Publicidad

Delia Ackerman: “Hacer documental es mi manera de cumplir una misión en la vida”

Publicidad
Daniela Rusowsky
Por : Daniela Rusowsky Colaboradora de El Mostrador
Ver Más

Delia Ackerman es periodista, documentalista, judía, peruana y próximamente se sumará como jurado del 2º Festival Internacional del Cine del Mar organizado por Puerto de Ideas y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) con el fin de destacar producciones documentales cinematográficas que tengan a los mares y océanos como hilo conductor, ya sea abordando sus temáticas desde el punto científico, cultural y artístico. El certamen se enmarca dentro del Festival Puerto de Ideas Biobío que tendrá lugar entre el 21 y el 27 de agosto en Concepción.


Delia Ackerman es pura intensidad. A través de una entrevista realizada por zoom conectamos de inmediato en una conversación sin pausas. Me narra su relato de vida y profesional casi sin tiempos para respirar, saltando entre temas e ideas, como si necesitara varias vidas para lograr abarcar todo lo que le gustaría hacer, pero al mismo tiempo cansada de tantas luchas y de remar un poco contra la corriente.   

Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima y realizó un máster en Periodismo en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido periodista en importantes medios de comunicación de Perú, entre ellos Caretas y América TV.  Ha trabajado en la ONU y colaborado en medios internacionales de gran reconocimiento como Time Magazine, National Geographic y Discovery Channel.

También ha realizado documentales independientes donde aborda la conservación de la naturaleza, la cultura y la memoria, entre los que se destacan “El rey del desierto se está muriendo” (2008), sobre el Guarango, un árbol en vías de extinción por el talado ilegal para leña y carbón,  y “Madre Mar” (2011), sobre la fragilidad en que se encuentra el mar peruano, el más fértil del planeta. Su trabajo más reciente es Hatun Phaqcha, Tierra Sana (2021), donde documenta la herencia cultural del Perú para contribuir a la conservación de su patrimonio, fortalecer sus tradiciones y acercar las herramientas necesarias para una mejor alimentación y una mejor vida.

Como suele suceder en la vida,  todo pasa por algo, incluso las experiencias negativas o dolorosas. Un quiebre con su trayectoria profesional de periodismo escrito producto de una experiencia con una arista antisemita que hizo que tuviera que firmar uno de sus trabajos con un pseudónimo, la llevó a realizar trabajos audiovisuales y a descubrir su verdadera vocación. 

-¿Cómo derivaste del periodismo escrito al trabajo documental?

-Me di cuenta que eso era lo que me gustaba, me sentía muy cómoda donde no sólo era yo y el papel en blanco, sino que había sonido música entrevistas y estaba feliz en ese lugar (…) Apliqué a una beca Fullbright, me fui a estudiar periodismo especializado en reportajes. Cuando terminé la carrera quise hacer documentales en diferentes partes del mundo. Volví a Perú e hice mi primer documental. Terminé esta película con lo que tenía, estaba adentro del mar, y estaba ya medio ahogándome y dije no he hecho nada, no he tenido un hijo, no he escrito un libro, estoy haciendo una película así que la acabo. Y aunque en esa película me he demorado casi 10 años y la otra que fue un corto me demoré un poco más de tres años, siempre he sido de la idea de que uno hace lo que puede con lo que tiene y no a la perfección, porque o sino no haces nunca nada.

-¿Cómo eliges  o llegan a ti los temas para tus documentales?

-El tema tiene que nacer del corazón tiene que ser un tema que realmente te importe profundamente desde las entrañas porque es algo en lo que vas a estar viviendo y vas a tener que entregar todo. Por ejemplo, hice un documental sobre los sobrevivientes del holocausto. Yo sentí cuando terminé esa película que si me moría en ese instante podía morir tranquila. Porque le había dado a los sobrevivientes un poco de reconocimiento y tranquilidad,  porque la idea de ese documental era que no sean víctimas, sino héroes.  Pasarlos a otro nivel, que sean reconocidos y también aliviarles el dolor. Ahí descubrí que el documental, también puede ser una herramienta para resarcir el dolor, el trauma.

-Y una vez escogido el tema, ¿cómo lo contextualizas y ordenas?

-Me alineo con lo que pasa y lo que pasa en la vida para hacer un documental. Por ejemplo en el tema de los alimentos, Hatun Phaqcha, yo en realidad estaba alineada con todo lo que se hacía en Perú, y lo poco que se conocía, preocupadísima con que se pueda perder toda esta sabiduría y esta increíble genética alimenticia que puede salvarnos del hambre y de tantas enfermedades. (…)  Hacer documental es algo que me nace, pero que ayuda a los demás, es mi manera de cumplir una misión en la vida.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos?

-Tengo un amigo que es antropólogo que hace tiempo me hablaba de las llamas, y me voy a hacer un documental sobre recuperación de semillas para el cual me contrataron, y al momento que subo al auto me encuentro con una llamita del un llavero roto, y entonces lo llamé y le dije “ok, lo hacemos”. Y ahora estoy trabajando en un tema de la llama, por la disminución de la población y que las llamas están muy muy pegadas a las comunidades andinas y en el mundo la llama se ha vuelto muy famosa, pero en Perú hay poco interés, solamente les interesan las vicuñas y las alpacas, pero el guanaco  ya está en extinción y la llama no es valorada. El llamado de la llama va a ser mi próximo documental. Sé que va a ser un trabajo arduo, porque inviertes todo lo que tienes cuando haces un documental, entonces escoger un tema es lo más importante, porque con eso te quedas y a eso le das tu vida.

-¿Cómo vinculas tú tu identidad judía con tu trabajo?

-A mí siempre me ha interesado el judaísmo, en un momento incluso quería estudiar cábala en una yeshivá (…) Lamentablemente cuando se dio la oportunidad no tenía los fondos para hacerlo y quedó ahí como algo truncado. Esta es una comunidad muy pequeña y todos nos conocemos. Cuando hice el documental del holocausto, por eso para mí fue tan fácil, porque eran mis tíos, la gente con la que yo he crecido,  y se pudieron abrir conmigo. Hay gente que nunca había hablado, ni con su familia, y se pudieron abrir conmigo, y dijeron esta es la única vez que voy a hablar, ni siquiera a su familia les iba a contar. Yo me he sentido súper realizada con esa película.

 Ahora me han llamado y espero que se concrete, para hacer un documental sobre el cementerio judío, la historia del cementerio judío del Perú. Y estudiar un poco que una comunidad se crea cuando se crea un cementerio. Entonces me doy cuenta que es un tema que me importa muchísimo, la identidad como peruana, como la identidad como judía. He crecido con ambas identidades, me siento sumamente feliz de ser parte de esta comunidad. 

-¿Cuáles son los temas recurrentes en tu trabajo?

-El tema cultural es un tema que siempre me ha importado. Lo que más me llama a mi la atención es la cultura, la memoria, la biodiversidad, el cambio climático y todo lo que significa la vida y la memoria. La memoria está asociada a la memoria de mis ancestros.  He hecho videos a mi propia familia, tengo muchísimo más que investigar, me gustaría tener, tres, cuatro o 5 o más vidas para poder profundizar

´.¿Cómo ves tú la relación de la memoria judía de la shoá versus otras identidades e historias judías?

-Creo que hay muchas cosas que están en la oscuridad, que necesitan ser recordadas, como otras tragedias como los pogromos que vivió mi familia que emigraron en esa época de las persecuciones rusas. Hay mucho que revelar sobre los conocimiento cabalísticos y todo lo que el judaísmo puede aportar (…) Hay muchas cosas más que faltan comunicar. Sobre la historia de mi comunidad nadie sabe nada, ni en el Perú ni en la comunidad, de cómo se crea la comunidad judía. 

Mi idea  es utilizar el cementerio para contar la historia de la comunidad judía a través del cementerio, a través de la gente que no está, porque los muertos también tienen una memoria, quiénes fueron esa gente que contribuyó tanto a este comunidad.  Es infinito lo que puede compartirse, pero el holocausto siempre toca más, porque no tiene precedentes y es una cosa tan dramática, tan cerca de nuestra historia y todavía hay gente sobreviviente. Eso es fácil que opaque todo el resto.

-Las comunidades judías de Chile y Perú no han tenido tantos puntos de  encuentro. ¿Crees que tenemos una historia común que pudiéramos contar?

-Sería lindísimo. Por un lado, todas las comunidades judías del mundo tienen algo en común, eso es lo bello de ser judío, uno donde va encuentra raíces. Porque  hay mucho en común. Cuando viajo me doy cuenta. Y mas aún en Latinoamérica, mas aún Chile que es vecino de Perú, porque han emigrado en la misma época, de las mismas formas y seguramente familias que eran vecinas en Rumania y sitios similares y tienen el mismo pasado. Hay mucho, mucho que rescatar ahí, Una de las cosas más bonitas que se puede hacer  con un documental es eso, encontrar los puntos en común, los puentes que nos acerquen y poder conversar sobre esos temas.

-¿Cuál ha sido la respuesta del público y cómo mides el impacto de tus películas?

-La relación con el público siempre ha sido maravillosa. No hay recuperación económica en este trabajo, he ganado varios premios, pero el cariño, la emoción, la respuesta del público ha sido tremenda. Tanto en la prensa, como toda la gente. Es abrumador, sitio donde voy me felicitan, me agradecen, todo tipo de gente. Desde el boletero cuando se estrena la película en el cine, que me dice que va traer a sus padres que son de la sierra porque se sienten reconocidos y apreciados, por su origen campesino. Y otra gente que se sensibiliza o qué se yo. De todo tipo de gente he sentido muchísimo aprecio, eso no me puedo quejar. La parte económica sí, porque es muy bravo hacer documentales y vivir de esto, es realmente una labor de titanes, pero  tengo la satisfacción de que siento que contribuyo y que la gente se remueve con las películas y eso no tiene precio.

-¿Cuáles son tus sueños y desafíos?

-Quisiera seguir haciendo documentales, tengo una lista enorme de lo que quisiera hacer. Lo de las llamas, quisiera hacer un documental sobre la muerte, porque no nos enseñan a enfrentarnos a la muerte. Quiero hace un documental súper low budget basado en entrevistas, porque todos tenemos algo que decir sobre la muerte sobre nuestros miedos. Y que sea una manera de que tú también veas la película y digas “qué bien vamos a morir, no pasa nada”. Ese es mi objetivo, aliviar el miedo y dar esperanza sobre el proceso, bebiendo un poco de las culturas sabias y de las culturas indígenas tienen para decir sobre el tema. 

Publicidad