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Violencia en el transporte público: un fenómeno psicosocial Opinión Créditos: AGENCIA UNO.

Violencia en el transporte público: un fenómeno psicosocial

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Ivonne Maldonado
Por : Ivonne Maldonado Directora Carrera de Psicología Universidad de Las Américas, Sede Concepción
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El transporte público constituye un espacio de encuentro cotidiano en el que conviven personas con diferencias significativas de edad, necesidades, creencias, valores y estados emocionales, entre otras características. En esta diversidad confluyen percepciones distintas, e incluso opuestas, sobre una misma realidad, lo que muchas veces puede derivar en manifestaciones de violencia, como insultos, amenazas, hostigamiento, acoso o agresiones físicas. Estas situaciones no responden a una única causa, sino que en ellas intervienen factores individuales, interpersonales, ambientales, culturales y sociales.

Si se profundiza en las causas individuales, podemos identificar variables como el estrés, frustración y regulación emocional, que juegan un papel importante al momento de enfrentar un empujón casual, la falta de espacio o la discusión por un asiento. Estos escenarios pueden generar una escalada de violencia que comienza con emociones como enojo o ira, y pasar rápidamente del sentimiento a la acción, expresándose incluso en agresiones físicas.

En este contexto cobra especial importancia la regulación emocional como una habilidad que puede entrenarse y desarrollarse, con el objetivo de mantener una conducta adaptativa frente a las dificultades o problemas de interacción. Regular las emociones implica educarse en su reconocimiento, identificar aquello que se está experimentando y desarrollar estrategias de afrontamiento funcionales que permitan avanzar hacia la solución del conflicto, en lugar de quedar atrapados en el problema.

Una gran tarea es hacer del transporte público un espacio más seguro. Si bien existen responsabilidades institucionales y gubernamentales para prevenir y abordar estas situaciones, también hay compromisos individuales de los que cada persona puede hacerse cargo. La invitación es a promover el respeto, la tolerancia y la amabilidad, como herramientas para una mejor convivencia.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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