Publicidad

Miremos la ciencia

Publicidad
Por:  Raúl Perry


Señor Director:

Cuando un adolescente llega a un colegio con un cuchillo o se siente con la tranquilidad de escribir mensajes con amenazas a la comunidad escolar, es señal de que ya hemos perdido una batalla importante. Sin duda, es necesario reaccionar inmediatamente ante estos hechos, pero preocupa que la opinión pública los vea como la única acción posible. Desde la Fundación San Carlos de Maipo llevamos más de una década advirtiendo que esa respuesta llega tarde, y que urge mirar la evidencia científica para comprender la magnitud de los problemas que enfrentamos: violencia escolar, ausentismo, consumo de sustancias, depresión y ansiedad adolescente.

La ciencia identificó las causas de estas problemáticas hace más de medio siglo y nos llama a actuar en dos frentes fundamentales: fortalecer las habilidades de crianza de quienes cuidan a niños, niñas y adolescentes, y construir en las escuelas un currículum de habilidades socioemocionales que fomente la resolución pacífica de conflictos desde la educación inicial.

Lamentablemente, la prevención sigue siendo el “pariente pobre” de las políticas públicas, como si no creyéramos en ella como disciplina científica. Con la misma fuerza con la que la ciencia llevó al ser humano nuevamente a la luna, podemos enfrentar un desafío aún más antiguo y complejo: conquistar la paz en nuestra sociedad para nuestros hijos e hijas.

 Raúl Perry,

gerente de programas de Fundación San Carlos de Maipo

 

Publicidad