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Acuerdo de La Moneda y la DC tenía letra chica: Hacienda asegura que “no necesariamente el ente público va a administrar el 4% adicional” PAÍS Crédito: Agencia UNO

Acuerdo de La Moneda y la DC tenía letra chica: Hacienda asegura que “no necesariamente el ente público va a administrar el 4% adicional”

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En la sesión de la Cámara de Diputados de ayer jueves, el ministro de Hacienda Felipe Larraín abrochó los votos de la DC gracias a su frase “presentaremos indicaciones para que un ente público, nuevo y único, se haga cargo de este 4% adicional». Sin embargo, en menos de 24 horas, el Ejecutivo relativizó dicho acuerdo y dio una nueva versión, que descoloca a la falange. De paso, da la razón a lo planteado por Raúl Soto, el diputado desbancado por sus propios colegas de la presidencia de la comisión de Trabajo de la Cámara, quien ha planteado que “el Gobierno no cedió un ápice en la negociación y esa es la realidad”.


La sombra de la “letra chica” nuevamente cae sobre un proyecto del Gobierno de Sebastián Piñera, esta vez por la reforma previsional aprobada ayer en su idea de legislar gracias a los votos de gran parte de la bancada de la Democracia Cristiana y diputados radicales.

En la Falange –a pesar de los votos díscolos de Raúl Soto y Víctor Torres- todo era celebración y exhibieron como un triunfo propio que el Ejecutivo accediera a su petición de dejar en manos del Estado la gestión del 4% de cotización previsional, considerada en un petitorio de 5 puntos planteado al Ejecutivo previo a la votación.

De hecho, en la sesión de sala de ayer jueves, al momento de dar a conocer los cambios a los que accedieron en el proyecto, la frase exacta del ministro de Hacienda Felipe Larraín fue: “Quiero ser claro y enfático. Presentaremos indicaciones para que un ente público, nuevo y único, se haga cargo de este 4% adicional».

Sin embargo, en menos de 24 horas, el Ejecutivo relativizó dicho acuerdo y dio una nueva versión. En una ronda de entrevistas en los medios, el jefe de las finanzas públicas sostuvo que “no necesariamente el ente público va a administrar el 4% adicional”.

Apelando a la libertad de elección de los cotizantes, Felipe Larraín sostuvo que «al estar en un ente público, eso también puede permitir en el tiempo la opción de los trabajadores (de elegir entidad administradora). Nosotros vamos a buscar que exista esta libertad para el trabajador». Asimismo, el ministro dijo en entrevista con T13 Radio que «los fondos van a ser determinados por este consejo, pero dentro de este consejo nosotros vamos a ver que en el tiempo exista la capacidad de opción de las personas. Es algo que nos parece importante».

La analista política Marta Lagos planteó la  sospecha sobre este punto, señalando que “el ministro le acaba de echar parafina a la hoguera de la sospecha donde se cree que todo tiene letra chica que termina haciendo de las cosas una cosa diferente de la anunciada”.

El tema fue abordado también por el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg,  en una pauta de actividades durante la mañana. Consultado al respecto, dijo que “establecimos que la cotización adicional este administrada por distintos entes. En la reforma establecíamos que un ente público a través de, por ejemplo, una agencia de inversiones del Banco del Estado pudiese participar de la administración de ese 4%. Estamos disponibles a que este 4% esté a cargo de un consejo o entidad pública que sea responsable con la correcta administración y tome las decisiones que se vayan requiriendo para garantizar que ese monto de cotización tenga la adecuada rentabilidad».

Ruido en la Falange

El anuncio claramente descoloca a la Falange, que ayer celebraba el resultado de la votación en sala. De hecho, compartiendo un titular de un medio con la frase “Gobierno dejará en mano del Estado la gestión del 4% de cotización adicional” el diputado Gabriel Silber destacaba que “cuando @DiputadosDC dijimos ni un peso más para las AFP no solo cumplimos nuestra palabra además logramos conquistas sociales concretas para los chilenos!”.

Pero las declaraciones de Larraín también  dan la razón al diputado Raúl Soto, quien fue desbancado de la presidencia de la comisión de Trabajo por su voto en contra del proyecto. “El Gobierno no cedió un ápice en la negociación, esa es la realidad”, dijo, bajando los humos a la interpretación que le dieron en la DC.

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