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“Resaca social” de Fiestas Patrias: cuando celebrar también puede generar agotamiento Social Crédito: El Mostrador.

“Resaca social” de Fiestas Patrias: cuando celebrar también puede generar agotamiento

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El psicólogo Cristopher Urbina explica qué es la “resaca social”, un agotamiento que puede surgir tras varios días de interacción durante Fiestas Patrias, y cuándo el aislamiento requiere atención.


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Después de varios días de reuniones familiares, encuentros con amigos y actividades propias de Fiestas Patrias, algunas personas pueden terminar con cansancio, irritabilidad o ganas de estar solas.

Aunque las celebraciones hayan sido agradables, el descanso posterior puede ser necesario para recuperar el ritmo habitual y procesar el desgaste acumulado.

¿Qué es la “resaca social”?

La llamada “resaca social” puede aparecer después de períodos en los que una persona mantiene una interacción especialmente intensa con otras personas y se aleja de sus rutinas habituales.

Cristopher Urbina, académico de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, aclara que “no es un concepto clínico, sino una expresión coloquial para describir el agotamiento que puede aparecer después de situaciones de socialización particularmente intensas o que escapan de la rutina”.

El especialista explica que el cansancio posterior no necesariamente está relacionado únicamente con pasar tiempo acompañado. Durante una celebración también pueden existir distintas exigencias asociadas a la organización y a la interacción con otras personas.

“Ese agotamiento no proviene únicamente de ‘estar con gente’. En una celebración pueden desplegarse muchas exigencias al mismo tiempo: anticipar situaciones, organizar compras y traslados, coordinar horarios, regular las propias reacciones, conversar con personas con quienes quizás no existe demasiada afinidad, adaptarse a normas implícitas del encuentro e incluso procesar posteriormente situaciones que no resultaron como se esperaba”, agrega el especialista.

¿Por qué puede aparecer después de Fiestas Patrias?

El 18 de septiembre reúne una serie de actividades que pueden modificar considerablemente la rutina cotidiana: reuniones, visitas familiares, salidas, comidas, conversaciones y celebraciones durante varios días.

A esto se suman los cambios en los horarios, desplazamientos, gastos y planificación que acompañan al período.

“El 18 de septiembre tiene una particularidad cultural importante. Existe un ambiente festivo que, en cierta medida, invita e incluso presiona a sincronizarse con él. Hay que celebrar, reunirse, bailar, comer, salir, conversar, visitar familiares o participar de distintas actividades. A eso se suman cambios en los horarios, desplazamientos, planificación, gastos y varios días consecutivos fuera de la rutina habitual”, precisó Urbina.

Crédito: El Mostrador.

El cansancio acumulado también puede influir

El momento del año en que se desarrollan las Fiestas Patrias es otro elemento que, según el especialista, puede influir en cómo se vive el período posterior.

“Las Fiestas Patrias ocurren prácticamente en la mitad del segundo semestre. Para muchas personas llegan después de varios meses de trabajo, estudio y responsabilidades, cuando el cansancio acumulado del año ya comienza a sentirse y todavía falta bastante para las vacaciones de verano”, sostuvo.

Por ello, el agotamiento posterior puede coincidir con un cansancio que ya venía acumulándose antes de las celebraciones.

Disfrutar las celebraciones no evita terminar agotado

Sentirse cansado después de varios días de actividad social no significa necesariamente que las celebraciones hayan sido negativas.

El académico plantea que participar activamente de encuentros sociales también requiere atención, organización y energía. “Pasarlo bien no es una actividad pasiva. Supone involucrarse, prestar atención, conversar, desplazarse, organizarse, permanecer despierto hasta más tarde y participar activamente de una situación. Una persona puede haber disfrutado genuinamente cada encuentro y, al mismo tiempo, terminar agotada al cabo de varios días”, indicó.

De esta manera, haber disfrutado de las actividades y necesitar posteriormente un período de descanso no son situaciones contradictorias.

¿Cuándo debería ser motivo de preocupación?

Después de las celebraciones, algunas personas pueden sentir la necesidad de pasar tiempo a solas. Para Urbina, esto no debería interpretarse automáticamente como algo preocupante.

“Esa necesidad de estar solo no debiera interpretarse como un signo preocupante. Puede ser tan razonable como dormir después de una jornada extensa. La atención debería aparecer cuando ese aislamiento se prolonga, produce sufrimiento importante o comienza a interferir persistentemente con la vida cotidiana”, señala.

El especialista agrega que “la principal señal de atención aparece cuando el malestar se prolonga mucho más allá de esos días, aumenta en intensidad o comienza a afectar significativamente actividades habituales como trabajar, estudiar, dormir o relacionarse con otras personas”.

Cómo retomar la rutina después del 18

Uno de los errores que pueden dificultar la vuelta a las actividades habituales es intentar recuperar inmediatamente el ritmo previo a las celebraciones.

Según el académico, es preferible realizar una transición progresiva. “Es pretender volver inmediatamente al ritmo habitual como si esos días no hubieran implicado ningún desgaste. Retomar progresivamente los horarios de sueño, alimentación y actividad puede ser bastante más razonable que exigir una restitución instantánea de la rutina”, comenta.

Esto implica reconocer que el descanso también puede formar parte del período posterior a las celebraciones.

¿Qué hacer si necesitas estar solo después de Fiestas Patrias?

Para quienes terminan el feriado con ganas de aislarse, el especialista recomienda no convertir automáticamente esa necesidad de descanso en un problema y agrega que “la primera recomendación sería no convertir automáticamente esa necesidad de descanso en un problema. Estar solo durante unas horas o un día puede constituir un espacio legítimo de recomposición después de haber desplegado muchos recursos durante varios días”.

También plantea que puede ser útil dejar un período sin compromisos antes de retomar completamente las obligaciones habituales.

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