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Los desafíos para el sector forestal chileno tras el COP 21 Columna de opinión

Los desafíos para el sector forestal chileno tras el COP 21

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«La meta es que al 2030 emitamos 30% menos de gases por cada dólar de producto del país respecto de lo que emitíamos el 2007. Esto es un claro llamado a promover el manejo sustentable de los bosques nativos y su regeneración, y otorgar valor privado a dichos bosques, mediante la creación de mercados para los servicios ambientales del bosque, lo que fomenta su conservación evitando la deforestación».


Frente a la amenaza del cambio climático, 196 países se reunieron en París para llegar a un acuerdo que busca limitar el aumento en la temperatura global a 1,5 grados Celsius. La conferencia fue exitosa, pues se logró un acuerdo. Pero ahora viene quizás lo más difícil, y es que los países articulen medidas efectivas para generar los resultados necesarios.

De acuerdo a un estudio de la empresa sueca Södra, una cooperativa forestal que agrupa a más de 31 mil propietarios forestales y cuyo patrimonio boscoso suma 1,7 millones de hectáreas, el manejo sustentable de los bosques de producción del mundo podría reducir las emisiones globales hasta un 50%. El estudio indica que los bosques del mundo contienen más de 1.000 billones de toneladas de dióxido de carbono, que es más que todo el carbono presente en la atmósfera.

Lamentablemente, como la deforestación en el planeta es mayor que la reforestación, se estima que aproximadamente 1,5 billones de toneladas de dióxido de carbono se pierden anualmente. El referido estudio concluye que si se tomaran medidas efectivas de manejo en los bosques de producción del planeta, un volumen adicional de 9 a 17 billones de toneladas podría ser retenido de la atmósfera. Esto corresponde a 30-50% de las emisiones globales.

Södra indica que los bosques y los productos forestales juegan un rol clave si se camina hacia una sociedad libre de productos fósiles. La mayor ventaja de esta nueva mirada es el potencial de reemplazo de productos derivados de materiales fósiles por productos hechos de madera. Mientras elaboramos productos renovables de madera que continúan además almacenando dióxido de carbono a lo largo de su vida, se logra con ello reducir las emisiones de los productos no renovables. Agrega la empresa que una mayor demanda por madera proveniente de bosques manejados sustentablemente se traducirá además en más bosques en crecimiento que también absorben y retienen dióxido de carbono de la atmósfera.

En el caso de Chile, el compromiso es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). La meta es que al 2030 emitamos 30% menos de gases por cada dólar de producto del país respecto de lo que emitíamos el 2007. Esto es un claro llamado a promover el manejo sustentable de los bosques nativos y su regeneración, y otorgar valor privado a dichos bosques, mediante la creación de mercados para los servicios ambientales del bosque, lo que fomenta su conservación evitando la deforestación.

También es un llamado a incrementar la forestación en tierras descubiertas, con especies que sean las más eficientes posibles en términos de captura de carbono y lo más eco eficientes posibles en lo que se refiere a uso de tierra y consumo de agua por unidad de biomasa producida (o carbono capturado), como son las plantaciones forestales chilenas. Finalmente, una promoción efectiva de la construcción en madera generará beneficios de menor consumo de energía, menores emisiones de contaminantes y una retención efectiva de carbono por largos períodos.

Al desafío de la COP 21, el sector forestal chileno tiene mucho que ofrecer.

Fernando Raga Castellanos
Presidente Corporación Chilena de la Madera – CORMA

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