Experto de la U. de Chile sobre programas electorales: «No hacen la discusión que hay que hacer»
«Tenemos unos mercados súper ineficientes, súper concentrados, poderes de mercado escondidos, manejo de información privilegiada, manejo de poderes de mercado, y eso es lo que no se quiere destruir, no se quieren hacer mercados verdaderos que funcionen y que realmente favorezcan a la gente», sostuvo el académico.
El profesor e investigador del departamento de Economía de la Universidad de Chile, Eugenio Figueroa, opinó que las programas y propuestas electorales de los actuales candidatos políticos «no hacen la discusión que hay que hacer» y aseguró que «si uno analiza los sectores que tienen más probabilidades de ser electos, que tienen más presencia en los medios y que están manejando más la discusión pública realmente siguen coincidiendo las grandes preguntas y manejando las respuestas con los clichés típicos que están absolutamente superados por la teoría económica».
El doctor en Economía por la Universidad de Maryland (Estados Unidos) realizó un análisis de la economía chilena actual y valoró que «tenemos unos mercados súper ineficientes, súper concentrados, poderes de mercado escondidos, manejo de información privilegiada, manejo de poderes de mercado, y eso es lo que no se quiere destruir, no se quieren hacer mercados verdaderos que funcionen y que realmente favorezcan a la gente».
En este sentido, Figueroa se refirió al estudio realizado por la Universidad de Chile bajo el nombre de «La parte del león» que trata sobre la participación de los súper ricos en el ingreso de Chile y explicó que «demostramos que el 1% de los más ricos se lleva casi el 31% del ingreso nacional y eso, en los datos que se manejan con la encuesta Casen tenía una cifra aproximada del 14%, bueno, esto es más del doble (…), además, si mira el 0,1% de los más ricos, que son 300 familias, se llevan más del 10% del ingreso nacional».
Figueroa juzgó que «la discusión pública no está ahí, los candidatos políticos no están hablando de esto, no están discutiendo los verdaderos problemas». Al respecto, el investigador consideró que «los políticos defienden ciertos intereses e insisten en la necesidad de una nueva reforma tributaria por un problema de distribución de ingresos, y no es eso, los economistas sabemos que es una mentira decir que los problemas de distribución y de eficiencia son separables».
«Si no mejoramos los problemas de distribución que tenemos va a ser muy difícil mejorar los problemas de eficiencia, es decir, la capacidad de la economía de crear una torta más grande y poder distribuirle más a todo el mundo», enfatizó el economista.
El también director ejecutivo del Centro Nacional del Medio Ambiente de la Universidad de Chile estimó que los problemas más cruciales que tiene la economía chilena y enfrenta para el futuro son «primero, las capacidades verdaderas que el país tiene de despegar definitivamente hacia el desarrollo, la segunda, las capacidades de mantener el crecimiento en el largo plazo, y la tercera, reducir la pobreza y la desigualdad».
«Estas son las preguntas realmente relevantes que hoy día debiéramos hacernos como país y que realmente, muchas veces, en todas estas discusiones y peleítas de qué pasó con el déficit fiscal y todo lo demás, está escondida el deseo implícito de no entrar en las grandes discusiones», recalcó el doctor en Economía.
En referencia a la posibilidad de que el país alcance el desarrollo, Figueroa señaló que «este país ha estado en diferentes etapas de su historia en situaciones claras de poder salir del desarrollo, pero se frustraron».
Al respecto, el profesor sostuvo que Chile tiene grandes lastres que le impiden alcanzar dicha meta, el más destacable, «una economía enormemente concentrada en industria en sectores primarios e industrias sucias, es decir, industrias que usan recursos naturales, recursos ambientales e intensivamente producen degradación ambiental y no pagan por ello».
«Esta economía tiene por muchas décadas una estructura que favorece una pequeña minoría que posee la gran riqueza del país, que tiene poder político para seguir determinando la estructura económica a través del poder político, maneja todos los medios de información o gran parte de ellos, con lo cual maneja también la desinformación y por eso que los resultados políticos es muy difícil que cambien», agregó el investigador de la Universidad de Chile.
Por último, el profesor manifestó que «en definitiva, es la estructura económica chilena que hace que esto sea así». Al respecto, Figueroa sostuvo que «hay una estructura básicamente impositiva, una estructura tributaria que hace que sea artificialmente más rentable invertir en capital físico, el capital físico además se hace mas rentable cuando uno lo invierte en sectores de recursos primarios y de recursos ambientales por los cuales no paga, la rentabilidad de invertir en esos sectores es enorme».
«A su vez, esa mayor rentabilidad artificial hace que no se invierta en capital humano y por eso que vemos que los sectores de la economía del conocimiento, donde se dan las grandes de competitividad del mundo (…), no estamos ahí, a pesar de que llevamos 20 años hablando de que tenemos que aumentar el valor agregado de nuestros productos y de que tenemos que hacer innovación, pero no se pasa más allá del discurso», subrayó el economista.
El investigador concluyó que «la clase media y baja no tiene capacidad ara invertir en capital humano y como se ha hecho en todo el mundo desarrollado gran parte del desarrollo de capital humano viene impulsado por los sectores públicos y para eso se necesitan ingresos públicos que no hay porque la estructura tributaria es insuficiente, ineficiente e inequitativa».