Rolling Stones ofrecerán su primer concierto en China en abril próximo
Los Rolling, una de las bandas de rock más populares y pirateadas en el país asiático, actuarán el 8 de abril en el Gran Escenario de Shanghai, un estadio cubierto con 8.000 asientos.
Los Rolling Stones darán en Shanghai su primer concierto en China después de que en el año 2003 cancelaran su actuación en el país por la epidemia del Síndrome Agudo Respiratorio y Grave (SRAG).
Según anunció en su página web la promotora china del concierto, «Emma Entertainment», los Rolling, una de las bandas de rock más populares y pirateadas en China, actuarán el 8 de abril en el Gran Escenario de Shanghai, un estadio cubierto con 8.000 asientos.
Aunque la página web de la gira «Bigger Band» del grupo no incluye por el momento el concierto de China, la venta telefónica de entradas está ya abierta, según comprobó EFE.
Las entradas costarán entre 37 dólares (31 euros) y 375 dólares (315 euros), confirmó la promotora, con base en Pekín.
Tras la suspensión de su concierto de abril de 2003 causada por la neumonía atípica, la banda volvió a negociar una actuación en noviembre de ese año, pero los organizadores decidieron no celebrarlo finalmente porque encontraron la burocracia y las exigencias de las autoridades locales «muy complicadas y difíciles».
En aquella ocasión las autoridades chinas habían prohibido a los Rolling cantar cuatro canciones: «Brown Sugar», «Honky Tonk Woman», «Beast of Burden» y «Let’s Spend the Nigth together», probablemente por su explícito contenido sexual.
La banda ha reiterado que, durante décadas, actuar en China ha sido uno de sus mayores deseos.
Ya en los años 70, los Stones intentaron traer su música al país gobernado entonces por Mao Zedong, pero resultó imposible porque eran tiempos de la Revolución Cultural y se les consideraba «una forma de contaminación cultural de Occidente».
A pesar de la apertura del gigante asiático, los grandes conciertos de rock siguen siendo una bien escaso en el país a causa, entre otros motivos, del miedo y la inexperiencia de las autoridades a la hora de manejar grandes grupos de jóvenes enfervorizados.
EFE