La FIFA querría fijar un límite a las inversiones en los derechos de transferencia de los futbolistas
La FIFA está de acuerdo con permitir a los inversores comprar los derechos de transferencia de los jugadores en algunos casos, lo que coloca al organismo rector del fútbol en conflicto con los funcionarios europeos que quieren una prohibición total, según una persona con conocimiento directo de la situación.
Los clubes europeos escasos de fondos han vendido participaciones en 1.100 jugadores de fútbol, según un informe de la filial española de la firma de servicios de auditoría KPMG Europe LLP. En Brasil, sede de la Copa Mundial del año que viene, los inversores poseen participaciones en alrededor del 90 por ciento de los jugadores de primera división.
La FIFA propondría limitar la venta de participaciones de los clubes a tres jugadores y las compras de los inversores a dos países, según la persona, que pidió no ser identificada porque las conversaciones están en marcha. La FIFA presentará las propuestas formales en su Congreso de junio en Sao Paulo y encargó dos estudios sobre la magnitud y el efecto de la propiedad de los derechos de los futbolistas por parte de terceros.
“Como este es un proceso que está en marcha, por favor, entiendan que no podemos anticipar ningún resultado posible ni hacer ningún comentario más a estas alturas”, expresó la FIFA en una declaración enviada por correo electrónico.
El organismo europeo, la UEFA, y su presidente Michel Platini quieren una prohibición total, que ya existe en el torneo más rico del fútbol, la Premier League de Inglaterra. Richard Scudamore, director de la Premier League, dijo en marzo que vender participaciones en las transferencias de los jugadores es similar a la “servidumbre por contrato” y que eso eleva el riesgo de que se arreglen los partidos.
Prohibición mundial
“Dado que la propiedad de los derechos de los jugadores por parte de terceros parece ser un fenómeno mundial y dado que la FIFA es responsable del funcionamiento del sistema internacional de transferencia de jugadores, le hemos pedido al organismo mundial que tome las medidas necesarias para establecer una prohibición mundial”, declaró la UEFA.
Una prohibición podría ocasionar graves perjuicios a varios clubes de Portugal, España y América Latina porque sus modelos económicos se basan en recibir financiamiento a cambio de los derechos de transferencia, según la persona con conocimiento de las conversaciones.
En abril, un grupo de equipos del campeonato de primera de Brasil le escribieron al presidente de la FIFA Sepp Blatter exhortándolo a no declarar ilegal una práctica que comenzó en América del Sur en la década de 1990 y luego se extendió a Europa.
La propuesta de la UEFA “podría impactar negativamente en las finanzas de los clubes brasileños y sudamericanos así como en el flujo de las transferencias internacionales de jugadores entre América del Sur y Europa”, expresaron los equipos en la carta.
El total de participaciones de los inversores en el talento de Europa alcanza un valor de 1.100 millones de euros (US$1.500 millones), o 5,7 por ciento del valor del mercado regional de transferencias, según KPMG. Su informe, encargado por la Asociación de Clubes Europeos, decía que el fútbol debería investigar las relaciones entre los representantes de los jugadores y los inversores y crear una base de datos internacional de las inversiones.