“Allons enfants de l´Atmosphère”
Señor Director:
Francia es recordado internacionalmente por la fecha que marcó el nacimiento de las ideas libertarias y los derechos humanos. El 14 de Julio de 1789, los franceses se levantaron, se tomaron la Bastilla y declararon la libertad, igualdad y fraternidad del pueblo. Lo que vino después fue como un camino de pólvora, gatillando revoluciones en el mundo entero. Esa revolución republicana llegó a Chile en 1810 y vio nacer nuestra república.
Hoy, después de haber sido duramente golpeada en su núcleo, con el luto profundo por la muerte de cientos de jóvenes, incluyendo 3 chilenos, Francia se levanta nuevamente como un líder, con 196 países tras de sí, para nuevamente hacer historia y aportar como antaño a las luces de la humanidad.
El 12 de diciembre de 2015 pasará a la historia como el día en que la comunidad internacional actuó a consciencia, en palabras de Martin Luther King Jr., adoptando el Acuerdo de París basado no en posiciones políticas, seguras ni populares, sino basadas en la certeza de que obrar de otra manera es simplemente inaceptable.
Francia debe sonreír con orgullo, ya que su transparencia y liderazgo facilitaron un acuerdo que fue elusivo durante 20 años. Hoy bajo su liderazgo, los 196 países miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas para Cambio Climático, lograron repartirse de forma justa sus responsabilidades, en el proceso más elegante e inclusivo que hayan visto estas negociaciones. Quedará grabado junto al 14 de Julio, el 12 de diciembre.
Esta revolución a la que damos inicio es un esfuerzo de cientos de líderes, negociadores, ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil. El desafío que tenemos ahora quienes hemos sido partes de ella, es implementar cada uno de los compromisos que hemos adquirido.
Chile puede asumir este desafío de acuerdo a su responsabilidad y capacidades, pero el camino hasta aquí ha demostrado que en el país persisten aún las barreras a la implementación. Tenemos 5 años mediando la ratificación de 55 países que representen un 55% de las emisiones globales, para que el Acuerdo entre en vigencia y operación en 2020. Para sumir el desafío es clave que Chile repiense su institucionalidad, tal como lo hizo después de aquella revolución francesa, que vio nacer nuestra república en 1810.
Esta revolución, como todas las revoluciones, es imparable y es la llave para que dejemos al país y al planeta mejor de cómo nos lo entregaron.
Andrés P. Pirazzoli, Abogado