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Los hombres que más consumen ultraprocesados tienen hasta 30% más riesgo de cáncer de próstata Salud Créditos: El Mostrador.

Los hombres que más consumen ultraprocesados tienen hasta 30% más riesgo de cáncer de próstata

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Un estudio de la Universidad Atlántica de Florida, basado en datos de más de 17.000 hombres, encontró una asociación entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados y un aumento de hasta 30% en el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.


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Investigadores de la Universidad Atlántica de Florida analizaron los hábitos alimentarios de más de 17.000 adultos y encontraron una asociación entre un mayor consumo de estos productos y un incremento del riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

La relación entre alimentación y salud vuelve a ocupar un lugar central en el debate científico. Un nuevo estudio realizado en Estados Unidos encontró que los hombres que consumen mayores cantidades de alimentos ultraprocesados presentan hasta un 30% más de riesgo de cáncer de próstata en comparación con quienes tienen un menor consumo.

La investigación fue desarrollada por científicos de la Universidad Atlántica de Florida y publicada en The American Journal of Medicine. Sus resultados se suman a la evidencia acumulada sobre los posibles efectos adversos de una dieta con alta presencia de productos ultraprocesados.

Una presencia cada vez mayor en la alimentación

Los alimentos ultraprocesados son productos elaborados industrialmente a partir de ingredientes como grasas refinadas, aceites, azúcares, almidones y distintos aditivos. Dentro de esta categoría se encuentran refrescos, snacks, cereales, bollería y carnes procesadas.

La clasificación NOVA, utilizada ampliamente en investigaciones sobre nutrición, distingue estos productos por su alto nivel de procesamiento y, en general, por su menor valor nutricional.

La presencia de estos alimentos es especialmente elevada en Estados Unidos. Según datos de la Universidad Atlántica de Florida, representan casi el 60% de la ingesta energética de los adultos y alrededor del 70% de la de los niños.

Hasta ahora, distintos estudios habían relacionado su consumo frecuente con obesidad, enfermedades metabólicas, patologías cardiovasculares y mayor mortalidad. La nueva investigación pone el foco en otro problema de salud de alta prevalencia entre los hombres: el cáncer de próstata.

Un análisis de más de 17.000 hombres

El estudio fue liderado por la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida y consideró los datos de 17.024 hombres estadounidenses mayores de 18 años. La información fue obtenida de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), correspondiente al período comprendido entre 2003 y 2023.

Para estimar el consumo de ultraprocesados, los investigadores utilizaron dos registros dietéticos de 24 horas y aplicaron el sistema de clasificación NOVA. A partir de estos datos, calcularon qué porcentaje de las calorías diarias de cada participante provenía de este tipo de productos.

Los participantes fueron distribuidos en cuatro grupos, desde aquellos cuya alimentación contenía menos de un 20% de ultraprocesados hasta quienes superaban el 44%.

Según explicó Charles H. Hennekens, autor principal y profesor de la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt, “entre los hombres adultos de esta población estadounidense representativa a nivel nacional, aquellos que consumieron mayores cantidades de alimentos ultraprocesados presentaron riesgos significativamente mayores de desarrollar cáncer de próstata”.

El investigador señaló que los resultados respaldan la necesidad de continuar estudiando esta relación mediante investigaciones observacionales de mayor escala y ensayos aleatorizados que permitan confirmar los hallazgos y evaluar posibles estrategias preventivas.

Inflamación y efectos sobre el organismo

La preocupación científica por los ultraprocesados no se limita a su posible relación con determinados tipos de cáncer. Investigaciones anteriores también han estudiado sus efectos sobre el sistema inmunológico y la microbiota intestinal.

Más del 70% de las defensas corporales residen en el intestino, por lo que las alteraciones de la microbiota pueden afectar la capacidad del organismo para responder frente a infecciones. La alimentación diaria puede, en este sentido, influir en la respuesta inmunitaria.

Entre los componentes que generan preocupación se encuentra el azúcar añadida. Según los antecedentes recogidos en investigaciones previas, su consumo puede reducir en un 50% la eficacia de los macrófagos, células encargadas de eliminar virus y bacterias, desde los 30 minutos posteriores a la ingesta y hasta cinco horas después.

Las carnes procesadas y los embutidos, que forman parte de la categoría de ultraprocesados, también han sido vinculados con efectos adversos para la salud. Estos productos están clasificados como carcinógenos del grupo 1 por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Su consumo frecuente puede afectar el intestino y favorecer procesos inflamatorios. A esto se suma la presencia de aditivos, emulsionantes, edulcorantes artificiales y conservantes, compuestos que pueden alterar la microbiota y la barrera natural del tracto digestivo.

El estudio plantea que estos componentes pueden activar rutas metabólicas perjudiciales y modificar la respuesta de las células inmunitarias, contribuyendo a un estado inflamatorio sostenido.

El papel de la alimentación en la prevención

La importancia de la dieta para la salud no se limita al aporte energético. Vitaminas, aminoácidos y antioxidantes participan en distintos procesos metabólicos vinculados con el funcionamiento del sistema inmunitario y pueden influir en la respuesta del organismo frente a agentes patógenos.

Una alimentación con alta presencia de ultraprocesados también puede desplazar el consumo de frutas, verduras y fibra, elementos fundamentales para mantener una microbiota intestinal equilibrada y favorecer la salud general.

El impacto de estos patrones alimentarios puede extenderse a enfermedades tanto agudas como crónicas. Un control deficiente de la glucosa y los procesos inflamatorios asociados a una dieta de baja calidad nutricional pueden afectar la evolución de distintas patologías.

Expertos plantean un desafío de salud pública

Los autores también advierten que reducir el consumo de ultraprocesados no depende exclusivamente de las decisiones individuales. La disponibilidad y el precio de los alimentos pueden convertirse en obstáculos para quienes buscan acceder a opciones más saludables.

Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados es un reto complejo para la salud pública, sobre todo dada la prevalencia y accesibilidad de estos productos”, advirtió Timothy De Ver Dye, coautor y profesor en la Universidad Atlántica de Florida.

El especialista sostuvo que las estrategias de prevención deben considerar las barreras económicas y de acceso a alimentos nutritivos, además de promover cambios en los hábitos individuales.

A partir de sus resultados, los investigadores plantean que los profesionales de la salud deberían informar a sus pacientes sobre la asociación entre un mayor consumo de ultraprocesados y el riesgo de cáncer de próstata. También recomiendan facilitar el acceso a alimentos nutritivos y mínimamente procesados como parte de estrategias preventivas más amplias.

Una enfermedad que afecta a millones de hombres

El cáncer de próstata constituye uno de los principales problemas oncológicos entre los hombres. La Sociedad Americana contra el Cáncer estima que más de 333.000 hombres serán diagnosticados con esta enfermedad en Estados Unidos durante 2026 y que más de 36.000 morirán por esta causa.

A nivel mundial, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer calcula que cerca de 1,5 millones de hombres fueron diagnosticados con cáncer de próstata en 2022, mientras que aproximadamente 400.000 fallecieron por la enfermedad.

Frente a estas cifras, los autores destacan la necesidad de profundizar la investigación sobre los factores que podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad, entre ellos los patrones alimentarios.

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