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Fallo del Tribunal Constitucional

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Por: Camilo Bastías, pte. Federación de Estudiantes U. Las Américas, de La Florida 


Señor director:

El fallo del Tribunal Constitucional, que catalogó la glosa presupuestaria para la gratuidad 2016 como “discriminatoria” y “arbitraria”,  es  consecuencia de todo un año de improvisación por parte del Ejecutivo, el que con una reforma ideológica, ha resaltado las condenas de origen que existen hacia los estudiantes más vulnerables de nuestro país.

Hoy la victoria no es de la derecha: es de todos los estudiantes que de una u otra forma, fueron discriminados por el Gobierno. A este lo único que le preocupa es seguir perpetuando los privilegios del Consejo de Rectores (Cruch), una institución que siempre ha actuado de manera anacrónica en sus decisiones de “cuidar a los suyos”.

Es de que esperar que aunque el debate se agudice durante estas semanas tras el fallo del TC, la presidenta haga valer su palabra cuando dice que «nadie que tenga méritos puede quedar fuera de la educación solo por no poder pagarla». La palabra empeñada no puede ser echada por tierra, en un contexto donde hoy, la mayor cantidad de estudiantes vulnerables, se encuentran en las universidades privadas, institutos profesionales y centros de formación técnica.

Es primordial que hoy prime el mérito del estudiante y no la elección de “fierros y ladrillos” como lo planteaba el Gobierno hace un tiempo cuando comenzó a hacer visible la reforma educacional. Una que hoy ya comienza a caerse a pedazos por su carácter sesgado.

Camilo Bastías
Presidente de la Federación de Estudiantes de la U. de Las Américas de La Florida 

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