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Esperanza

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Por: Christian Corvalán Rivera


Señor director: 

Es oportuno detenerse en dos expresiones de una misma institución que en distintos planos, global y local, vuelve a poner en evidencia su capacidad de incidir en los debates de nuestro tiempo. Me refiero a la Iglesia Católica y, en particular, al rol de sus liderazgos.

En el ámbito global, resulta especialmente destacable la claridad, firmeza y exposición pública con que el papa León XIV ha condenado los conflictos armados. Su llamado a la paz, en particular, su preocupación frente a la escalada de tensiones internacionales no solo interpela a los actores políticos, sino que recuerda con fuerza que el evangelio sitúa la paz como un imperativo ético irrenunciable. En tiempos donde la violencia tiende a justificarse o relativizarse, este tipo de pronunciamientos no solo orienta, sino que también, sin miedo, incomoda, como toda voz moral que busca ser coherente.

En el plano local, el liderazgo del cardenal y arzobispo de Santiago, monseñor Fernando Chomali, en su reconocimiento explícito del valor de los derechos humanos y, especialmente, del deber de la Iglesia de acompañar a las víctimas, constituye una señal clara en un ámbito donde aún persisten heridas abiertas. El énfasis en la verdad como condición para avanzar en procesos de cierre y reparación no solo recoge una demanda ética e histórica, sino que reafirma el sentido más profundo del mensaje cristiano: estar del lado de quienes sufren.

Ambos planos, el global y el local, convergen en una misma dirección: recordar que las instituciones con vocación de trascendencia no pueden permanecer neutrales frente al dolor humano ni frente a la injusticia. Por el contrario, están llamadas a orientar, a interpelar y, en muchos casos, a liderar procesos de reconciliación.

En un contexto marcado por la incertidumbre, la fragmentación y la desconfianza, estas señales no son menores. Más bien, constituyen una forma concreta de esperanza. Una esperanza en la recuperación de la confianza en la institución y sus liderazgos que nos recuerda que es posible reencontrar caminos comunes en nuestras sociedades que tanto lo necesitan.

 

Christian Corvalán Rivera

Vicerrector de Gestión Institucional

Universidad de Valparaíso

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