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La cumbia, nuestro baile nacional

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¿Año Nuevo sin cumbia? ¿Fondas sin cumbia? ¿Matrimonio sin cumbia? La sola idea suena descabellada. El baile tradicional colombiano está tan internalizado en la cultura chilena que no hay fiesta familiar que pueda sustraerse del compás de su ritmo. Aunque muchos lo nieguen, o sólo lo reconozcan en el jolgorio de la pista de baile, a la hora de mover el esqueleto (casi) todos los chilenos disfrutan con la cumbia.


Aunque el músico tropical hace años que ya no estaba en el tope de su popularidad, más de tres mil personas llegaron al Cementerio Metropolitano a darle un último adiós a Pachuco, el cantante que al ritmo del "El Africano" hizo bailar a medio Chile durante los 80.



"Es que la cumbia ya es parte de nuestro folklore, de nuestra cultura, y atraviesa todos los sectores sociales. Por eso la figura de Pachuco es tan importante, estaba presente en todos nosotros, aunque algunos no se den cuenta", asegura convencido, y aún conmovido, Tommy Rey, otro de los grandes de la música tropical chilena, que lleva casi 40 años dándole sabor a la música nacional.



"La figura de Pachuco fue importantísima para Chile, mucho más de lo que mucha gente quiere creer. Porque la prensa y los sellos evitan darle relevancia a la música tropical. Hay mucho desconocimiento sobre el tema, aún hay gente que la mira en menos", señala el músico Arturo Giolito.



Y si bien pareciera que la época de los grupos tropicales y las sonoras va en retirada -el avasallador éxito del sound amenaza a estas verdaderas orquestas- son muy pocos los que pueden evitar moverse (y hasta emocionarse) al escuchar los primeros compases de "El Galeón Español", "La Piragua", "El Negro José" o "Pobre caminante", sólo por nombrar algunos clásicos del género.



Desde el Caribe



Que quede claro, eso sí, las pocas bandas tropicales que hoy siguen activas por estos lares no se limitan a la cumbia. Desde su repertorio fácilmente aparecen cha cha chas, guarachas, merengues y salsas, pero es el baile oriundo de Colombia el que motiva a chilenos y chilenas, lo que se traduce en que en cada actuación sean los conocidos sonidos de la cumbia los que comienzan cada canción.



"La cumbia es lo que más ha gustado porque es muy simple. El chileno no se complica al bailar. La salsa, por ejemplo, a muchos le cuesta seguirla", señala Tommy Rey, quien nació como Patricio Zúñiga Jorquera hace 56 años.



Similar visión tiene Giolito: "Como el chileno es muy tieso para bailar -aunque eso ha cambiado en los últimos años- prefirió desde un principio el ritmo de la cumbia. Los otros bailes son muy sincopados para las duras caderas de nuestros compatriotas".



"La gente ha tomado estos ritmos como propios. Cada vez que hay una fiesta, si no hay cumbia, ¡no hay fiesta! Si se pone un rock n’ roll o un tango sólo algunas parejas bailan. Pero la gente puede estar una hora bailando cumbia. Eso hace que los artistas populares como Pachuco tengan tanto arrastre, insisto, no sólo en los estratos más bajos", reflexiona Tommy Rey.



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