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Proteger la fertilidad es clave para la salud pública en Chile hoy Salud

Proteger la fertilidad es clave para la salud pública en Chile hoy

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La exposición a tóxicos como el alcohol, cigarrillo, drogas y enfermedades de transmisión sexual, entre otros, es la principal enemiga de la salud reproductiva en nuestro país, que marca en el mundo una de las tasas de natalidad más bajas (1.3), y donde alrededor de 400 mil chilenos son infértiles.


Educar y prevenir a la población sobre los factores que afectan la posibilidad de ser padres e informar acerca de las soluciones más modernas y actuales destinadas a quienes tengan limitantes o deseen serlo en el momento que estimen son las claves “para que nuestra sociedad subsista en el tiempo”, indicó el doctor Aníbal Scarella Chamy, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva (Socmer).

El organismo científico que, en conjunto a Ferring y poderfertilidad.cl impulsan una campaña en junio, mes consignado a la fertilidad a través del simbólico lazo naranja.

“Lo anterior se torna urgente ya que la caída de la fecundidad es un fenómeno global que genera enormes implicancias para la salud pública, y también del tipo demográfico, social y económico”, sostiene el profesional.

De acuerdo a estadísticas del INE, hoy en Chile la natalidad es apenas de 1.3 hijos por mujer, lo que nos sitúa entre las tasas más bajas de Latinoamérica y el mundo. Ello es transversal a todos los grupos socioeconómicos, participan diferentes variables como que 300 ó 400 mil chilenos son infértiles y la tendencia a postergar la maternidad.

Al respecto, el doctor Scarella señala que existen “enemigos públicos” que atentan contra la fertilidad de las parejas y frente a los cuales hay que cuidarse, siendo ellos la exposición a tóxicos como el cigarrillo, alcohol, drogas y ciertos compuestos químicos presentes en el medioambiente.
A su vez el estrés y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que registran un alto aumento.
Otros son la obesidad y el sedentarismo que se incrementa progresivamente en hombres y mujeres, sobre todo en la población más joven y, probablemente, el más importante: la edad de la mujer.

“El promedio de primer hijo hace dos décadas era a los 24 años y hoy está sobre los 30”, afirma el presidente de Socmer, explicando que la fertilidad femenina está “diseñada biológicamente” para lograr un embarazo entre los 18 y 30 años.

Urge educación en salud reproductiva

“Si la población -afirma- no toma conciencia de esta realidad, tanto en Chile como en el mundo, se proyecta que para el año 2064 van a morir más personas de las que nacen, con todos los problemas que ello conllevaría socio-demográficamente”.

Ante esta realidad, se torna urgente educar a las personas partiendo desde el nivel escolar. “Así como aprendemos matemáticas, historia y otros ramos, debiésemos tener incorporados al currículo educación sexual que involucre no solo el sexo seguro o el uso del preservativo, sino también todos los cuidados que debe tener el hombre y la mujer en su salud reproductiva” manifiesta.

En el caso de las parejas que posponen los hijos por razones personales, económicas o laborales, el Dr. Scarella señala que debiesen existir políticas públicas que aseguren acceso igualitario en el sistema de salud a la medición progresiva de su fertilidad y, por otra parte,  a las soluciones más importantes de las que dispone la medicina, como es el caso de la preservación de óvulos y las técnicas de reproducción asistida que “si bien tienen un costo importante, pero va a ser mucho más bajo que los problemas socio-demográficos que vamos a tener en 20 años más”.

Preservar óvulos es una inversión de vida

Respecto al almacenamiento de óvulos para uso futuro, Joaquín Errázuriz, secretario de Socmer y médico de Clínica Alemana, señala que esta preservación ha ganado una importancia significativa en la medicina reproductiva chilena, ya que además de la postergación de la maternidad, es útil para mujeres que deben someterse a tratamientos médicos que pueden afectar su fertilidad, como es el caso de la quimio y radioterapia; así como también para mujeres en riesgo de infertilidad por padecer de endometriosis o insuficiencia ovárica.

“Esta técnica que consiste en congelar óvulos maduros mediante un proceso llamado vitrificación, para almacenarlos en tanques de nitrógeno líquido a temperaturas muy bajas hasta que la mujer decida utilizarlos, ha crecido de forma relevante en nuestro país por los avances tecnológicos, el aumento de clínicas especializadas, apoyo profesional de primera línea y creciente demanda de las usuarias”, explica el especialista.

Por otra parte, y en materia de técnicas de reproducción asistida, la Dra. Abril Salinas, vicepresidente de Socmer y presidente del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (Icmer), explica que las hay de baja complejidad (inducción de ovulación e inseminación intrauterina) y de alta complejidad como la fertilización in vitro con ICSI (microinyección intracitoplasmática que consiste en introducir un espermatozoide vivo dentro del óvulo).

“También existen técnicas que se agregan al tratamiento de fertilización in vitro, como por ejemplo el estudio de receptividad endometrial, consistente en tomar una biopsia del endometrio para poder ver cómo está la ventana implantacional, que es el momento específico en el cual el endometrio está receptivo para recibir el embrión y poder ver, según esto, el momento más propicio para transferir el embrión”, manifiesta la médico ginecóloga obstetra.

Llaman a  ampliar tratamientos de fertilidad en el sistema de salud

En el marco del Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, diputadas de distintas bancadas y la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, solicitaron a las autoridades implementar programas sólidos para la salud reproductiva y ampliar la cobertura de los tratamientos de fertilidad en el sistema de salud.

“Estamos haciendo un llamado a la educación, a concientizar y a visibilizar este tema que es tan importante. En nuestro país cada día nacen menos niños, la población está envejeciendo”, afirmó la diputada Camila Flores.

Además señaló que actualmente “una de cada ocho personas en nuestro país sufre de infertilidad y, por lo tanto, no pueden ser padres. Este es un tema muy grande. En algunos años más esta cifra va a ser aún mayor, si no se toman medidas desde el punto de vista del Estado, políticas públicas, nacionales, para revertir esta situación. Y la situación de infertilidad afectará a una de cada tres personas en nuestro país”.

Por su parte, el doctor Scarella enfatizó en la  necesidad de medidas urgentes para revertir la baja tasa de natalidad. “Nuestro país tiene una tasa de natalidad de 1,3 hijos por cada mujer, cuando la tasa de recambio poblacional se estabiliza en 2. Es decir, tenemos un problema social, un problema político, un problema económico serio que tenemos que revertir”, comentó.

El especialista hizo un llamado a las autoridades políticas y a la sociedad civil para que tomen en serio la problemática, afirmando que “tenemos un millón de personas en nuestro país que tienen infertilidad y que por razones económicas o de acceso no pueden acceder a las terapias reproductivas que otros sí pueden hacerlo. De esta manera, haciendo justicia social, igualdad de género, hacemos un llamado a la autoridad y que respalde las medidas para revertir esta tendencia tan importante para nuestro país”.

En la misma línea, Luz María Lira, directora ejecutiva de la Fundación Fënn, señaló que “día a día trabajamos para informar, para prevenir y para acompañar a todos los que viven con infertilidad, una enfermedad solitaria de la cual hay muchos mitos y de la cual sufrimos mucho más de lo que se piensa. Esto es un problema de salud, es un problema de derechos y es un problema de justicia social, creemos que es importante tratarlo, prevenirlo y tratar de revertir”.

Por esta razón, la parlamentaria de la Comisión de Mujer, Equidad y Género, Carla Morales, recalcó que “la salud reproductiva es un derecho que debe estar garantizado en la salud pública. Son muchas las mujeres que hoy día tienen que caminar largamente para poder ser madre, sobre todo en el mundo rural donde muchas no tienen acceso a salud”.

Misma opinión compartió la diputada Yovana Ahumada, quien afirmó que “necesitamos apoyar  políticas públicas para que ese 17% de personas que sufren de infertilidad tengan las opciones, garantías y que el Estado los apoye. Acá no solo hay un tema de salud física o de fertilidad, sino que también hay un agotamiento, un desgaste mental, porque, lamentablemente, los padres que quieren tener hijos sufren durante todo este proceso”.

En tanto, la parlamentaria Catalina del Real, destacó que “estamos en el Congreso impulsado políticas públicas para que todos los chilenos puedan acceder a los tratamientos y ser padres. Tenemos hombres y mujeres que quieren ser padres y por fin lo vamos a conseguir”.

La Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva inició la campaña #elfuturoestaentusmanos, la cual busca visibilizar sobre esta temática y concientizar a la población.

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