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Foto: AgenciaUNO
Confech y oposición cierran filas contra recortes y exigen rehacer Presupuesto 2027
La ofensiva apunta a la eventual eliminación de beneficios, despidos de trabajadores y menor financiamiento para establecimientos educacionales. En paralelo, Solidaridad UC presentó una querella por las agresiones ocurridas durante la marcha estudiantil del 1 de octubre.
La presión sobre el Gobierno de José Antonio Kast por el Presupuesto 2027 sumó este jueves una nueva señal de coordinación, pues la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), organizaciones de trabajadores de la educación y parlamentarios de oposición se reunieron para articular acciones contra los recortes contemplados en la propuesta del Ejecutivo y exigir modificaciones durante su tramitación en el Congreso.
Bajo la consigna “Ni un peso menos para la educación”, el encuentro reunió a los diputados Daniela Serrano (PC), César Valenzuela (PS), Emilia Schneider (FA), Carlos Cuadrado (PPD) y Marcos Barraza (PC), además del senador Diego Ibáñez (FA).
El cuestionamiento apunta a la propuesta de eliminar las becas TIC —que permiten entregar computadores a estudiantes—, la reducción de recursos para universidades estatales, eventuales desvinculaciones de docentes y asistentes de la educación, y ajustes en infraestructura y programas educativos.
Entre las exigencias figuran reponer la entrega de computadores para 2027, recuperar recursos para jardines infantiles, restablecer el calendario de implementación de cinco Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) y garantizar financiamiento para universidades estatales, infraestructura escolar y ciencia.
“Estos recortes tienen cara y tienen nombre”
La diputada Daniela Serrano recordó el rechazo de los recursos destinados a educación superior durante la discusión presupuestaria y emplazó a Kast a presentar una nueva propuesta. “Era imposible reducir 6.000 millones de dólares sin afectar un beneficio o lo que en definitiva es un derecho social”, afirmó, en referencia al ajuste fiscal impulsado por el Gobierno.
Más dura fue Emilia Schneider, quien acusó al Mandatario de incumplir su compromiso de campaña de no reducir derechos sociales. “Lo mínimo que esperan los chilenos y chilenas es que deje de mentir y cumpla su palabra”, sostuvo.
Desde el movimiento estudiantil, la vocera de la Confech, Laura Mlynarz, advirtió que los ajustes tienen consecuencias concretas para las comunidades educativas. “Estos recortes tienen cara y tienen nombre”, señaló, llamando a fortalecer la unidad entre estudiantes, trabajadores y familias.
La dirigenta del Colegio de Profesores y de la CUT, Paulina Carvajal, puso el acento en el impacto laboral: “Cuando hablamos de horas menos pensamos que solo son horas menos, pero hoy día en definitiva eso tiene una expresión que es quedarse sin trabajo”.
El Ejecutivo, en tanto, ha defendido su propuesta presupuestaria argumentando una priorización de recursos hacia los niveles iniciales y escolares, en medio de las restricciones fiscales.
Querella por agresiones en marcha estudiantil
La articulación contra los recortes coincidió con otro episodio que involucra a la Confech. El movimiento de centroderecha Solidaridad UC presentó una querella ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago contra quienes resulten responsables de las agresiones ocurridas el 1 de octubre frente a la Casa Central de la Universidad Católica, durante una contraprotesta a la marcha convocada por la confederación.
Integrantes de la agrupación denunciaron haber sido golpeados y rociados con líquidos acelerantes, además de recibir amenazas posteriores por redes sociales. Trinidad Karich acusó falta de respaldo institucional, mientras María Emilia Cifuentes sostuvo que la acción judicial busca identificar a los responsables y abrir espacios de diálogo.
Desde Solidaridad UC dijeron que esperan colaboración de la universidad, el Gobierno, el Colegio de Profesores y la Confech. Mlynarz ya había condenado públicamente los episodios de violencia registrados durante aquella movilización.