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Las naves de Luksic en la política exterior de Kast PAÍS Minrel

Las naves de Luksic en la política exterior de Kast

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El arribo de Paula Estévez a la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales suma una pieza clave al diseño del canciller: cercanía con el mundo empresarial, especialmente con el grupo Luksic, redes en EE.UU. y un apellido ligado a uno de los episodios más controvertidos de BancoEstado.


La llegada de Francisco Pérez Mackenna, gerente general del grupo Quiñenco de la familia Luksic, como ministro de Relaciones Exteriores, vaticinó una mirada centrada en el mundo de los negocios. Para nadie fue un misterio: era el buque insignia del grupo Luksic desembarcando en la Cancillería del gobierno de José Antonio Kast.

Pero el buque no llegó solo. A él se le sumaron varias naves. Una de ellas corresponde al arribo de Paula Estévez a la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales. Su nombre no es neutro. Es hija de Jaime Estévez, histórico dirigente socialista, exdiputado y exministro de Estado durante el gobierno de Ricardo Lagos, además de presidente de BancoEstado entre 2000 y 2005.

Fue en ese periodo cuando se gestó una de las operaciones más controvertidas de la época: el otorgamiento de un crédito por cerca de US$120 millones al grupo Quiñenco para financiar la compra del paquete accionario que le permitiría a la familia Luksic el control del Banco de Chile. La operación fue legal, pero altamente cuestionada. No solo por el monto y las condiciones del crédito, sino por lo que representaba. Se criticó que un banco estatal utilizara recursos públicos para financiar al mayor conglomerado económico del país, reduciendo con ello su capacidad de cumplir su rol social, especialmente en apoyo a pymes y sectores vulnerables.

También se apuntó al efecto en la concentración económica, al fortalecer a un actor dominante en el sistema financiero. El caso generó tensiones políticas dentro de la Concertación y cuestionamientos en el Congreso. Años más tarde, cuando el propio Jaime Estévez pasó a integrar el directorio del Banco de Chile, las críticas reaparecieron con fuerza bajo la lógica de la “puerta giratoria”, reforzando la percepción de vínculos estrechos entre decisiones públicas y beneficios privados.

Ese trasfondo vuelve a aparecer hoy, con otro protagonista, en otro escenario.

Paula Estévez, la nueva subsecretaria de Kast, no solo proviene de ese entorno. Su trayectoria también está ligada al mundo político de la Concertación. Para muchos, proviene del mismo “riñón” del socialismo: trabajó como asesora en temas energéticos durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet y es hija de Jacqueline Weinstein, quien fue ministra de Bienes Nacionales en esa misma administración. Su llegada a la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales conecta así dos mundos: el político tradicional de la centroizquierda y el actual diseño de política exterior de un gobierno de derecha con énfasis en lo económico, de la mano del “almirante” de esta armada, Francisco Pérez Mackenna, hombre de estrecha confianza del holding Luksic.

Pérez Mackenna y Paula Estévez, además, se conocen desde su paso por la Cámara Chilena Norteamericana de Comercio (AmCham), donde ella fue gerenta y él tuvo un rol clave en la articulación de una agenda entre el sector privado y Estados Unidos, como chair del comité de inversiones y negocios.

El resto del equipo del nuevo canciller combina perfiles. A figuras del piñerismo se suma un diplomático de carrera que ha dado tranquilidad interna. Se trata de Patricio Torres. En el Edificio Carrera señalan que Kast busca una gestión con visión empresarial, pero equilibrada por subsecretarios con fuerte dominio técnico. El objetivo: “normalizar” las relaciones con socios estratégicos como Estados Unidos, priorizando la atracción de inversiones y acuerdos comerciales.

La principal inquietud dentro de la Cancillería estaba puesta en quién ocuparía el cargo de “número dos”. En ese sentido, la llegada de Torres —con más de 30 años de trayectoria y experiencia como embajador ante la Unión Europea y Japón— ha sido bien recibida. Destacan su “muy buena llegada” con el personal y la confianza en su capacidad para manejar la compleja estructura institucional de la política exterior.

Dentro del equipo también destacan nombres vinculados al piñerismo. Carlos Bonomo será el jefe de gabinete del canciller, cargo que ya desempeñó con Roberto Ampuero. Frank Tressler, diplomático de carrera, asumirá como director general de Política Exterior, tercero en la línea de mando.

El equipo se completa con Teresa Mira, quien trabajó con Cecilia Morel durante el primer gobierno del fallecido presidente Sebastián Piñera, y con Juan José Lagorio, exjefe de prensa de Evelyn Matthei.

 

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