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Sistema frontal y mascotas: las medidas para reducir riesgos durante los paseos Mascotas Crédito: Cedida.

Sistema frontal y mascotas: las medidas para reducir riesgos durante los paseos

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Las precipitaciones y las bajas temperaturas pueden aumentar la exposición de las mascotas al frío, la humedad y superficies resbaladizas. Especialistas recomiendan adaptar los paseos, secar correctamente el pelaje y extremar las precauciones para evitar problemas de salud y accidentes.


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La llegada de un nuevo sistema frontal a la zona central obligará a muchas familias a modificar sus rutinas. En el caso de quienes conviven con mascotas, las lluvias también representan un desafío, ya que incrementan la exposición al frío, la humedad y otros riesgos propios del invierno. Frente a este escenario, especialistas llaman a ajustar los paseos y reforzar los cuidados para proteger la salud y el bienestar de perros y gatos.

Cómo adaptar los paseos durante los días de lluvia

Aunque las precipitaciones no implican que todos los perros deban permanecer en casa, sí es recomendable modificar la duración y las condiciones de las salidas.

“Durante los días de lluvia, lo recomendable es realizar salidas más breves y aprovechar los momentos en que las precipitaciones disminuyan. También se debe considerar la edad, el estado de salud, el tipo de pelaje y la tolerancia al frío de cada mascota, porque un cachorro, un animal senior o uno de pelo corto puede resentir con mayor facilidad la humedad y las bajas temperaturas”, explica Carolina Ruiz, médica veterinaria de SuperZoo.

La especialista señala que factores como la edad, el estado de salud y el tipo de pelaje deben ser considerados antes de salir, ya que no todas las mascotas toleran de la misma manera las bajas temperaturas.

Cinco cuidados para proteger a las mascotas

Durante episodios de lluvias intensas, los especialistas recomiendan adoptar algunas medidas para reducir los riesgos asociados al frío y la humedad.

Planificar paseos más cortos. Se aconseja privilegiar salidas breves, evitar los momentos de mayor intensidad de las precipitaciones y recorrer lugares conocidos, bien iluminados y sin acumulación de agua.

Mantener siempre la correa. La lluvia puede disminuir la visibilidad, aumentar los ruidos del entorno y alterar el comportamiento de algunos perros. Utilizar una correa o un arnés correctamente ajustado ayuda a prevenir escapes y facilita el control durante el paseo.

Evitar charcos y corrientes de agua. El agua acumulada puede ocultar desniveles, objetos o superficies resbaladizas. Además, no se debe permitir que las mascotas beban de los charcos, ya que las aguas estancadas pueden contener basura y actuar como reservorio de bacterias.

Secar bien el pelaje al regresar. Es importante eliminar la humedad, especialmente entre los dedos, en el abdomen y en las zonas que estuvieron en contacto con el suelo. Si el animal utilizó impermeable o abrigo, la prenda debe retirarse y dejarse secar completamente para evitar irritaciones cutáneas o posibles infecciones.

Evaluar si necesita protección adicional. Cachorros, animales mayores, mascotas con enfermedades o razas de pelo corto pueden requerir una capa extra durante el paseo. La ropa debe ser cómoda, permitir el movimiento y no mantenerse húmeda una vez finalizada la salida.

Los cuidados también alcanzan a los gatos

En el caso de los gatos que viven dentro del hogar, la recomendación es mantener sus camas y lugares de descanso alejados de filtraciones, corrientes de aire y espacios húmedos.

Asimismo, antes de permitirles acceder a balcones, terrazas o ventanas, es importante revisar que las superficies no estén mojadas, ya que ello puede aumentar el riesgo de caídas.

Reducir la exposición al frío

Además de adaptar las rutinas, los especialistas destacan la importancia de ofrecer alternativas de entretenimiento dentro del hogar cuando las condiciones climáticas dificultan las salidas habituales.

“Con algunos ajustes en la rutina es posible proteger a las mascotas sin descuidar sus necesidades. La clave está en reducir la exposición, evitar que permanezcan mojadas y ofrecerles alternativas de actividad dentro de la casa hasta que mejoren las condiciones climáticas”, concluye Carolina Ruiz.

En un escenario marcado por las lluvias y las bajas temperaturas, adecuar los paseos y reforzar los cuidados diarios puede contribuir a disminuir la exposición al frío y prevenir problemas de salud en perros y gatos durante el invierno.

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