PAÍS
Oposición argentina pone la mira en embajador chileno por Malvinas
Diputados argentinos presentaron una moción para citar al embajador chileno en Buenos Aires, Gonzalo Uriarte, y exigir explicaciones sobre el próximo viaje del buque Danstar. En paralelo, el Ejército británico completó ejercicios militares en las islas con la participación de 150 paracaidistas.
Un grupo de 10 diputados de la oposición peronista argentina, encabezado por el excanciller y diputado Santiago Cafiero, junto a legisladores de Unión por la Patria —entre ellos Jorge Taiana, Eduardo Valdés, Moira Lanesan Sancho y Ana María Ianni—, presentó una moción ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara para citar al embajador chileno Gonzalo Uriarte Herrera.
Los parlamentarios buscan que el diplomático explique en detalle la postura de Santiago frente a esta nueva conexión marítima y la operación del buque de carga chileno Danstar, que zarpará desde Punta Arenas rumbo a las islas Malvinas el próximo 10 de noviembre.
El presidente argentino, Javier Milei, optó por una postura de contención diplomática y descartó, por ahora, presentar una protesta formal, con el objetivo de evitar una escalada de la tensión bilateral y no favorecer los intereses británicos.
Sin embargo, la iniciativa parlamentaria argentina llega a destiempo frente al más reciente despliegue militar británico en las islas.
Esta semana, el diario británico The Times reveló que el Ejército británico concluyó en las islas un ejercicio militar de seis días, denominado Exercise Cape Upholder, que recreó varias etapas de la campaña de reconquista británica de 1982 e incorporó amenazas contemporáneas, como drones, guerra cibernética y operaciones espaciales.
Según confirmaron a El Mostrador fuentes de Magallanes, aproximadamente 150 soldados británicos del Segundo Batallón del Regimiento de Paracaidistas, de los cerca de mil efectivos desplegados en la zona, participaron junto a 100 reservistas locales en maniobras que incluyeron ataques simulados contra «posiciones enemigas» en el sector de Wireless Ridge, como parte del ejercicio militar desarrollado en las islas Malvinas.
Las maniobras adquirieron especial relevancia tras la publicación de sus detalles en el diario londinense The Times, en medio de las tensiones entre Argentina y Reino Unido por la soberanía del archipiélago y el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion. El Segundo Batallón del Regimiento de Paracaidistas constituye el núcleo de la fuerza terrestre de rotación desplegada en las islas.
El Segundo Batallón del Regimiento de Paracaidistas británico (2nd Battalion, Parachute Regiment) tiene su base en Inglaterra y pertenece a la 16 Air Assault Brigade Combat Team, formación especializada en operaciones aerotransportadas y de respuesta rápida. En las maniobras también participaron medios aéreos, incluidos cazas Eurofighter Typhoon desplegados en la base de Mount Pleasant, que proporcionaron apoyo aéreo simulado a las fuerzas terrestres.
Los ejercicios militares, sobre los cuales no se ha informado oficialmente en Argentina, se desarrollaron mientras diputados de la oposición argentina exigían respuestas sobre tres aspectos centrales de la nueva conexión marítima entre Chile y las islas Malvinas.
El primero apunta a determinar si la apertura de la ruta comercial Punta Arenas–Malvinas, operada por la empresa Easter Island Naviera, es compatible con el respaldo histórico de Chile a los derechos de soberanía argentinos sobre el archipiélago y con las declaraciones del Mercosur. El segundo busca esclarecer el grado de participación, fiscalización o autorización de las autoridades chilenas en las operaciones de la embarcación. Finalmente, los parlamentarios quieren establecer si el buque Danstar será utilizado para brindar «apoyo logístico a proyectos de exploración de hidrocarburos no autorizados por Buenos Aires».
La Casa Rosada descarta reclamos contra Chile
La principal preocupación de la bancada opositora radica en el proyecto petrolero Sea Lion, cuyo inicio de operaciones está previsto para marzo de 2028, con una producción proyectada de hasta 50.000 barriles diarios. Los diputados subrayan la necesidad de esclarecer la naturaleza del cargamento, el tipo de mercancías transportadas y si la operación se limitará al abastecimiento comercial de los habitantes de las islas o también prestará apoyo logístico a empresas que operan bajo licencias británicas.
Pese a la presión parlamentaria, el Gobierno del presidente Javier Milei decidió no presentar, por ahora, una protesta diplomática preventiva ante Chile. Según informaciones periodísticas basadas en fuentes gubernamentales, en la Casa Rosada predomina la postura de que reaccionar antes de que se concrete el viaje podría generar un conflicto innecesario con Santiago y terminar favoreciendo la posición británica.
Fuentes diplomáticas argentinas sostienen que el Ministerio de Defensa trasandino no ha recibido instrucciones operativas para intervenir la embarcación chilena, por lo que el asunto permanece bajo la conducción de la Cancillería.
Uno de los documentos que los parlamentarios argentinos buscan examinar es el manifiesto de carga del Danstar, que detalla las mercancías transportadas durante el viaje. Este registro permite a las autoridades aduaneras, portuarias y marítimas identificar qué lleva la embarcación, quién envía la carga, quién la recibe y dónde será descargada.
Para Buenos Aires, el contenido exacto del cargamento del primer viaje del Danstar será clave. Si el manifiesto confirma que transporta víveres e insumos destinados al abastecimiento de la población local, se mantendría la cautela diplomática. En cambio, si se detectan suministros dirigidos a la infraestructura del proyecto petrolero Sea Lion, el Ejecutivo argentino podría endurecer su postura y elevar la tensión diplomática.