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Merlot: tres preparaciones sin carne que abren nuevas posibilidades de maridaje con vino tinto Vinos Créditos: El Mostrador.

Merlot: tres preparaciones sin carne que abren nuevas posibilidades de maridaje con vino tinto

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El Merlot destaca por su versatilidad y perfil frutal, características que permiten explorar maridajes más allá de las carnes. Preparaciones como pizza de champiñones, guisos de lentejas y verduras asadas ofrecen nuevas alternativas para disfrutar esta cepa tinta.


A la hora de elegir un vino, una de las primeras preguntas suele ser qué vamos a comer. Sin embargo, limitar el maridaje al tipo de proteína puede dejar fuera combinaciones interesantes. Las salsas, los condimentos y los métodos de cocción también influyen en la intensidad y los sabores de una preparación, abriendo nuevas posibilidades para acompañar una copa de vino.

El Merlot, cepa tinta originaria de Francia, se caracteriza por su suavidad y perfil frutal, cualidades que permiten explorar maridajes más allá de las combinaciones tradicionales. Su versatilidad también ofrece alternativas para acompañar preparaciones cotidianas que no necesariamente incluyen carne.

Para Carol Koch, enóloga de Viña Cono Sur, la clave está en reconocer cómo se construyen los sabores de cada plato. A partir de Bicicleta Merlot, vino de perfil frutal y acidez equilibrada, explica por qué algunas combinaciones pueden resultar especialmente interesantes.

“Muchas veces pensamos el maridaje a partir de la proteína, pero es igual de importante prestar atención a lo que la acompaña. Las salsas, los condimentos y la forma de cocción pueden cambiar por completo el sabor de un plato. Una verdura asada, por ejemplo, puede desarrollar sabores con la intensidad y las características necesarias para acompañar y complementar muy bien el vino”, explica.

Tres alternativas para explorar nuevos maridajes

Desde esta perspectiva, existen preparaciones sin carne que pueden convertirse en buenas compañeras de una copa de Merlot:

  1. Pizza de champiñones: Los hongos aportan notas terrosas y profundidad de sabor, características que contrastan y se complementan con el perfil frutal del vino. La combinación funciona especialmente bien cuando la salsa no adquiere demasiado protagonismo.
  2. Guiso de lentejas: El sofrito, las verduras y el tiempo de cocción permiten desarrollar sabores intensos que pueden armonizar con la acidez del tinto, sin necesidad de incorporar proteínas de origen animal.
  3. Verduras asadas: Berenjenas, zapallos y zanahorias adquieren nuevos matices al cocinarse en el horno. El calor concentra sus sabores y potencia notas dulces y tostadas, que abren otras posibilidades de acompañamiento.

Estas propuestas no buscan sustituir los maridajes tradicionales, sino ampliar las alternativas y poner atención en los distintos elementos que componen una receta. En ocasiones, los detalles de su preparación pueden ser tan determinantes como el ingrediente principal al momento de elegir un vino.

Así, el Merlot permite descubrir nuevas afinidades con platos habituales de la cocina cotidiana, incorporando combinaciones que no siempre se consideran al momento de servir una copa de tinto.

Castillo de Molina destaca la versatilidad de su Merlot Gran Reserva

Cada 7 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Merlot, una fecha que invita a conocer las características de una de las cepas tintas reconocidas por su versatilidad y expresión frutal. Sus taninos suaves, buen cuerpo y aromas a frutos rojos lo convierten en una alternativa para acompañar distintas preparaciones y compartir en torno a la mesa.

En este contexto, Castillo de Molina presenta su Merlot Gran Reserva, un vino de color rojo cereza con matices violáceos. Entre sus características destacan los aromas a berries, las sutiles notas especiadas de pimienta negra y los delicados toques dulces que aporta su crianza en roble francés. En boca, ofrece un perfil equilibrado, con taninos suaves y un final agradable y persistente.

Su versatilidad permite acompañarlo con distintas preparaciones. Entre los maridajes recomendados se encuentran las pastas frescas, las carnes rojas magras y los quesos maduros, como el parmesano. También puede servirse junto a una tabla de tapas o una tortilla de papas, alternativas que invitan a disfrutar de una comida sin apuros.

Una invitación a disfrutar de los momentos cotidianos

Más allá de sus características y posibilidades de maridaje, Castillo de Molina propone hacer una pausa en medio de la rutina y dedicar tiempo a compartir. Ya sea durante un almuerzo de fin de semana, una cena especial o un encuentro espontáneo con amigos, su Merlot Gran Reserva busca acompañar momentos de desconexión de las obligaciones cotidianas y de encuentro con uno mismo y con los demás.

Para disfrutarlo en condiciones recomendadas, se sugiere servirlo a una temperatura de entre 15 y 18 °C.

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