[Lo+leído] No soltar a Lavín: la estrategia de poderosa inmobiliaria para destrabar el proyecto Vespucio 345
La frase anglosajona «Not In My Back Yard» («no en mi patio trasero»), expresada en las siglas NIMBY, ha ganado seguidores en las últimas décadas de la mano de organizaciones ciudadanas que quieren evitar proyectos «incómodos», y algunas comunas del Gran Santiago no son la excepción. Para los empresarios son, precisamente, los alcaldes los que se han convertido en sus nuevos enemigos, como Joaquín Lavín en Las Condes, Nora Cuevas en San Bernardo o Daniel Jadue en Recoleta, quienes no han escatimado esfuerzos en gritar a los cuatro vientos que no darán su brazo a torcer para impedir el aterrizaje de ciertas iniciativas conflictivas.