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Conectividad global: el papel estratégico de los cables submarinos en la era digital Digital Crédito: El Mostrador.

Conectividad global: el papel estratégico de los cables submarinos en la era digital

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Más del 95% del tráfico internacional de datos circula por estas redes bajo el mar, hoy en el centro del debate por su impacto en la economía digital y la seguridad tecnológica.


En medio de discusiones sobre proyectos de conectividad internacional, los cables submarinos han pasado de ser una infraestructura técnica poco visible a un elemento estratégico clave en la geopolítica global. Su rol resulta fundamental para el funcionamiento de internet, la economía digital y la interconexión entre continentes.

Aunque suelen pasar desapercibidos, los cables submarinos constituyen la base del ecosistema digital moderno. Se trata de extensas redes de fibra óptica instaladas en el fondo del océano, capaces de conectar continentes y transportar enormes volúmenes de información en tiempo real.

Actualmente, más del 95% del tráfico internacional de datos depende de esta infraestructura. Servicios cotidianos como redes sociales, videollamadas, comercio electrónico, streaming o transacciones financieras funcionan gracias a estas conexiones.

“Cuando enviamos un mensaje, realizamos una videollamada o accedemos a una plataforma en la nube, es muy probable que esa información esté viajando por fibra óptica instalada en el fondo del mar”, explica Andrés Soto, Senior Manager Field Operations de Cirion Technologies. “Los cables submarinos son la infraestructura silenciosa que sostiene gran parte de la economía digital global”, agrega.

De soporte técnico a activo estratégico

El crecimiento sostenido del tráfico digital y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, el cloud computing y el análisis de datos han elevado el valor estratégico de estas redes.

Hoy existen más de 500 sistemas de cables submarinos en operación o desarrollo a nivel mundial, sumando más de un millón de kilómetros de extensión. En este contexto, la conectividad internacional se ha convertido en un factor clave para la competitividad de los países.

“Hoy la conectividad internacional es un factor clave para el desarrollo económico y la competitividad de los países”, señala el vocero de Cirion. “Las economías que cuentan con redes robustas, resilientes y diversificadas tienen mayores oportunidades de integrarse plenamente a la economía digital global”, agrega Soto.

Este escenario ha llevado a que los cables submarinos no solo sean vistos como infraestructura tecnológica, sino también como piezas relevantes en términos de soberanía digital y seguridad.

Crédito: El Mostrador.

El debate en Chile y la tensión internacional

En las últimas semanas, la discusión sobre cables submarinos ha ganado visibilidad en Chile a raíz de un proyecto impulsado por empresas chinas para conectar Sudamérica con Asia.

El tema ha generado preocupación en Estados Unidos, que ha planteado posibles riesgos asociados al control de infraestructura digital crítica, trasladando el debate desde lo técnico hacia lo geopolítico.

Así, lo que antes era una red invisible comienza a ser considerado un activo estratégico en la disputa por la influencia tecnológica global.

América Latina en la carrera por la conectividad

El crecimiento del comercio electrónico, el streaming y la digitalización de industrias ha impulsado la demanda por infraestructura de alta capacidad en América Latina.

En este contexto, los cables submarinos, junto con redes terrestres y centros de datos, se vuelven fundamentales para sostener el desarrollo digital de la región.

Chile, por su ubicación geográfica y condiciones de estabilidad, aparece como un punto clave en proyectos que buscan fortalecer la conexión entre Sudamérica y Asia-Pacífico.

“Las redes internacionales permiten conectar economías, mercados digitales y plataformas tecnológicas en todo el mundo”, explica el ejecutivo de Cirion.

Infraestructura física para una economía digital

Pese a su carácter intangible, la economía digital depende de infraestructura física concreta. Cables submarinos, redes de fibra óptica y centros de datos son los pilares que permiten el funcionamiento de los servicios digitales actuales.

“La economía digital se construye sobre infraestructura física. Las redes de fibra, los cables submarinos y los centros de datos son los pilares que permiten que funcionen los servicios digitales que utilizamos todos los días”, concluye Andrés Soto.

En un escenario de creciente digitalización, estos sistemas dejan de ser invisibles para convertirse en un componente central del desarrollo económico, tecnológico y político a escala global.

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