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Pérdida auditiva infantil: las señales que pueden confundirse con falta de atención Niñez Crédito: Cedida.

Pérdida auditiva infantil: las señales que pueden confundirse con falta de atención

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Subir el volumen del televisor, no responder al nombre o presentar dificultades para seguir instrucciones pueden ser señales de pérdida auditiva en la infancia. Especialistas llaman a detectar estos signos de manera temprana por su impacto en el lenguaje, el aprendizaje y la socialización.


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Durante la infancia, algunas conductas pueden interpretarse como falta de atención o desobediencia cuando en realidad podrían estar relacionadas con dificultades para escuchar. En el marco del Mes de la Niñez, especialistas llaman a madres, padres y cuidadores a observar posibles señales de pérdida auditiva y consultar oportunamente.

Cuando una dificultad para escuchar parece un problema de atención

La pérdida auditiva corresponde a una disminución parcial o total de la capacidad para oír en uno o ambos oídos. Puede estar presente desde el nacimiento, pero también desarrollarse durante la infancia por distintas causas.

Uno de los principales desafíos es que sus primeras manifestaciones pueden pasar inadvertidas o confundirse con problemas de conducta, atención o aprendizaje.

“La audición es fundamental para el desarrollo del lenguaje, la socialización y el desempeño escolar. Cuando un niño presenta dificultades para escuchar, disminuye su capacidad para interactuar con el entorno, lo que puede afectar su autoestima y sus vínculos sociales”, explica Gloria Sanguinetti, fonoaudióloga de GAES Chile.

“Por eso, detectar una pérdida auditiva de manera temprana no solo es un tema de salud, sino también una herramienta de inclusión y equidad”, agrega.

La otitis, entre las causas frecuentes durante la infancia

Entre las causas de pérdida auditiva infantil, los especialistas destacan la otitis media, una inflamación del oído frecuente durante los meses de invierno.

Aunque generalmente se trata de una condición transitoria, si no recibe un tratamiento adecuado puede dejar secuelas permanentes.

“La otitis es uno de los principales motivos de consulta en esta época del año y es importante no normalizar ni minimizar sus efectos”, advierte Sanguinetti.

También existen otros factores de riesgo, entre ellos las otitis crónicas, la meningitis, las infecciones virales graves y la exposición prolongada a ruidos intensos.

Cinco señales de alerta

Los especialistas recomiendan prestar atención a determinadas conductas que podrían indicar dificultades auditivas:

1. No responde cuando lo llaman por su nombre, especialmente cuando se encuentra en ambientes silenciosos.

2. Presenta retrasos en el desarrollo del lenguaje o dificultades para pronunciar las palabras con claridad.

3. Sube constantemente el volumen del televisor o habla más fuerte de lo habitual.

4. Tiene dificultades para seguir instrucciones simples o parece distraído con frecuencia.

5. Evita situaciones sociales o se frustra en ambientes ruidosos, como la sala de clases o el patio del colegio.

La importancia de detectar a tiempo

La detección precoz y la intervención oportuna pueden disminuir el impacto que una pérdida auditiva tiene en el desarrollo infantil. Por ello, los especialistas recomiendan realizar tamizajes auditivos desde el nacimiento y mantener una observación activa tanto en el hogar como en los establecimientos educacionales.

También plantean la necesidad de evitar prejuicios asociados al uso de dispositivos o tratamientos.

“Utilizar audífonos o requerir terapia fonoaudiológica no debería ser motivo de vergüenza. Al contrario, es una forma concreta de garantizar que todos los niños tengan las mismas oportunidades para desarrollarse plenamente”, señala la especialista.

Además, se aconseja realizar controles auditivos periódicos, especialmente después de episodios de otitis, y evitar la exposición prolongada a dispositivos electrónicos con el volumen elevado.

Ante la presencia de alguna de estas señales, consultar oportunamente con un especialista puede contribuir a identificar una eventual dificultad auditiva y abordar sus efectos en el desarrollo, la comunicación y la vida escolar.

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