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Nuevas Bases Técnicas para aranceles regulados

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Por: Antonia Thezá


Señor Director:

La expansión de la gratuidad ha venido acompañada de crecientes tensiones financieras para el Estado y para las instituciones de educación superior. La política ya se lleva casi tres de cada cuatro pesos del presupuesto de ese nivel y, al estar fijada por ley, los ajustes recaen sobre el resto de los programas. En este contexto, la actualización de las Bases Técnicas, que determinarán los aranceles regulados desde 2029 constituye una oportunidad necesaria, pero insuficiente, para corregir algunas falencias de su metodología.

Regular las tarifas de un sistema de educación superior diverso y complejo constituye una tarea particularmente difícil. Entre otros aspectos, las nuevas bases calcularán aranceles utilizando costos de 2023 a 2025 que podrían seguir vigentes hasta 2033, es decir, con información que llegaría a tener hasta una década de antigüedad. Asimismo, persiste una insuficiente correspondencia entre los desembolsos reconocidos y las exigencias que el propio sistema de acreditación impone a las instituciones. Corregir estos problemas supone, en muchos casos, asumir mayores costos y, consecuentemente, aumentar el gasto fiscal en un presupuesto sin holguras.

Esta tensión refleja un problema más profundo de la gratuidad: el Estado fija los aranceles y simultáneamente restringe el cobro y el crecimiento de la matrícula, reduciendo la autonomía financiera de las instituciones. Mientras estas limitaciones persistan, perfeccionar las Bases Técnicas permitirá administrar mejor el problema, pero difícilmente resolverlo.

Antonia Thezá

Investigadora Acción Educar.

Investigadora Acción Educar.

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