La singular estrategia de inversión de Munita Cruzat & Claro para estos turbulentos tiempos
La apuesta de Munita Cruzat Claro (MCC) es que la forma en que las agencias clasificadoras hacen sus evaluaciones crean una oportunidad para invertir.
El foco es la deuda de mercados emergentes. De acuerdo al análisis de la firma, la deuda emitida por mercados emergentes se ha consolidado como una clase de activo para invertir. Este año se estima que los mercados emergentes emitirán más de US$ 200.000 millones en deuda corporativa y alrededor de US$ 75.000 en deuda soberana.
Actualmente hay US$ 951.000 millones de deuda corporativa de mercados emergentes en el sistema. Más de un tercio es deuda «High Yield», o clasificada como de riesgo. 74% es «Investment Grade», o con clasificación para invertir. En ambos segmentos los analistas de MCC ven oportunidades de inversión. La liquidez de las empresas ha rebotado con fuerza, sus márgenes van en aumento, sus ingresos crecen y han reducido su apalancamiento. Estos factores, según MCC, hacen que los bonos corporativos de mercados emergentes sean una opción atractiva para invertir si uno hace su pega.
Y la pega está encontrar empresas sólidas, globales y con posición de liderazgo, que por el simple hecho de estar domiciliadas en un país emergente tienen un clasificación que implica mayor riesgo y tienen que pagar un mayor costo para financiarse. Y son esos bonos a los que apunta Munita Cruzat Claro.
Como lo explicó Eugenio Claro, uno de los socios de MCC, la metodología de las agencias como Moody’s y Fitch no permite que una empresa tenga un rating superior a la clasificación de la deuda soberana del país donde está domiciliada —o muy diferente—. «Las clasificadoras son demasiado rigurosas y muchas veces no reflejan el mercado». Dio como ejemplo que por muchos años Antofagasta Holdings, minera que tiene todos sus activos y dueños en Chile, tenía un rating más alto que el de Codelco, por el simple hecho que la minera de los Luksic esta domiciliada en Londres y sus papeles se transan en la bolsa de Londres. Y como el Reino Unido tiene un rating más alto que el chileno, esa diferencia se traducía que a Codelco le costaba más que a Antofagasta financiarse.
Esa diferencia existe en muchas empresas de la región, y es ahí donde está apostando MCC. Un ejemplo es la deuda de TAM, la aerolínea brasileña. Tiene clasificación «basura», pero ahora es parte de Lan, que tiene «investment grade». Los bonos de Tam están rentando 7,85%. La posición de los analistas de MCC es que es una buena oportunidad para invertir y el riesgo es acotado.
También en Brasil, Munita Cruzat Claro recomienda JBS y Minerva del sector agrario. JBS es atractivo como líder global en venta de proteína animal y Minerva es operador de nicho 100% Brasil con modelo de negocios simple y despalancamiento en curso. La deuda de ambas tiene clasificación «basura» y rentan alrededor de un 10%.
En México la apuesta de MCC es BBVA Bancomer, la filial mexicana del gigante bancario español. El análisis de MCC es que lo que está pasando en España abre oportunidades para BBVA Bancomer y ven que está a precio descuento para “la joya de la corona” del grupo y sus bonos están rentando por encima de 6% en promedio.
Para aquellos inversionistas con estómago para mayor riesgo, MCC mira a Petróleos de Venezuela, cuyo bono a 10 años ofrece una tasa de 14,3%.