Ricardo Rozzi ingresa a Academia de Ciencias: “Conservación y economía deben avanzar juntas”
En una ceremonia realizada el Día de la Tierra, el filósofo y ecólogo advirtió sobre la tensión global que afecta al conocimiento científico.
El profesor Ricardo Rozzi se incorporó a la Academia Chilena de Ciencias como Miembro Correspondiente, en una ceremonia realizada el pasado miércoles en la sede de la entidad, presidida por Sergio Lavandero, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2022.
En el evento, Rozzi fue recibido formalmente en la entidad por la académica, Miembro de Número, la bióloga Mary T. Kalin, Premio Nacional de Ciencias Naturales de Chile 2010.
Además participó en la ceremonia la académica Patricia Stambuk, Premio Nacional de Periodismo 2023, así como Rosa Devés, rectora de la Universidad de Chile, y Rosalba Lagos, secretaria de la Academia y del Instituto de Chile, entre otros.
Rozzi es doctor en Ecología y Magíster en Filosofía, University of Connecticut, Estados Unidos, profesor titular de la Universidad de Magallanes y de la University of North Texas.
En el acto, Lavandero destacó que para ser miembro de la Academia es necesario ser un científico activo, de prestigio y confiable, además de trascender el área de su disciplina, todos requisitos que cumple Rozzi.
Trayectoria
Posteriormente Kalin dio un breve discurso. Recordó que Rozzi fue alumno suyo y destacó que su obra académica incluye 234 artículos científicos en revistas indexadas -incluidas las revistas revista Science y Natura-, 41 libros como autor y editor, y 163 capítulos de libros. Además resaltó su interés por temas como la filosofía y la ciencia, pero también en la naturaleza.
“Pero para estar en la academia no sólo hay que escribir papers, hay que mostrar más”, añadió la neozelandesa.
En ese sentido, aparte de su obra escrita, Karin destacó tres obras de Rozzi que calificó de “monumentales”: el Jardín Botánico Omora en Puerto Williams (2000), la Reserva Biosfera Cabo de Hornos (2005) y el Centro Subantártico Cabo de Hornos en Puerto Williams (2023).
“Ha sido reconocido ampliamente en la ámbitos internacionales en particular, pero no tanto en las nacionales, y por eso es muy significativa lo que está pasando aquí hoy día, porque finalmente Ricardo también es reconocido por todos aquí”, subrayó Kalin.

Crédito: pantallazo de YouTube.
Charla de Rozzi
A continuación, Rozzi manifestó su agradecimiento por su invitación a ser miembro de la Academia.
“Es un un honor tener esta invitación a incorporarme a la Academia de Ciencias. Al mismo tiempo, es una tremenda responsabilidad y compromiso, y agradezco esta invitación”, expresó.
Luego brindó una charla titulada “Ética biocultural: integrando las ciencias ecológicas, la filosofía y el biennestar humano desde la cumbre austral de América”.
Partió agradeciendo el apoyo brindado por Kalin y el fallecido biólogo Juan Armesto por su labor como “maestros”. Luego hizo un recorrido por su propio trabajo, desde sus inicios en los años 80 hasta el presente, entrelazando ciencia, filosofía y naturaleza, en los tres lugares ya citados.
Rozzi abordó el rol de la ciencia en el contexto actual, defendió su vínculo con la ética y las artes, y advirtió sobre los riesgos de su debilitamiento frente a fenómenos contemporáneos.
“Estamos en un momento de mucha tensión donde la ciencia es omitida, es tergiversada y suprimida, e impera lo que llamamos la posverdad”, señaló durante su discurso de incorporación.
En su exposición, Rozzi entrelazó ciencia, filosofía, música y conservación para defender una mirada integradora del conocimiento. Parte central de ese trabajo se ha desarrollado en el Parque Omora y luego en el Centro Internacional Cabo de Hornos, CHIC, del cual es director académico. Esta plataforma científica impulsa desde el sur austral el estudio del cambio global y la conservación biocultural.
Al respecto, sostuvo que Chile puede proyectarse como una plataforma científica global no solo para la astronomía, sino también para el estudio de la biodiversidad.
“Chile ya es la principal plataforma para la observación del macrocosmos. Puede ser también una plataforma central para observar el microcosmos y la biósfera”, planteó.
“¿Por qué, si Chile es tan destacado para observar el espacio exterior, las galaxias, las estrellas, no podríamos hacer en la otra puntita, en el otro extremo, destacados para mirar con lupa el planeta tierra de de todas estas cosmovisiones musicales, de pueblos originarios, filosóficas y científicas, para mirar una lupa?”, expresó.
Esa proyección se sustenta en una región que describió como única en el mundo. Desde Cabo de Hornos, explicó, se ha impulsado un modelo de investigación que permite observar procesos ecológicos y climáticos en una zona sin réplica en otras latitudes, lo que ha llevado a caracterizarla como un “centinela del cambio climático”.
Reinterpretación de Darwin
Uno de los ejes de su exposición fue la reinterpretación de Charles Darwin, destacando tanto su aporte científico como su evolución intelectual. Rozzi recordó que Darwin tuvo inicialmente una mirada eurocéntrica sobre los pueblos fueguinos, pero que posteriormente corrigió esa visión a partir de nueva evidencia.
“Termina concluyendo que los fueguinos e Isaac Newton debieran estar en el mismo panteón del pensamiento”, señaló, y subrayó además que los yaganes son el pueblo más citado en su obra sobre la evolución humana.
También destacó la metáfora darwiniana del “gran árbol de la vida”, que expresa el parentesco evolutivo entre todos los seres vivos. Según explicó, esta imagen permite entender que los humanos comparten un origen común con otras especies, lo que constituye una base científica para reconocer el valor intrínseco de la vida en su diversidad.
A partir de esa base, el investigador presentó el modelo de ética biocultural que ha desarrollado, sintetizado en lo que denominó las “tres H”: cohabitantes, hábitats y hábitos de vida. El esquema propone entender quiénes conviven en un territorio, dónde lo hacen y cómo se relacionan entre sí, integrando así dimensiones biológicas, culturales y éticas en una misma mirada.
“El concepto de cohabitante es la piedra angular”, afirmó. En esa misma lógica, el hábitat se entiende como un espacio que debe ser cuidado, mientras que los hábitos de vida corresponden a prácticas concretas. “La ética también es práctica”, señaló.
Rozzi planteó que este enfoque busca integrar dimensiones biofísicas, culturales y éticas. “La ciencia con la representación del mundo influye en cómo decidimos actuar”, sostuvo.
Parte de esa integración se expresa en ejemplos concretos. Recordó el caso del Alto Biobío, donde estudios mostraron cómo el azufre proveniente de actividad volcánica (mapu, la tierra) se transforma en nutrientes esenciales en los piñones de la araucaria.
“El nombre pehuenche, gente de los piñones, es corroborado también por una mirada bioquímica”, explicó.
En paralelo, advirtió que el cambio global ya está generando efectos observables en el extremo sur. Mencionó la detección de malaria aviar en Cabo de Hornos, asociada a la llegada de mosquitos que transmiten patógenos a aves migratorias y residentes.
El investigador también abordó el reconocimiento de los pueblos originarios en la conservación del territorio. Señaló que la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos se encuentra en proceso de cambio de nombre para incorporar la denominación Yagán Usi (casa yagán), en un expediente que será presentado ante la UNESCO.
En ese marco, afirmó que la conservación y la economía deben avanzar juntas.
“No puede haber conservación si no hay economía, pero tampoco puede haber buena economía sin conservación”, insistió.

Rosa Devés, rectora de la U. de Chile, con Ricardo Rozzi.
Un científico original
La incorporación de Rozzi fue valorada por académicos presentes en la ceremonia.
“Se extendió un poco la mirada de la ciencia con la entrada de Ricardo. La gran mayoría de nosotros estamos muy enfocados en un tema, pero él tiene una mirada muy horizontal entre distintas áreas. Creo que eso le hace bien a Chile”, señaló Kalin.
En la misma línea, la rectora de la Universidad de Chile calificó el nombramiento como un hito para la comunidad científica.
“Es un científico completamente original, que representa en su trayectoria lo que entendemos por interdisciplina en un grado máximo. Es un orgullo”, afirmó Devés.
El presidente de la Academia destacó que la incorporación del investigador refuerza una línea de trabajo que busca ampliar el alcance del conocimiento científico.
“Tiene una visión muy multidisciplinaria, cruza desde el arte, la filosofía y la ecología. Es un referente en el mundo y tenerlo en nuestra academia es un lujo”, señaló Lavandero, para concluir que su integración abre nuevas posibilidades de colaboración.
“Son varias cosas que tenemos en mente, no solamente en la academia, sino también dentro de redes que reúnen a distintas academias, así que se va a sentir como pez en el agua”, adelantó.
*Esta nota fue realizada con aporte de la crónica de Richard García de Sandoval & Meirovich Comunicaciones.
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