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Con coreografía del francés Claude Brumachon La Perrera Arte inició los festejos de su vigésimo aniversario El «deambulatorio coreográfico» se puede ver hasta el 05 de diciembre

Con coreografía del francés Claude Brumachon La Perrera Arte inició los festejos de su vigésimo aniversario

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El artista Antonio Becerro cuenta que durante los festejos de los 20 años de la Perrera Arte se irán marcando hitos temáticos de acuerdo a las distintas disciplinas que habitualmente convergen en esta factoría artística. “Partimos con una fiesta electrónica para evocar el momento en que la Perrera Arte fue un espacio pionero, de vanguardia, en la incorporación de esa música en Chile y ahora, después de Brumachon, tenemos el debut en las lides profesionales de una compañía de danza urbana que ha trabajado en silencio durante todo este tiempo y, ya en enero, el estreno de ‘La torre de H2O’, la última obra de la Compañía IDEA».


“Siempre hemos vivido en una situación kafkiana”, dice con humor el artista visual Antonio Becerro al comentar la obra que el viernes pasado dio la partida a los festejos de los 20 años del Centro Experimental Perrera Arte, el espacio que fundó y dirige desde 1995. Se trata de El testigo de los referentes franceses de la danza contemporánea Claude Brumachon y Benjamin Lamarche, quienes están montando con la Compañía de Danza Espiral el “deambulatorio coreográfico” que crearon en 2001 en Praga a partir del universo del escritor alemán, trabajo que luego ha itinerado por el mundo desembarcando siempre en arquitecturas y atmósferas cargadas, propias de Franz Kafka.

“Más que justo, más que justo”, repitió el coreógrafo al recorrer las instalaciones de la ex Perrera de Santiago, un edificio de líneas arquitectónicas industriales únicas que fue diseñado a principios del siglo XX como el primer horno eléctrico de cremación de basura de la capital y que luego, antes de que se convirtiera en centro de arte, fuera destinado por décadas al sacrificio de los perros callejeros de la ciudad. La cuidadosa restauración realizada por los artistas en estas dos décadas se ha preocupado especialmente de conservar las “huellas de la preexistencia”, como le gusta repetir a Becerro, por lo que en las cenizas que impregnan el cielo del edificio o en sus gruesos muros curvos de hormigón se siente el ladrido desgarrador de otros tiempos.

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Eso o algo parecido a eso era lo que buscaban Brumachon y su asistente y principal intérprete, Lamarche. “Kafka es un pretexto, un punto de entrada para nuestra indagación”, dice el coreógrafo, quien agrega que, al igual como trabajan con los bailarines, trataron de sacar la energía más profunda del lugar. “Es como una introspección, ingresamos en el cuerpo de un lugar muy cargado por su historia y tratamos de capturar su pasado, su memoria, a través de estos relatos de enfermedad y locura”, dice Brumachon, quien desde hace 23 años dirige el Centro Coreográfico Nacional de Nantes, que funciona en lo que fuera una iglesia.

“La concreción de esta obra en este momento de los 20 años ha sido producto de una serie de felices coincidencias”, dice Becerro. “La labor de Brumachon y Lamarche en Nantes es lo más similar a nuestro trabajo en la Perrera y por eso hemos logrado hablar con facilidad un lenguaje común, al igual que con la Compañía de Danza Espiral, el proyecto que la hija de Patricio Bunster, Manuela, ha logrado sostener con autonomía en el tiempo. ‘El testigo’ será una síntesis de todas esas experiencias, una obra madura, con varios viejos tercios en escena”, agrega.

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Becerro cuenta que durante los festejos de los 20 años de la Perrera Arte se irán marcando hitos temáticos de acuerdo a las distintas disciplinas que habitualmente convergen en esta factoría artística, como las artes visuales, la danza, el teatro o el cine. “Partimos con una fiesta electrónica para evocar el momento en que la Perrera Arte fue un espacio pionero, de vanguardia, en la incorporación de esa música en Chile y ahora, en la danza, luego de Brumachon, Lamarche y Espiral, tenemos el debut en las lides profesionales de una compañía de danza urbana que ha trabajado en silencio durante todo este tiempo y, ya en enero, el estreno de ‘La torre de H2O’, la última obra de la Compañía IDEA, una agrupación compuesta por 35 bailarinas, que es dirigida la reconocida coreógrafa nacional Beatriz Alcalde, quien habitualmente trabaja y presenta todos sus montajes en nuestra maestranza”, dice el artista visual.

 

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