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Quiroz y el “inverosímil” presupuesto de salud
En vez de anunciar un recorte, más bien anuncie desde ya un aumento razonable. Será más creíble. Generará menos rabia. Capaz, incluso, que una vez que los directores de hospital sepan lo que realmente van a tener, puedan gestionar en serio y se aboquen a cumplir metas que sean realistas.
El pasado 2 de junio, el ministro Jorge Quiroz concurrió a la Comisión de Salud del Senado para explicar los recortes en Salud. En esa ocasión, y después de hacernos escuchar lo apesadumbrado que se encontraba por tener que hacer estos recortes y lo mucho que empatizaba con los trabajadores y usuarios, soltó una afirmación impresionante. Afirmó que el Gobierno anterior había recortado el presupuesto en salud en un 8% y que el Parlamento lo había aprobado sin reclamar. Dijo que ese recorte era “inverosímil” e “incomprensible”. En definitiva, se dirigió a la audiencia omitiendo cómo ha sido el manejo presupuestario de Hacienda con Salud durante ya más de 10 años.
Ante eso hay dos posibilidades: el ministro trata de engañar y sorprender a los senadores y representantes de gremios o realmente no sabe cómo se maneja históricamente el presupuesto de salud. Como pensar que trató de engañar a otro poder del Estado sería muy grave, vamos a pensar más bien que no sabe, así es que se lo vamos a explicar.
Ministro: todos los años Hacienda presupuesta menos de lo que realmente se gasta. Eso probablemente lo hacen con el fin de evitar que el gasto se dispare aun más. Conociendo las enormes carencias del sector, en la Dipres al parecer suponen que, si mantienen los flujos de recursos restringidos, los hospitales gastarán menos.
Lo concreto es que no resulta. Al final de cada año el Ministerio de Hacienda debe suplementar recursos en una cantidad muy superior a lo presupuestado para cubrir los gastos reales.
En realidad, el presupuesto de apertura en salud hace años es falso, irreal, incumplible. Ningún gestor aceptaría gestionar ese presupuesto absurdamente restringido sin saber que llegará un salvavidas a fin de año. El resultado es que nadie gestiona. Lo que pretendía restringir el gasto termina siendo tan incumplible, tan “inverosímil”, que no incentiva la buena gestión. Por favor revise la serie publicada por Dipres. Los datos están allí.
Y cuando hay un presupuesto inverosímil y llega un nuevo ministro y anuncia un recorte adicional, diciendo que el presupuesto anterior ya había sido recortado de manera inverosímil e incomprensible, estamos ante una comedia del absurdo, una torpeza, un juego en el papel, con consecuencias dramáticas en la vida real.
Ministro: sepa usted que al final del año tendrá que aumentar el presupuesto, como todos los anteriores ministros de Hacienda. En vez de anunciar un recorte, más bien anuncie desde ya un aumento razonable. Será más creíble. Generará menos rabia. Capaz, incluso, que una vez que los directores de hospital sepan lo que realmente van a tener, puedan gestionar en serio y se aboquen a cumplir metas que sean realistas.
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