Fallida licitación del litio a SQM cobra primera víctima: se va subsecretario de Minería Pablo Wagner
En menos de 12 horas el subsecretario de Minería, Pablo Wagner, se transformó en el primer damnificado del proceso de licitación de reservas de litio, que fue adjudicado a SQM, la compañía ligada al empresario Julio Ponce Lerou, pero que ayer a última hora fue declarado inválido.
Wagner presentó su renuncia al cargo ante el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en La Moneda. “La licitación del litio constituye una política pública muy relevante dentro de la gestión del Ministerio de Minería y de gran trascendencia para el desarrollo de Chile. Lamentablemente no se pudo alcanzar el objetivo trazado. A mi me corresponde asumir esa responsabilidad. Por ello, he puesto mi cargo a disposición del presidente de la república quien ha decidido aceptar mi renuncia”, indicó WAgner tras presentar su dimisión.
Su responsabilidad en el proceso deriva del hecho que no hayan verificado el cumplimiento de los requisitos administrativos por parte de los oferentes, entre ellos, no tener litigios pendientes con el Estado.
Aunque Wagner y la comisión que adjudicó la licitación validó la participación de SQM, luego se confirmó que la empresa mantiene disputa en tribunales con el Estado. La excusa de Wagner fue, por un lado, que recibió dos cartas de ejecutivos de la minera de Ponce Lerou, en las cuales aseguraban cumplir con este requisito; por otro, alegó un tecnicismo de que no había juicios con el Estado sino con el Fisco.
La cuerda no resistió sus argumentos y se cortó.
El anuncio de la invalidación fue inesperado y lapidario: el gobierno anuló la adjudicación a SQM que había ofrecido US$ 40,6 millones, más de doble que su principal oponente, luego de constatar que la empresa controlada por Julio Ponce incumplió las bases de la subasta.
El ministro de Economía, Pablo Longueira, dijo que luego que se declarara desierta la licitación del litio, que había sido adjudicada a SQM, “el país no va a tener el liderazgo mundial en el negocio de explotación de litio”.
Según el comunicado de ayer firmado por el subsecretario de Minería, Pablo Wagner; el vicepresidente de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), Julio Poblete; la jefe de asuntos internacionales del Ministerio de Minería, Alicia Undurraga, y el Comité Especial de Licitación (CEL), entre otros.
En el texto se argumentó que el organismo se reunió después de que la Minera Li Energy SpA —que perdió el concurso de licitación— solicitó al subsecretario Wagner descalificar a SQM, argumentando que no cumplió las bases que establecen que no pueden participar firmas que tengan litigios con el Estado.
El Mostrador Mercados reportó en junio de este año que el controlador de SQM lleva —al menos— ocho años en juicios tributarios con el SII por declaraciones de pérdidas tributarias y solicitudes de descuento de impuestos por operaciones para financiar compras de acciones. En disputa hay US$ 5 millones que Ponce estima no debe pagar.
Según la página web del Poder Judicial, SQM tiene al menos 20 juicios pendientes con el Estado, en particular con el Fisco, la Tesorería, la Dirección General de Aguas y la Secretaría regional ministerial (Seremi) de Salud.
En un escueto comunicado, el comité señala que “se acredita que Sociedad Química y Minera de Chile ha incumplido las bases de licitación” y que se acordó solicitar al Ministerio de Minería dejar sin efecto la resolución del 25 de septiembre que permitiría a la empresa explotar el mineral por 25 años.
Ante esto, el abogado constitucionalista Patricio Zapata, declaró a CNN Chile que “el gobierno se ha convencido que el tema era tan grave que justificaba anular todo un procedimiento, y en ese sentido piensa realizar un segundo proceso”.
No ha sido un buen año para el ex yerno del dictador Agusto Pinochet. Está peleado con las AFP y el fondo Moneda Asset por transacciones de sus sociedades cascada, a través de las cuales controla SQM. Además, la SVS lo tiene en la mira por lo mismo y ya en una ocasión este año le ordenó revertir millones de dólares en utilidades de sus cascada.
La Moneda tendrá que explicar cómo no se dieron cuenta que SQM tenía esos juicios pendientes con el Estado y el Presidente Piñera tendrá que acarrear con el costo político de haber visado una operación que terminó siendo un desastre. Aunque la salida de Wagner podría frenar la oleada de críticas.
El senador de oposición, José Antonio Gómez, declaró tras conocerse la información que “es sorprendente la desprolijidad que puede tener un ministerio al no analizar bien los antecedentes para proceder a adjudicar una licitación”.
“Aquí se ha hecho una parafernalia pública de propaganda señalando que esto era un avance en el punto de vista del desarrollo del litio”, enfatizó.
Añadió que el tema del litio debe ser discutido ampliamente en el ámbito del Parlamento “y definir una ley que nos permita cuidar este recurso hacia el futuro”.
En tanto, el diputado de la oficialista Unión Demócrata Independiente y también miembro de la comisión de Minería, Felipe Ward, argumentó que tras la invalidación del proceso de licitación del litio no hay que dramatizar.
“Esto hay que tomarlo con calma y llamar a una nueva licitación. Acá no se va a modificar la manera en cómo se va a explotar el litio, no se ha invalidado el mecanismo de licitación, sino que sólo la adjudicación”, explicó el parlamentario a CNN Chile.
“Esto no es el fin del mundo, las empresas que se han sentido afectadas tendrán la oportunidad de participar nuevamente”, agregó Ward.
Además, descartó que existieran irregularidades o mala fe por parte del Gobierno o las empresas concursantes, calificando como injustificadas las críticas que ha hecho la oposición al modelo de explotación del mineral.
Para SQM el litio es un negocio pequeño. En 2005 representaba el 12 % y al cierre de 2011 caía al 8 % (SQM facturó US$ 2.200 millones en 2011). En cuanto a margen bruto de cada negocio, el litio pesa aun menos (10 %). Según estimaciones preliminares la concesión que había ganado Ponce elevaría en un 15 % la producción de la compañía. A junio de 2011 la compañía tenía una capacidad de producción de 43.500 toneladas de litio, con lo cual mantenía el liderazgo en el mundo, con un 26 % de mercado. Chile tiene el 40 % del mercado.
La concesión le daba el derecho a explotar 100.000 toneladas anuales por dos décadas, lo que representa alrededor del 1 % de las reservas de litio de Chile. SQM aportaría el equivalente al 50 % de sus utilidades en esta concesión al Estado, a través del royalty de 7 % de sus ventas en este proyecto, los impuestos generales que pague al estado y la inversión en desarrollar el proyecto.
Cuatro empresas en el mundo, incluyendo SQM, controlan casi el 95 % de la oferta mundial. Chile es el segundo mayor productor del mundo detrás de Australia.
El precio del litio, el elemento más liviano de la tabla periódica, se ha triplicado desde el año 2000 y el mercado anual ahora es de US$ 1.000 millones. El uso del metal se ha expandido a la industria automotriz, electrónica, cerámicas y lubricantes. Por ejemplo, Apple y Toyota, productor del auto híbrido más vendido del mundo, tienen pocas alternativas al tiempo que buscan mayor movilidad y mejor rendimiento para sus productos.
Analistas estiman que la demanda de litio se duplicará en los próximos ocho años. Talison Lithium, SQM, Rockwood y FMC producen casi el 95 % de la oferta mundial. En los últimos 25 años no se ha construido ni una sola nueva mina de litio. La demanda por baterías de litio crece 25 %, cifra mayor al crecimiento de la demanda por el metal.