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La pasión por el fútbol no basta: pocos padres mantienen su práctica deportiva
Un estudio realizado en la Región Metropolitana revela que, aunque el fútbol sigue siendo el deporte más practicado por la infancia y el más seguido por los adultos, su práctica disminuye significativamente con la edad.
El fútbol continúa siendo el principal deporte entre las familias chilenas, pero su práctica cambia con el paso de los años. Mientras el 77% de los niños juega fútbol, solo el 27% de los padres mantiene esa actividad de manera regular, pese a que el 58% asegura seguir y apoyar este deporte. Así lo revela un estudio de CORPA Estudios de Mercado, que además identifica diferencias entre niños y niñas en la práctica deportiva.
El fútbol sigue liderando, pero la práctica cae en la adultez
El estudio muestra que el fútbol se mantiene como el deporte más practicado durante la infancia. En la Región Metropolitana, un 77% de los niños afirma jugarlo, posicionándolo ampliamente por sobre otras disciplinas.
Sin embargo, esa participación disminuye considerablemente entre los adultos. Solo el 27% de los padres declara practicar fútbol, aunque el 58% asegura seguirlo o apoyarlo como espectador.
Para Pavel Castillo, economista conductual y gerente de Intelligence en CORPA, los resultados reflejan una diferencia entre el interés por el deporte y su práctica cotidiana.
“Aunque el fútbol es el deporte que más se practica durante la niñez, en la adultez solo un 27% lo juega con cierta regularidad. En contraste, un 58% sigue viéndolo y apoyándolo activamente, lo que demuestra que la pasión por este deporte se mantiene, aunque cambie la forma de vivirla”, señala.
La investigación plantea que el fútbol conserva su rol como un espacio de encuentro familiar y de interés deportivo, pero pierde protagonismo como hábito de actividad física a medida que avanza la edad.

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El interés de las niñas existe, pero persiste una brecha
El estudio también analizó las diferencias en la práctica deportiva según género. Entre las niñas, el fútbol también ocupa el primer lugar, aunque con una participación del 28%, muy por debajo del 77% registrado entre los niños.
En ellas, además, las preferencias aparecen más diversificadas. Después del fútbol destacan actividades como andar en bicicleta (22%), vóleibol (13%), gimnasia (12%) y natación (10%). En los niños, en cambio, el fútbol concentra ampliamente las preferencias, seguido por el básquetbol (26%).
Según Pavel Castillo, estos resultados muestran diferencias que comienzan desde la infancia. “Los datos muestran una brecha de género en la práctica deportiva desde la infancia. En promedio, las niñas practican 1,2 deportes, mientras que los niños llegan a 1,6. Además, un 10% de las niñas no practica ningún deporte, frente al 2% de los niños. Esto plantea el desafío de generar más oportunidades para que las niñas accedan y permanezcan en distintas disciplinas deportivas”, manifiesta.
El deporte más practicado también es el más seguido
Más allá de la práctica deportiva, el fútbol continúa siendo la disciplina que concentra mayor interés entre las familias.
El 62% de los niños y el 58% de los padres lo identifican como el deporte que más ven o apoyan, muy por encima de otras actividades deportivas.
Los resultados muestran que, pese a la disminución de la práctica en la adultez, el fútbol mantiene su capacidad para reunir a distintas generaciones, especialmente en períodos marcados por competencias internacionales.
Por otro lado, el estudio también pone el foco en el acompañamiento familiar como un elemento relevante para fomentar la actividad física durante la infancia y la adolescencia.
Nelson Castillo, doctor en Ciencias de la Educación y académico de la Universidad de Playa Ancha, sostiene que “hoy la participación de los padres en las actividades deportivas de sus hijos suele ser menor que hace algunos años. Factores como las exigencias laborales, los costos asociados al deporte y los cambios en la vida comunitaria han influido en esta realidad. Sin embargo, el acompañamiento familiar sigue siendo un factor clave para el desarrollo integral de niños y adolescentes, siempre que ese apoyo se centre en motivar y no en ejercer una presión excesiva”.
De esta forma, la investigación evidencia que, aunque el fútbol continúa siendo el principal referente deportivo para niños y adultos, el desafío está en promover que esa afición también se traduzca en una práctica sostenida, tanto para fortalecer la actividad física como para favorecer el bienestar de las nuevas generaciones.