Decepción por declaración emitida por el C. de Psicólogos
Señor Director:
Quiero expresar mi absoluta decepción respecto a la calidad y coherencia del documento emitido por el Colegio de Psicólogos de Chile sobre Salud Mental y Aborto Terapéutico.
”El sufrimiento psicológico post aborto, se relacionaría más bien con variables de personalidad previas” y por tanto concluye “no hay relación alguna entre aborto y problemas de salud mental”. Concuerdo que en todos los casos, los efectos psíquicos en un individuo se relacionan directamente con variables de personalidad. No todas las personas responden de la misma manera a un mismo evento. Sin embargo, el aborto es una agresión al psiquismo y el que existan personas que logren tramitar con éxito un hecho dramático, no significa que todos lo harán y menos que como profesionales de la salud neguemos y promovamos toda la epidemiología anexa fruto de eventos traumáticos.
“El llamado síndrome post aborto…no existe”; “las mujeres experimenten malestar psicológico… es manifestación de una experiencia situada en el contexto de una sociedad que criminaliza la interrupción del embarazo no deseado, y que vigila y culpabiliza”. Aquí se afirma que las mujeres que sufren depresión, culpa, stress post traumático y hasta caen en suicidio; es única y absoluta responsabilidad de una sociedad moralista e impositiva que juzga indiscriminadamente. Por ejemplo, si una mujer aborta en la semana 32 (por causal 1 o 2), después de haber sentido por meses a su guagua y teniendo un nacimiento parcial (donde se le entierran tijeras en la base de su cráneo y con un catéter se extirpa su cerebro de forma de extraer el cuerpo ya sin vida)…según el Colegio de Psicólogos, todo lo antes descrito es absolutamente inocuo a la salud mental de la mujer y toda la culpa la tiene la sociedad machista y retrograda. Insostenible.
La afirmación más violenta es aquella donde se exhorta que “Los Psicólogos/as no pueden formar parte de situaciones que transgredan los DDHH”, “El psicólogo/a se compromete a respetar y adherir a principios… respetar la dignidad y el valor de todas las personas”.
Muchos psicólogos, así como profesionales de la salud, encontramos en nuestra profesión la realización por la búsqueda del bien del otro y la colaboración a construir una mejor sociedad; jamás podremos adherir o promover prácticas donde se tortura, sacrifica y asesine a un ser humano a través de Inyección Intracardiaca, Succión o Envenenamiento Salino.
Liza Flores, psicóloga