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No es la multitarea: estudio revela qué hace que las mujeres sean percibidas como mejores en ella BRAGA Créditos: El Mostrador.

No es la multitarea: estudio revela qué hace que las mujeres sean percibidas como mejores en ella

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Un estudio de la Universidad Brunel de Londres concluyó que hombres y mujeres tienen una capacidad similar para realizar múltiples tareas a la vez. La diferencia aparece en la comunicación: las mujeres mantienen mejor las conversaciones bajo presión, influyendo en cómo son percibidas.


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Investigadores de la Universidad Brunel de Londres separaron la capacidad real de realizar varias actividades al mismo tiempo de la percepción social que existe sobre esta habilidad. El análisis no encontró ventajas generales por género, aunque sí detectó diferencias en la comunicación mientras se enfrentan múltiples exigencias.

Durante décadas se ha mantenido la idea de que las mujeres tienen una mayor capacidad que los hombres para desarrollar varias tareas simultáneamente. Este concepto, ampliamente instalado en la cultura popular y presente también en algunos debates académicos, fue puesto a prueba por un equipo de investigadores de la Universidad Brunel de Londres mediante un experimento diseñado para medir el desempeño real.

El estudio evaluó a participantes de ambos géneros en escenarios inspirados en situaciones cotidianas, donde debieron combinar distintas actividades: cocinar, resolver ejercicios escritos, identificar estímulos visuales y responder preguntas verbales complejas, todo bajo diferentes niveles de presión de tiempo.

El objetivo no fue únicamente determinar cuántas tareas podían completar al mismo tiempo, sino también analizar cómo mantenían la comunicación mientras aumentaban las demandas cognitivas.

Los resultados, publicados en la revista Psychological Research, revelaron que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres en la capacidad general para realizar múltiples tareas físicas y mentales de manera simultánea.

Sin embargo, los investigadores sí encontraron una diferencia específica: las mujeres lograron mantener la conversación con mayor constancia mientras desarrollaban otras actividades exigentes.

“Esta menor locuacidad entre los hombres podría explicar por qué es probable que se les considere peores que las mujeres a la hora de realizar varias tareas a la vez”, aseguró el subdirector del Centro de Neurociencia Cognitiva y Clínica, André J. Szameitat, al analizar el rendimiento en todos los tests del protocolo experimental junto a la Dra. Diana Szameitat, quien integra el Departamento de Psicología de la Universidad Brunel de Londres.

Un experimento que llevó la multitarea a escenarios más reales

El estudio incluyó a 41 hombres y 37 mujeres en un entorno experimental grabado en video y buscó superar las limitaciones de las pruebas computarizadas utilizadas habitualmente para investigar la multitarea.

En lugar de concentrarse únicamente en ejercicios frente a una pantalla, el equipo diseñó un circuito compuesto por cinco actividades no informatizadas distribuidas en tres mesas: una simulación de cocina, dos ejercicios de lápiz y papel activados mediante temporizadores, un seguimiento visual de palabras sobre distintos fondos de color y una serie de preguntas orales pregrabadas que requerían respuestas desarrolladas.

Según el comunicado institucional, el diseño tomó como referencia situaciones habituales de organización doméstica y cuidado, donde las personas suelen alternar entre cocinar, atender a otros, revisar información y mantener conversaciones.

Durante la prueba, los participantes debían, por ejemplo, detener la preparación de una receta cuando sonaba un temporizador para completar ejercicios escritos, sin dejar de observar una presentación de diapositivas ni responder preguntas verbales.

En la primera fase del análisis, los investigadores no detectaron diferencias relevantes entre hombres y mujeres en las cuatro tareas no verbales evaluadas. Los resultados fueron similares en la simulación de cocina, la búsqueda de números de teléfono, el ejercicio de letras y números y el seguimiento de palabras en pantalla.

La diferencia apareció únicamente en la interacción verbal. Según la investigación, “en el desempeño conversacional, los hombres ignoraron más del doble de preguntas en comparación con las mujeres”.

La percepción de los propios participantes tampoco mostró grandes contrastes: ambos grupos consideraron que las actividades tenían niveles similares de dificultad y agotamiento.

La imagen que proyectan hombres y mujeres al hacer varias tareas

Además de medir el rendimiento objetivo, el equipo investigó cómo otras personas interpretan la capacidad de alguien para desenvolverse en escenarios de multitarea.

Para ello, las sesiones fueron registradas en video y posteriormente 80 observadores neutrales —que desconocían el propósito del estudio— evaluaron fragmentos de las pruebas.

Los participantes externos calificaron aspectos como el nivel de control, el esfuerzo, el rendimiento y el estrés aparente de quienes aparecían realizando las actividades.

De acuerdo con el comunicado de la Universidad Brunel de Londres, las mujeres fueron percibidas como más capaces de controlar la situación, con mejor desempeño y mayor nivel de alerta que los hombres. Esta diferencia se hizo más evidente cuando aumentaba la presión temporal.

El estudio plantea que la capacidad de mantener la conversación tuvo un papel importante en esa evaluación. “La percepción social de la multitarea parece depender, en gran medida, de la capacidad para sostener un diálogo mientras se ejecutan otras actividades”.

Los investigadores observaron que quienes respondían más preguntas y mantenían una comunicación fluida eran evaluados de manera más positiva, mientras que una menor participación verbal se asociaba con una impresión de menor control y peor rendimiento general.

En contraste, el desempeño en las otras tareas del experimento no mostró una relación tan directa con la percepción que generaban los participantes en los observadores.

Comunicación y estereotipos: una posible explicación a la creencia sobre la multitarea femenina

Los autores del estudio plantean que los resultados podrían ayudar a explicar por qué se mantiene la idea de que las mujeres son mejores realizando múltiples tareas al mismo tiempo.

El trabajo concluye: “Que los hombres ignoren más las conversaciones durante la multitarea que las mujeres constituye una razón potencial válida para el desarrollo y mantenimiento de un estereotipo de que las mujeres son mejores haciendo varias tareas a la vez”.

En esa línea, el comunicado de Brunel advierte que una menor comunicación verbal durante situaciones de alta exigencia podría influir en la forma en que se evalúa el desempeño, especialmente en ambientes laborales donde la interacción constante resulta relevante.

Szameitat señaló que “la falta de locuacidad en el lugar de trabajo puede percibirse como descortés o incluso grosera”, lo que podría generar interpretaciones erróneas cuando una persona enfrenta una elevada carga de tareas.

Los investigadores sostienen que, aunque los protocolos organizados pueden disminuir este efecto, en situaciones inesperadas la reducción de la comunicación podría afectar la coordinación y la toma de decisiones.

Por ello, proponen que futuras investigaciones analicen si la capacitación puede ayudar a mantener las habilidades conversacionales bajo presión y si estas intervenciones pueden modificar la percepción asociada a la multitarea según el género.

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