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«Hay que generar consciencia de que las comodidades y lujos que hoy tenemos tienen un costo real para el medio ambiente» Directora Fundación El Árbol

«Hay que generar consciencia de que las comodidades y lujos que hoy tenemos tienen un costo real para el medio ambiente»

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María José García, junto a su Fundación El Árbol, basada en Concepción, busca transformar la sociedad chilena, para poder ser más sustentables y más equitativos.


Luego de vivir dos años en Barcelona, María José García llegó a Concepción con el hábito de reciclar, pero en Chile no pasaba lo mismo. «Llegué a mi casa y quería reciclar todos mis residuos, pero no había donde, y yo ya no concebía botar una lata junto con mis residuos orgánicos. (…) Barcelona es una ciudad que gestiona sus residuos altamente, cada dos cuadras hay contenedores para dejar residuos de forma separada y una vez al mes van a buscar el aceite a tu casa», cuenta García.

Al poco tiempo de volver ocurrió el terremoto del 27 de febrero del 2010. María José y su madre decidieron ayudar en la construcción de mediaguas para los damnificados. «Con lo que aprendí en el magister en Barcelona, junto a la visión de poder cuidar el medio ambiente y con un poco de investigación descubrí que se podían aislar las viviendas con Tetra Pak. Basándome en la instalación de tejuelas inventé una forma para forrar mediaguas, forramos más de 500 mediaguas de emergencia con tejuelas de Tetra Pak», dice García. Con esto comenzó todo, María José sintió que no podía quedar en ese trabajo de seis meses, y decidió abrir la fundación.

En Fundación El Árbol trabajan solo 4 personas de planta, el resto se logra gracias al aporte de voluntarios. «Hacemos llamados abiertos, pero hace dos años hemos logrado generar un grupo consolidado de voluntarios y eso ha sido super bueno. Son casi todos estudiantes que se han motivado e inspirado con la misión de la fundación. Ya son casi parte del equipo, formulamos y postulamos proyectos en conjunto, posteriormente estos se ejecutan» explica García.

Hoy, la fundación trabaja en la educación en empresas y escuelas que lo busquen, pero también responden a necesidades específicas de grupos de personas u organizaciones, pero que no sepan cómo implementar programas de reciclaje y gestión de residuos.

A pesar que la fundación trabaja y se encuentra en Concepción, a través de diferentes redes se han podido expandir por el país. «Estamos expandidos, somo parte de la alianza Basura Cero Chile, que es una alianza nacional que está en contra de la incineración de residuos, fomentamos el reciclaje y la educación ambiental. Estamos en alianza con organizaciones de Temuco, de Santiago, Valparaíso, Valdivia. Realizamos actividades a nivel nacional y se va rotando la sede local», dice García.

María José, junto a su trabajo con su fundación han intentado cambiar la cultura, para ella lo importante es que la gente genere conciencia de que el reciclaje es más que una moda.  «La gente cree que es algo que está de moda y por eso dejan de usar bolsas o reciclan. Sino que parte de antes, todas las cosas que compramos tienen una huella de carbono y un gran impacto. (…) Da lo mismo que recicles todos tus residuos o no utilices bolsas plásticas, si estás comprando el último IPhone mes por medio, el impacto que estás generando es importantísimo», dice García.

Hoy la fundación El Árbol se encuentra trabajando fuertemente en la reforestación de comunas que fueron afectadas por los incendios del 2012 y los ocurridos durante el verano de 2017, ejecutando jornadas de reforestación comunitaria en el marco del programa Restauración Ecológica del Ecosistema Cayumanque de la SEREMI del Medio Ambiente Biobío.
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