Cámara Española desestima recurrir al Gobierno por Reforma Laboral y se desmarca de sus símiles
Una actitud de distancia frente al debate de la Reforma Laboral asumió la Cámara Oficial Española de Comercio que agrupa a las empresas de ese país con inversiones en Chile.
“Desde la Cámara Oficial Española de Comercio de Chile, creemos que no nos corresponde adoptar una postura referente a asuntos ligados a responsabilidad exclusiva de la política local. Confiamos en la probidad de las instituciones y de las múltiples voces que están llevando a cabo las iniciativas que hoy están en materia de discusión”, señaló a PULSO José María Castillero, presidente del gremio que reúne a 283 firmas hispanas de los sectores de servicios, energía y construcción.
La Cámara Española de todos modos añade que “sin duda esperamos que toda reforma constituya un amplio consenso recogido desde las distintas aristas de la sociedad y que las medidas se aprueben en pos de la evolución económica del país”.
Según cifras del Banco Central y del Comité de Inversiones Extranjeras (CIE Chile), la inversión española en Chile entre los años 2009-2014 ascendió a US$ 11.935 millones, equivalente al 9,8% del total de capitales foráneos que han ingresado al país.
La posición de las empresas hispanas respecto del proyecto que fortalece la sindicalización y la negociación colectiva, contrasta con las acciones formales que ya han realizado las cámaras de Comercio de las empresas norteamericanas, británicas y australianas con presencia en Chile, además de las gestiones que directamente varias compañías japonesas han efectuado, cuestionando el corazón de la iniciativa legal que impulsa el Gobierno en el Senado.
En ese contexto, la Cámara Chileno Británica de Comercio (Britcham) envió hace unas semanas una dura misiva al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, criticando la titularidad sindical, el no reemplazo y la ausencia del concepto de “huelga pacífica”. También se advirtió a la autoridad que los reparos al proyecto de ley serían tema de debate en el Chile Day en Londres.
Suma y sigue
El gremio que sí optó por sumarse a las aprensiones de los inversionistas extranjeros a la Reforma Laboral fue la Cámara Chileno Sudafricana de Comercio de Industria, Comercio y Turismo.
En una carta enviada al jefe de las finanzas públicas el pasado 14 de septiembre por John Byrne, presidente de la entidad gremial que agrupa a compañías como Anglo American, South African Airways, Bechtel y GAP Trade, se sincera que la reforma ha generado una “real preocupación” de sus socios “por el impacto negativo que tendrá en la actividad económica del país, el deterioro de la competitividad, la que reducirá el atractivo de operar aquí y complicará las nuevas decisiones de inversión”.
La misiva explicita que “la reforma propuesta genera un desbalance en las relaciones laborales, ya que genera un aumento relevante del poder de los sindicatos”.
Se cuestiona que “la prohibición de reanudar faenas con la aprobación de la directiva sindical (…) genera una pérdida de libertad de los trabajadores”.
Sobre la prohibición de reemplazar a los trabajadores en huelga, “aun utilizando trabajadores que no se encuentren en huelga, obligará en la práctica a que la empresa deberá detener sus actividades. Esa situación de paro tiene consecuencias significativas no sólo para la empresa en cuestión, sino que impacta negativamente a los proveedores y clientes”.
También sobre este punto, la Cámara Sudafricana hace presente que “en el caso de muchos de nuestros miembros esto tendría un impacto significativo en la viabilidad futura de la empresa por las pérdidas directas e indirectas que se generan”.
También dicen que es preocupante que se haya eliminado la palabra “pacífica” de la definición del legítimo derecho a la huelga, “ya que existen muchas situaciones donde unos pocos generan grandes daños como el caso actual de la CTC (Confederación de Trabajadores del Cobre) o de los puertos”.
En la misma línea, las firmas sudafricanas alertan que la propuesta que establece el acuerdo del sindicato para traspasar los beneficios de la negociación colectiva a los no sindicalizados, “obligará a que todos los trabajadores en la práctica deban sindicalizarse, lo que se contradice con las libertades que otorga la Constitución”.
Añade que esto no se valida al comparar lo que sucede en los países OCDE.
Según datos del CIE Chile, en el período 2009-2013, las empresas sudafricanas ingresaron capitales por US$ 71 millones.
Fuente: Pulso