Publicidad

Educación Parvularia: el eterno desafío pendiente

Publicidad
Por: Francisca Espinoza


El Mostrador Fuente Preferida

Señor Director:

Este gobierno ha empujado una agenda relevante en educación escolar. Sin embargo, hay un nivel donde ese mismo impulso es urgente: la educación parvularia.

La evidencia es contundente. Asistir a educación inicial reduce la deserción, la inasistencia crónica y la repitencia, y mejora los resultados académicos en toda la trayectoria vital. Es además el nivel en el que las brechas se pueden cerrar con más efectividad y donde cada peso invertido rinde más que en cualquier etapa posterior. Aun así, sigue postergado.

Los desafíos son concretos y diversos. Primero, uno cultural: dos tercios de las familias no llevan a sus hijos al jardín porque los cuidan en casa. Mientras la educación parvularia se perciba solo como cuidado, los esfuerzos serán insuficientes. Segundo, una inequidad que debe corregirse: los jardines VTF reciben 40% menos recursos que JUNJI AD e Integra, aun cuando atienden a los mismos niños. Además, enfrentan un marco administrativo y una rendición de cuentas rígida. Tercero, ausencia de información sobre calidad del sistema. Es necesaria una medición nacional que permita entregar información a los sostenedores, a las familias y a la política pública. En esto, es inaceptable apelar a la falta de recursos. Cuarto, la caída de la natalidad ya está reduciendo la matrícula y el sistema no está preparado, incluso, ni siquiera sabemos con certeza cuántos jardines hay ni dónde están.

Postergar la educación parvularia es renunciar al lugar donde la política pública puede cambiar más trayectorias.

Francisca Espinoza

Directora Estudios Acción Educar

Publicidad