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¿Descontinuar un programa que previene el suicidio?

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Por: Patricio Ramírez Azócar


Señor director:
Con su deber no más cumple un gobierno cuando vela por la correcta ejecución de programas y cuando busca administrar bien los recursos que siempre son limitados. Todo bien hasta ahí. Ningún ministerio quiere tener menos recursos y a ninguna persona le va a gustar perder acceso a beneficios o ayudas. Pero yendo a un programa en específico de salud mental que está en el listado firmado por el ministro Quiroz y que mencionada programas a “descontinuar” en salud, analicemos brevemente qué implica que se descontinue el Programa Nacional de Prevención del Suicidio (PNPS), pero sobre la base de los alcances, logros y cobertura.
En 2009 la tasa de suicidio era de 12,7 por cada 100.000 habitantes. El PNPS se implementó en 2013 y para 2021 la tasa bajó a 8 por cada 100.000 habitantes. En el periodo post pandemia hubo un aumento de los suicidios y se volvió a tasas en torno a 10 casos por cada 100.000 habitantes, con un incremento relevante en adolescentes. Siendo el suicidio un problema prioritario de salud pública, el PNPS se instaló como una iniciativa intersectorial, impactando áreas como salud y educación. La prevención se asumió como una tarea colectiva, con guías y orientaciones técnicas disponibles para quien quiera consultarlas
Fortalecer las competencias profesionales, apoyar la investigación, establecer un sistema de estudio de casos, incorporar programas preventivos en educación, generar ayuda en crisis y fortalecer la comunicación sobre los recursos disponibles, son parte del plan.
El PNPS se implementó de manera total en algunas regiones del país y parcial en otras. ¿Hay brechas? Sí, y para abordarlas están las autoridades, la comunidad científica, los privados y todos quienes contribuir a evitar nuevos suicidios.
Este programa ha sido pionero en la región, se ha basado en la mejor evidencia disponible y sus resultados, de distinta naturaleza, están disponibles.  Y si en algo coinciden los expertos, es que un programa de prevención del suicidio debiese contar con más financiamiento, no menos y, bajo ningún caso, ser descontinuado.
Patricio Ramírez Azócar
Facultad de Psicología
Universidad del Desarrollo
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