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El fantasma de los desafueros que causa pánico en La Moneda +Política Foto: AgenciaUNO

El fantasma de los desafueros que causa pánico en La Moneda

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La eventual salida de uno o más senadores oficialistas investigados por la justicia amenaza con alterar el frágil equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta, donde el Gobierno depende de una mayoría mínima para sostener su agenda y frenar futuras acusaciones constitucionales.


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El oficialismo no gobierna el Senado: lo administra con pinzas. Tiene 26 votos, el número exacto para la mayoría. No hay margen. Y ese margen inexistente tiene nombre y apellido: Miguel Ángel Calisto, Camila Flores y Alejandro Kusanovic, los tres senadores afines al gobierno que arrastran causas judiciales.

  • La señal de alarma ya sonó. El martes, el Senado rechazó la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, pero de los 44 votos disponibles, la iniciativa apenas sumó 16: la derecha no vota como bloque.

El caso que más inquieta a Palacio es el de Calisto, acusado por fraude reiterado al Fisco y quien enfrenta una petición de 12 años de presidio. Junto con la acusación, la Fiscalía pidió su desafuero.

  • El proceso ya tuvo su primer sobresalto: los cuatro ministros de la Corte de Apelaciones de Coyhaique se inhabilitaron para revisarlo, por haber fallado ya un desafuero anterior de Calisto. La causa se traslada a Puerto Montt y podría demorar más de tres meses en resolverse.
  • Flores enfrenta una investigación de la Fiscalía de Valparaíso por la llamada “cuota Flores” —descuentos forzados al sueldo de asesores cuando era diputada—, con allanamiento a su oficina y solicitud de alzamiento de secreto bancario, pero sin formalización ni desafuero en tramitación.
  • Kusanovic, suspendido de RN, enfrenta desde junio una causa de oficio en Magallanes por la “cuota Kusanovic”, una denuncia similar de un exfuncionario, todavía en etapa de diligencias.
  • Ninguno de los dos está, por ahora, tan cerca del precipicio como Calisto.

La aritmética asusta. Si cae Calisto, el quórum del Senado baja a 25, un empate técnico. Si cae también Flores o Kusanovic, el oficialismo puede pasar derechamente a ser minoría.

Quien lo dijo sin eufemismos fue Evelyn Matthei. En una entrevista radial advirtió que si dos de los tres senadores cuestionados son desaforados, el oficialismo pierde la mayoría y cualquier acusación constitucional que llegue al Senado contra ministros de Kast tendrá muchas más chances de prosperar.

  • “Eso significa que tú tienes que parar cualquier acusación constitucional en la Cámara de Diputados para que no llegue al Senado, y eso se logra poniéndose de rodillas frente al Partido de la Gente“, sentenció la excandidata.

Pamela Jiles no se quedó callada. Acusó a Matthei de ser la nueva jefa de la oposición a Kast y le devolvió la imagen: esa “derechita cobarde tiene las rodillas peladas de tanto arrodillarse frente al Socialismo Democrático”. Y remató: “Nosotros en el PDG solo nos arrodillamos frente a nuestro pueblo, nuestra gente”.

El cruce retrata algo real: la dependencia que el oficialismo podría tener de un partido que no integra la coalición. Mientras la megarreforma sigue su tramitación, en La Moneda el cálculo ya no es solo legislativo, es judicial. El viernes Kast convocó a los presidentes de partido para bajar las tensiones internas, en momentos en que el propio gobierno reconoce, puertas adentro, la “fragilidad” de su posición en el Senado.

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