domingo, 17 de febrero de 2019 Actualizado a las 09:34

CULTURA

Cultura - El Mostrador

La revolución “Bauhaus” en Chile

por 31 enero, 2019

DW
La revolución “Bauhaus” en Chile
La escuela alemana Bauhaus dejó una huella en el mundo de la arquitectura, las artes y el diseño. Su influencia resalta en Latinoamérica, especialmente en Chile.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

Hace casi un siglo se fundó en Weimar, Alemania, la escuela Bauhaus, un movimiento de arquitectura y artes aplicadas que inspiró a varias generaciones.

"Surgió en 1919 como un proyecto social en la reciente República de Weimar, después de la Primera Guerra Mundial", cuenta a DW David Maulén De los Reyes, investigador de la corriente.

Desde los albores, Bauhaus destacó por su vanguardia. Su fundador, el arquitecto, urbanista y diseñador alemán Walter Gropius, hizo un controversial llamado, en aquellos años, a sus discípulos: "¡Arquitectos, escultores, pintores, todos debemos volver a la artesanía! Pues no existe un arte como profesión".

Una difícil tarea para un movimiento inserto en una época donde las artes estaban asociadas a conceptos clásicos y románticos. La Bauhaus quería romper esquemas y democratizar el diseño para que estuviese al alcance de todos.

Este nuevo espíritu se expandió por el mundo. Latinoamérica se empapó de Bauhaus, desde México y Cuba por el norte, hasta Chile y Argentina por el sur.

El éxodo

Pero antes de cruzar cualquier frontera, la Bauhaus se tuvo que enfrentar a un régimen que nunca vio con buenos ojos sus postulados.

"Era una escuela de inspiración socialista, internacionalista y judía (…) Profundamente democrática, humanista y con un manifiesto sentido social, al contrario del régimen nazi que ponía la arquitectura al servicio de una ideología", describe para DW el arquitecto Claudio Martínez Cerda.

Debido a este carácter, la Bauhaus estuvo desde su fundación rotando por distintas ciudades. En 1919, Weimar, luego Dessau, en 1925, para finalmente ubicarse, y por unos meses, en una fábrica abandonada de Berlín.

En 1933, las autoridades prusianas -que se encontraban en manos del partido nacionalsocialista- decidieron cerrar la Bauhaus. Comenzó así un éxodo masivo de sus integrantes.

A la fecha existe registro de más de 20 exestudiantes o profesores de la Bauhaus que llegaron a Latinoamérica para quedarse, o bien por otros temas, como proyectos de trabajo y estudios.

En Chile, su influencia aparece desde la década del treinta hasta los setenta del siglo pasado. "Se observa en viviendas sociales, de muy buena calidad, casas particulares, colegios, centros comunitarios, hospitales, industrias y otro tipo de edificios públicos que articulan la vida de la ciudad", señala David Maulén.

La obra

Muchas de las ideas que trajeron consigo los bauhauslers -así llamados los integrantes de esta escuela- se materializaron en importantes obras arquitectónicas de Latinoamérica, como el Parador Ariston en Mar del Plata (Argentina) o el Mercado Municipal de Concepción (Chile).

Un integrante de esta escuela, que arribó a Chile e influenció con sus ideas, fue Tibor Weiner. El arquitecto húngaro desarrolló proyectos entre 1939 y 1948. Se le atribuyen el edificio Banco Estado de la Avenida Matta, un conjunto de departamentos en la calle Guayaquil y las terminaciones al Estadio Nacional, todas construcciones ubicadas en la ciudad de Santiago.

Pero su actuación más importante iba a ser en la reconstrucción de las ciudades de Chillán y Concepción, después del terremoto de 1939. En Chillán, los edificios del cuerpo de Bomberos y de la Gobernación se vinculan a Weiner.

"Ambos edificios son una fiel expresión de esta escuela, en que el racionalismo y la funcionalidad se colocan como el eje de la creación arquitectónica", dice a DW el arquitecto Claudio Martínez.

DW

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV