo tanto, la influencia de la energía oscura en este proceso.
Chile desempeña un papel central en esta nueva etapa de la astronomía mundial, no solo por las excepcionales condiciones atmosféricas del norte del país, sino porque sus investigadores participan activamente en el desarrollo científico del proyecto y en la preparación de herramientas para procesar esta inmensa avalancha de información.
- El desafío ahora es lidiar con el flujo continuo de descubrimientos. Cada noche surgirán decenas de millones de alertas sobre nuevos asteroides, explosiones estelares, núcleos activos de galaxias o fenómenos completamente inesperados. Muchas de las preguntas que responderá Rubin todavía no han sido formuladas, precisamente porque nunca antes habíamos contado con una herramienta capaz de observar el cielo de esta manera.
Eso es, probablemente, lo más emocionante del inicio del LSST. No se trata solo de construir la película más detallada del cielo austral, sino de inaugurar una nueva forma de hacer astronomía, donde el descubrimiento será a diario y donde algunos de los hallazgos más importantes serán aquellos que hoy ni siquiera imaginamos.
DEL ARROZ A LOS MERCADOS DE CARBONO

Juan Vargas mide GEI en arrozales del delta del río Ebro, España. Crédito: Juan Vargas.
¿Es posible saber desde el espacio cuánto metano deja de emitir un arrozal? Hasta hace poco parecía una tarea difícil de imaginar. Hoy Chile está más cerca de lograrlo.
- Uno de los principales desafíos de los mercados de carbono agrícolas ha sido siempre el mismo: medir con la precisión suficiente como para que la reducción de emisiones sea creíble, verificable y, lógicamente, transable. En cultivos como el arroz, esto es particularmente complejo porque las emisiones de gases dependen de variables dinámicas que pueden cambiar según las prácticas agrícolas utilizadas, como el régimen de inundación, el manejo de residuos, la aplicación de fertilizantes, entre otros, que varían campo a campo y temporada a temporada.
Una de las certificadoras más exigentes del mercado voluntario de carbono a nivel mundial es Gold Standard. Su metodología más reciente para arroz, conocida como DREAM (Digital Rice Emission Avoidance Methodology), introduce mejoras relevantes frente a técnicas anteriores: incorpora monitoreo satelital de las zonas de cultivo de arroz y establece una línea base dinámica, que ajusta las emisiones de metano de referencia según patrones climáticos reales. En términos simples, compara las emisiones reales del campo bajo nuevas prácticas agrícolas, como el secado intermitente, con las emisiones de referencia obtenidas bajo métodos convencionales, como la inundación continua. Esa diferencia, verificada por un auditor independiente, es la que se transforma en créditos de carbono.
Esto representa un cambio importante respecto a los enfoques estáticos previos, ya que permite que el cálculo de reducciones responda a las condiciones reales de cada temporada y no a supuestos fijos.
- Además, DREAM combina distintas prácticas sostenibles dentro de un mismo proyecto, tratando áreas específicas de un campo como unidades acreditables para la creación de bonos, de modo que un mismo predio puede generar créditos por múltiples vías, como la reducción de metano asociado al manejo hídrico y, potencialmente, a través de la captura de carbono en el suelo.
Para Chile, esta metodología resulta especialmente relevante, ya que el arroz está posicionado como uno de los cultivos de mayor emisión de metano a nivel global. En respuesta a este desafío, el CSB UNAB oficializó un proyecto con el Centro Tecnológico de Investigación Catalán Eurecat, institución que lleva años desarrollando sistemas reales, validados en campo, para la medición y verificación de emisiones, conectando la evidencia científica con los mercados de carbono voluntarios. Su sistema ha logrado reducir entre un 72,7% y un 98,8% las emisiones de metano en arrozales del Delta del río Ebro.
- Este modelo se ajusta a la forma en que opera el mercado de bonos de carbono en nuestro país, donde no existe normativa que obligue a las empresas que están exentas del Impuesto Verde a internalizar y mitigar el impacto de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esto significa que la demanda depende del compromiso voluntario genuino de las empresas con sus metas de sostenibilidad, particularmente aquellas vinculadas a criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
Sin embargo, este escenario ha mostrado señales claras de maduración con el tiempo: iniciativas del Estado, como el reciente acuerdo para abrir el mercado de bonos de carbono a pequeños y medianos propietarios forestales, buscan sofisticar la canasta exportadora del país y posicionarlo en el comercio internacional de carbono, una lógica perfectamente extensible al sector agrícola.
El arroz es, en ese sentido, un punto de partida estratégico para desarrollar este tipo de iniciativas en Chile. Contar con herramientas robustas y validadas en campo no solo habilita el acceso a mercados voluntarios, sino que también sienta las bases metodológicas para replicar el modelo en otros cultivos intensivos en agua y emisiones, consolidando una oferta técnica nacional que hoy prácticamente no existe.
NOTICIAS: LA SEMANA EN CIENCIA

Imagen satelital de la zona donde podría emerger una nueva isla en el mar de Bismarck. Crédito: NASA Earth Observatory / Michala Garrison.
Sin duda esta semana estará marcada por la llegada del frente de mal tiempo categoría 5. Pero las tormentas no solo llegaron a la atmósfera: la ciencia también desató un verdadero vendaval de descubrimientos, con avances en medicina, biotecnología, física cuántica y ciencias de la Tierra.
- Bacterias revelan el secreto para crear mejores fármacos contra el cáncer
Científicos descubrieron cómo ciertas bacterias fabrican de forma natural distintas versiones de potentes compuestos anticancerígenos. El hallazgo revela cómo unas pequeñas proteínas coordinan este proceso, permitiendo combinar componentes como si fueran piezas de un rompecabezas. Comprender este mecanismo podría facilitar el diseño de nuevos y más eficaces tratamientos contra cánceres que hoy siguen siendo difíciles de tratar.
Dato curioso: uno de los compuestos estudiados dio origen a Romidepsina, un medicamento ya aprobado para tratar algunos tipos de cáncer de la sangre.
Publicado el 8 de julio de 2026. Conoce MÁS.
- Un chip convierte la electricidad en una fábrica de ADN
Investigadores de Harvard desarrollaron un chip de silicio capaz de sintetizar simultáneamente decenas de secuencias de ADN mediante impulsos eléctricos y enzimas. A diferencia de los métodos tradicionales, utiliza un proceso basado en agua, más limpio y fácil de controlar. El avance podría impulsar desde la medicina personalizada hasta la biología sintética y el almacenamiento de información en ADN.
Dato curioso: el prototipo puede fabricar 64 secuencias distintas de ADN al mismo tiempo sobre un único chip.
Publicado el 8 de julio de 2026. Conoce MÁS.
- La NASA sigue desde el espacio el posible nacimiento de una nueva isla
Una erupción volcánica submarina frente a Papúa Nueva Guinea está siendo monitoreada por satélites de la NASA, que han detectado cenizas, calor, agua descolorida y enormes balsas de piedra pómez flotando sobre el mar. Si el magma continúa ascendiendo, podría emerger una nueva isla, ofreciendo una oportunidad excepcional para observar cómo nace nuevo territorio.
Dato curioso: conocemos con más detalle la superficie de la Luna y Marte que gran parte del fondo de los océanos terrestres.
Publicado el 10 de julio de 2026. Conoce MÁS.
- Hacen realidad un material cuántico esperado durante más de una década
Físicos finlandeses lograron fabricar por primera vez un material cuántico bidimensional cuya existencia había sido predicha hace más de diez años. Sus electrones pueden desplazarse por los bordes del material de forma protegida y estable, una propiedad que abriría nuevas posibilidades para desarrollar dispositivos cuánticos y electrónicos de próxima generación.
Dato curioso: este material mantiene sus propiedades cuánticas incluso a temperatura ambiente, algo poco común en este tipo de sistemas.
Publicado el 11 de julio de 2026. Conoce MÁS.
ÓRBITAS PARALELAS
Por fin descubren por qué el oro nunca pierde su brillo
Científicos descubrieron que los átomos de la superficie del oro se reorganizan de forma espontánea, creando una barrera que dificulta enormemente su reacción con el oxígeno. El hallazgo no solo explica por qué este metal conserva su brillo durante siglos, sino que también podría ayudar a desarrollar catalizadores más eficientes para procesos industriales y tecnologías de energía limpia
Más información.
Un diente incrustado revela los últimos segundos de un ataque de T. rex
Un fósil de Edmontosaurus hallado en Montana conserva un diente de Tyrannosaurus rex incrustado en el cráneo, una evidencia excepcional de un ataque ocurrido hace 66 millones de años. El hallazgo permitió reconstruir cómo ocurrió el encuentro y aporta nuevas pistas sobre la forma en que uno de los mayores depredadores de la historia cazaba a sus presas.
Más información.
LA IMAGEN DE LA SEMANA

Crédito: NASA, ESA, JPL, SSI – Cassini Imaging Team.
La práctica de encalar los troncos de los árboles – pintarlos con cal – es muy típica en el campo. Su utilidad, sin embargo, es fuente de debate. ¿Pero encalar lunas? La de la foto es Jápeto, una de las lunas de Saturno, que parece haber sido recientemente encalada por algún funcionario municipal.
En 2007, la sonda Cassini, que orbitó al planeta de los anillos, se acercó a solo 2.000 kilómetros de Jápeto. Esta imagen, tomada un poco más lejos —unos 75.000 km—, muestra algo que ningún otro cuerpo del sistema solar exhibe con tanta claridad: un hemisferio oscuro como el carbón y otro blanco como la nieve fresca, casi como si, efectivamente, alguien la hubiera pintado a mitad de camino.
Se piensa que inicialmente, se formó una capa más oscura debido a residuos depositados por meteoritos desde otras lunas.
- Luego, la mayor absorción de energía solar en esa zona hace que el hielo se sublime —pase directo de sólido a vapor—, dejando atrás el material oscuro que tenía mezclado, cada vez más concentrado en la superficie. Ese mismo vapor se condensa luego en las zonas más blancas y frías, depositando más nieve allí. El ciclo que va oscureciendo las zonas oscuras y blanqueciendo las claras durante millones de años hasta pintar la mitad de una luna.
Si te fijas en el borde inferior de la imagen, también se asoma otra rareza: una cordillera que corre casi exactamente sobre el ecuador de Jápeto, con picos de hasta 13 km. Esta es una de las estructuras geológicas menos explicadas del sistema solar.
BREVES PARALELAS

Crédito: Imagen generada por IA.
LA TECNOLOGÍA QUE ANTICIPÓ UNA TORMENTA EXTREMA
El sistema frontal que comienza a afectar a Chile este miércoles viene acompañado por un río atmosférico de categoría 5, el nivel máximo de una escala que considera cuánta humedad transporta y durante cuánto tiempo.
Para anticiparlo, los meteorólogos combinaron observaciones satelitales con modelos como el europeo ECMWF, el estadounidense GFS y simulaciones regionales de mayor resolución. Estos sistemas calculan el recorrido del vapor de agua, la intensidad y duración de las precipitaciones, la altura de la nieve y las zonas con mayor riesgo.
- Hoy, además, los meteorólogos ya no dependen de un único pronóstico: supercomputadores ejecutan decenas de simulaciones con pequeñas variaciones para estimar no solo qué ocurrirá, sino también qué tan probable es cada escenario.
A diferencia de hace dos décadas, los modelos actuales trabajan con cuadrículas de apenas unos pocos kilómetros, permitiendo anticipar con mucho mayor detalle qué zonas recibirán las lluvias más intensas. Así fue posible advertir con varios días de anticipación no solo la llegada del frente, sino también su carácter extremo y la gran cantidad de agua que podría caer. La tecnología no elimina la incertidumbre, pero permite prepararse mucho antes y con mayor detalle.
EL MUNDIAL DONDE HASTA UN ROCE QUEDA REGISTRADO
En la Copa del Mundo 2026, la tecnología mide el partido casi al milímetro. Aunque el fuera de juego semiautomático debutó en Catar 2022, este Mundial incorporó más cámaras y un sistema aún más preciso para detectarlo.
- Un sensor dentro del balón registra 500 veces por segundo sus movimientos, permitiendo identificar el instante exacto en que se realiza un pase, mientras 16 cámaras siguen 29 puntos del cuerpo de cada jugador —como la cabeza, los hombros, las rodillas y los pies— para determinar si estaba adelantado justo en ese momento. Así, el sistema alerta automáticamente al VAR sobre un posible offside.
Su precisión quedó en evidencia en el partido entre Croacia y Portugal, cuando detectó un roce casi imperceptible que cambió la decisión arbitral. Ese contacto confirmó que sí existió un pase y, con ello, un fuera de juego que terminó anulando un gol en los últimos minutos. De pasó, también fulminó la ilusión croata.
Pero la tecnología no solo está cambiando la forma de tomar decisiones: por primera vez, los árbitros llevan cámaras corporales que permiten ver el partido desde su propia perspectiva. Al final, medir mejor no solo permite tomar mejores decisiones: también modifica la forma en que entendemos el juego.
RECOMENDACIÓN: LA CASA QUE TOCÓ CON LA BANDA

Crédito: Led Zeppelin.
Cae la lluvia sobre la zona central y uno busca banda sonora. Hay una candidata evidente: “When the Levee Breaks“, el cierre del cuarto disco de Led Zeppelin. Habla de un río que revienta el dique y de gente que tiene que irse. Pero lo interesante no está en la letra, sino en cómo suena esa batería y en la paradoja que la hizo posible.
- En 1971 la ingeniería de sonido perseguía un ideal: la sala muerta. Estudios forrados, superficies que absorben, cero eco. La idea era grabar el instrumento limpio, sin que el recinto metiera ruido. Se gastaban fortunas en silenciar las paredes. Led Zeppelin, trabajando en una vieja casona inglesa llamada Headley Grange, hizo justo lo contrario.
El ingeniero Andy Johns puso la batería de John Bonham al pie de una escalera de tres pisos y colgó dos micrófonos allá arriba, apuntando hacia abajo. No grabó el instrumento: grabó al edificio respondiendo al instrumento. Cada golpe rebotaba en las paredes y volvía engordado, cavernoso, con retardo. Eso que escuchamos no es un tambor. Es un tambor más su recinto, sumados. Ese arranque terminó siendo uno de los ritmos más sampleados de la música popular, de los Beastie Boys a Eminem.
Y ahí está lo contraintuitivo, lo que sirve para pensar más allá de la música. Lo que la industria trataba como defecto, la reverberación de la sala, el ruido a eliminar, resultó ser lo esencial. El error de diseño era el hallazgo. La ciencia avanza así más seguido de lo que creemos: alguien deja de pelear contra el fenómeno molesto y se pregunta qué pasaría si, en lugar de callarlo, lo escuchara.
Afuera sigue lloviendo. Suba el volumen.
Y esto es todo en esta edición de Universo Paralelo. Ya sabes, si tienes comentarios, recomendaciones, fotos, temas que aportar, puedes escribirme a universoparalelo@elmostrador.cl. Gracias por ser parte de este Universo Paralelo.
- Mis agradecimientos al equipo editorial que me apoya en este proyecto: Fabiola Arévalo, Francisco Crespo, Francisca Munita, Ignacio Retamal, Camilo Sánchez y Sofía Vargas, y a todo el equipo de El Mostrador.
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