Unasur: ¿buen acuerdo de integración?
Si queremos lograr una verdadera integración en la región, y pretendemos consolidar una unión como la Unión Europea, debemos partir por analizar las múltiples experiencias por las que el continente ha pasado y tratar de descubrir por qué los acuerdos existentes hoy ….
Por Macarena Fernández Undurraga*
“Declaración de La Moneda”, así se llama el resultado de la reunión de emergencia del nuevo acuerdo de integración conocido como UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas). Chile ejerce hoy la presidencia pro tempore de dicha organización, que está integrada además por los países miembros del MERCOSUR, de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Surinam y Guyana. Como objetivo principal señala su Tratado Constitutivo, la creación de un espacio regional integrado en lo político, económico, social, cultural, ambiental, energético y de infraestructura.
A primera vista nos encontramos frente a un completo y beneficioso acuerdo de integración para Latinoamérica, pero, ¿será realmente así? Si analizamos las experiencias de MERCOSUR y la CAN, nos damos cuenta que son procesos de integración que han demorado bastante en consolidarse. Siguen estancados en la etapa de uniones aduaneras imperfectas, que no han podido consolidar la constitución de mercados comunes. Hemos visto cómo uno de los miembros de la CAN, Venezuela, decide abandonar a sus socios, para sumarse al MERCOSUR. Chile, salvo por su participación como miembro alguna vez del Pacto Andino, se ha mantenido al margen de ser miembro pleno de alguno de los acuerdos de la Región.
El ser miembro asociado del MERCOSUR y la CAN, significa en la práctica que Chile mantiene su independencia en su actuar, por ejemplo con relación a la celebración de acuerdos económicos, y que en ningún caso está obligado a implementar los acuerdos adoptados por la organización.
La situación interna de Bolivia, razón por la cual se llamó a la reunión de emergencia, puso a prueba a la organización. La mencionada “Declaración de La Moneda” es bastante cuestionable en cuanto a su eficacia, incluso a la luz de los principios de Derecho Internacional. Notamos cierta contradicción entre los principios de no intervención y de autodeterminación, con lo señalado en la propia declaración.
Si UNASUR es el intento más importante por consolidar la integración latinoamericana, creo que falta mucho camino por recorrer. Al simple espectador, aquel que no sabe nada de acuerdos de integración, puede parecer una reunión más de jefes de Estado, incluso se podría pensar que es otra creación del Presidente Chávez, como el ALBA.
Si queremos lograr una verdadera integración en la región, y pretendemos consolidar una unión como la Unión Europea, debemos partir por analizar las múltiples experiencias por las que el continente ha pasado y tratar de descubrir por qué los acuerdos existentes hoy no están funcionando.
Una vez que sepamos cuáles son los errores cometidos, podemos comenzar a crear un acuerdo que se amolde a la realidad de nuestras naciones, que permita una participación igualitaria de los Estados miembros, independiente del gobierno de turno y de la influencia de algún sector político que busque utilizar esta organización para sus fines personales.
*Macarena Fernández es abogada y profesora visitante de la Facultad de Derecho de la Universidad Central.
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